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Domingo 16 de diciembre de 2018
OPINIÓN
Marzo, el mes de las mujeres
Por Sandra Giménez
5 de abril de 2013
Hace tan solo unos días terminó el mes de Marzo. El 8 de ese mes fue Declarado por las Naciones Unidas, el Día Internacional de la Mujer. Lo que pretenden hacer las declaraciones de los “días internacionales”, no es otra cosa que marcar una carencia, una limitación, con el fin de hacer un llamado de atención sobre una realidad. El objetivo es trabajar más para lograr un futuro más justo. Considero que más que un solo día, debemos considerar todo Marzo como el mes de la mujer.

La violencia de género, la discriminación laboral, los sueldos diferenciados son moneda corriente en las sociedades actuales, sin embargo el ocultamiento que la mujer ha tenido tradicionalmente en la historia del pensamiento, del arte y de la ciencia, es ancestral. Hoy en día, según el informe "perspectivas de empleo" ("Employment Outlook"), publicado en 2008 por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), las mujeres tenemos un 20% menos de posibilidades de tener un empleo y cobramos un 17% menos de promedio que los hombres; a esto se le llama Diferencia Salarial de Género y prácticamente en ningún país ganamos igual que los hombres. Los problemas de género no son una problemática de las mujeres, es social, por ende involucra también a los hombres.

Debido a esta realidad, tenemos que seguir trabajando en la ardua tarea de cruzar el techo de cristal, ese que implícitamente nos indica que no podemos o que no merecemos alcanzar los lugares que deseamos. Hoy debemos seguir el camino que cientos de mujeres marcaron desde hace algunos siglos. Ellas lucharon para hacerse visibles en los ámbitos laborales, judiciales, políticos y artísticos entre otros. Por mencionar sólo algunos nombres, podemos recordar a Emily Brontë, autora del famoso libro “Cumbres Borrascosas”, obra publicada en 1847, con una crítica que la perjudicó en aquel momento por el prejuicio de los periodistas. Con el correr de los años la novela se transformó en un éxito y un clásico de la literatura. En el siglo XX, la valentía y el coraje de Ana Frank, nos permitió conocer en primera persona los horrores que se vivieron en los Campos de Concentración Nazis a través de su Diario. En la historia de nuestro país también tenemos heroínas que embistieron contra el paradigma dominante de la época y fueron punta de lanza en la lucha por el reconocimiento de sus derechos. Por ejemplo tenemos a Cecilia Grierson, que tenía la tenacidad propia de los convencidos y que en 1883, comenzó la carrera de medicina en la Universidad de Buenos Aires. Ese espacio estaba reservado exclusivamente para hombres. No solo se graduó en seis años, convirtiéndose en la primera médica de Sudamérica, sino que además fundó la Escuela de Enfermeras del Círculo Médico Argentino y en 1892 la Sociedad Argentina de Primeros Auxilios. Hemos aprendido también de Filandia Elisa Pizzul, a quien tampoco le resultó fácil convertirse en la primera Arquitecta de la República Argentina. La inigualable Eva Perón, ya para mitad del siglo XX, nos demostró que la humanidad y el punto de vista tan particular que tenemos las mujeres, era necesario para la construcción de una Nación más justa.

Hoy muchas seguimos este camino para igualar en Derechos a la mujer, para cuidarnos… Porque un solo día al año no alcanza para conmemorar la lucha que ancestralmente llevamos adelante. Todo el mes de Marzo debería ser para que repensemos, mujeres y hombres, qué sociedad queremos. Hoy estamos más visibles que nunca y seguimos trabajando: Precisamente en ese sentido están orientados muchos de mis proyectos como el Programa de Financiamiento Productivo para el Desarrollo de la Mujer Empresaria Argentina, la obligatoriedad para que los preservativos lleven una leyenda contra la Trata de Personas, el Programa Simplemente Mujer de Reconstrucción Mamaria, el proyecto que amplía el concepto de violencia familiar de la Ley 24.417, el que busca implementar que en los hospedajes turísticos de todo el país se brinde folletería alusiva al delito de trata de Personas.

A su vez también participo cotidianamente en Seminarios y Reuniones que abordan el Rol de la Mujer en la Sociedad. Por ejemplo a fines de marzo estuve en el encuentro realizado en Iguazú en el 1er. Encuentro Regional de Juezas de la Asociación Internacional de Mujeres Juezas (IAWJ) y el Vigésimo Encuentro Nacional de la Asociación Mujeres Jueces de Argentina (AMJA). También participé en la presentación del libro “Grandes Mujeres de la Ciudad de Posadas”.

Somos hacedoras de nuestro futuro, y la única manera de lograr una sociedad más justa, es sumar nuestra mirada; la de madres, hermanas, esposas e hijas. Por naturaleza, tenemos una perspectiva distinta a la de los hombres, la cual enriquece el panorama. Con la participación de las mujeres, nadie pierde, TODOS y TODAS ganamos, forjando una sociedad más libre, justa y amorosa.