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Domingo 16 de diciembre de 2018
SU OPINIÓN VALE
El teorema de Baglini en el llamado al diálogo
Por Gastón Rey
12 de agosto de 2009
La conocida teoría o teorema de Raúl Baglini tiene ciertas variantes: “Cuanto más lejos se está del poder, más irresponsables son los enunciados políticos; cuanto más cerca, más sensatos y razonables se vuelven". Otra es esta: “a medida que un grupo se acerca al poder, va debilitando sus posiciones críticas”. Pero también estas otras: “las convicciones de un político argentino son inversamente proporcionales a su cercanía al poder” y finalmente, “cuanto más cerca del poder más conservador se vuelve un grupo político”.

Es curioso que Baglini formulara este teorema en 1985, año en que Alfonsín luego de ganar las elecciones legislativas de forma aplastante, se volvió más conservador en varios aspectos que luego serían decisivos: piénsese que desaprovechó la oportunidad de insistir con la Ley Mucci y, poniendo un peronista en el ministerio de trabajo, se mantuvo casi como un espectador de los incesantes paros laborales que jaquearon constantemente su gestión.

La prudencia es una innegable virtud y es obvio que esta teoría se corrobora con las propuestas disparatadas de alguien que no tiene o que pretende alguna porción de poder, sólo porque su falta de compromiso o capacidad decisoria lo inmuniza de la responsabilidad de los actos. Pero como lamentablemente vivimos constantemente jaqueados por administraciones ruinosas vale la pena preguntarse si al corroborarse esta teoría le ha ido bien a los políticos que la aplicaron -y al los ciudadanos que representan-.

Un ejemplo elocuentemente negativo es el de 1997 cuando había que introducir variantes a la convertibilidad y la Alianza se negó sistemáticamente en este sentido, por su cercanía al poder.

Pero vayamos a los actuales llamados al diálogo –que un cartel luminoso indicaba como falso e inexistente- que hizo el kirchnerismo, porque corroboraron el teorema de Baglini en sus dos sentidos: el primero, que la oposición se sintió cerca del poder y por ende más conservadora y se prestó a un juego –bastante poco trascedente para el resto de la sociedad, hay que decirlo-. El segundo que el conservadurismo en situaciones extremas no sirve. La oposición pasó de la oportunidad de ponerse firme en el parlamento con temas sensibles, a cuidar no tener que asumir costos si todo se cae. Si en el 2011 hay tierra arrasada, los tendrá que asumir en una situación de mayor desventaja.

estudiojuridico_gr@yahoo.com.ar

Esta columna corresponde a nuestro espacio “Su Opinión Vale” y corresponde a usuarios de nuestro sitio, sin expresar la postura de Parlamentario.com