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Sábado 21 de septiembre de 2019
OPINIÓN
El Estado Nacional va a invertir 9 veces más por cada ciudadano en la Capital Federal que en el Chaco
Por Hugo Maldonado
24 de septiembre de 2013
El proyecto de ley de Presupuesto 2014 refleja otra vez más una marcada centralización de los recursos fiscales por el poder central, en un contexto de arbitrariedad, cargado de falacias en su diseño y formulación, para imponer una asignación discrecional del gasto público.

Nuevamente el Presupuesto Nacional ha sido deslegitimado como instrumento de la política económica nacional, y como referencia distributiva esencial de una democracia republicana; para convertirse en una simple formalidad de variables y proyecciones contables, sin asidero real.

Queda demostrado el criterio arbitrario del Poder Ejecutivo que consagra y consolida las asimetrías en nuestro país, consolidando un gasto público directo per cápita distribuido en $90.915 para cada ciudadano de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, $28.798 en Santa Cruz y tan solo $11.595 por cada compatriota Chaqueño. Esta asimetría consagra categorías de ciudadanos con distintos niveles de vida dependiendo de la provincia en que le toco nacer y/o viva.

Además Presupuesto Nacional encubre objetivos y decisiones preocupantes que se evidencian en tres aspectos fundamentales. En primer lugar, porque el Poder Ejecutivo se ha arrogado decisiones y facultades extraordinarias para gastar discrecionalmente, y sin debate con los funcionarios del área económica, que eludieron concurrir a la Cámara para dar explicaciones.

En segundo lugar, porque se ajustan partidas correspondientes a las áreas más vitales, de fuerte impacto social, como salud, educación, ciencia y técnica, transporte, seguridad, asistencia social y obras públicas, con disminuciones del gasto en todos esos rubros o con aumentos nominales que están muy por debajo de la inflación.

En tercer lugar, porque este Presupuesto viene a perpetuar la tremenda erosión y crisis del federalismo, que fue una constante durante la última década en nuestro país.

Las Provincias quedan ahora amenazadas por el poder central con la exigencia de reclamarle sus deudas, disminuyendo los ingresos por recursos coparticipables. El Presupuesto no aclara si se prorroga la renegociación de las deudas provinciales que está vigente desde 2010 y vencerá a fin de año. Si este acuerdo cae las Provincias tendrán que afrontar deudas refinanciadas hace tiempo contra aportes de ATN, que retiene el gobierno nacional.

Nos alarma que no se haya prorrogado en el Presupuesto este Programa Federal de Desendeudamiento, lo que significa imponer a las finanzas provinciales una suerte de cepo o torniquete fiscal, al gusto y provecho del gobierno nacional, que completa el cuadro de dependencia y sujeción en el manejo de nuestras cuentas públicas.

Está muy claro que el gobierno central se asegura financiamiento para sus gastos, aunque no de manera genuina. El Banco Central disimula el enorme endeudamiento del gobierno, y pone en peligro su respaldo, mediante el depósito de títulos públicos intransferibles con vencimiento a diez años a cambio de quitarle reservas líquidas.

En este escenario negativo, la falta de previsión presupuestaria para afrontar las deudas financieras de las Provincias es más preocupante, ya que el déficit de las cuentas nacionales ha reaparecido en el país en proporciones alarmantes.

Con ello, el avance del unitarismo fiscal lejos de empezar a desmontarse con este Presupuesto Nacional, se afianza cada día más.

En concepto de recursos tributarios y contribuciones, en 2014 corresponderán al sector público nacional el 74,8 % (821.205 millones) y se transferirán a las Provincias sólo el 25,2 % (276.100 millones de pesos) principalmente por vía de la coparticipación federal y en menor medida por otras transferencias.

Para gastos de capital las Provincias recibirán sólo un 10,5 % de aumento respecto del ejercicio 2013, un año que terminará con un incremento previsto del 45,4 % más de recursos que en 2012, lo que marca un fuerte retroceso.

Los ajustes presupuestarios se extienden a muchos rubros que nos afectan de manera directa. Por ejemplo, el Fondo Fiduciario que solventa los subsidios a los consumidores residenciales de gas sólo aumenta en 2014 un 5,4 por ciento respecto del presupuesto de este año. Se proyecta otorgar a ese Fondo 1.862 millones contra 1705 millones en 2013. No es un incremento acorde con la inflación ni con el aumento de la demanda y las necesidades de la región. Tampoco hay financiamiento previsto para la obra del GASNEA, que sigue sufriendo postergaciones año tras año.

Se hace evidente que muchas áreas vitales tendrán partidas ajustadas en 2014. El gasto en salud tendrá una variación del 11 %, en vivienda una diferencia porcentual del 7,1 %, en educación y cultura, un aumento del 11,4 %, en seguridad los fondos suben sólo 6,6 % y en obras públicas habrá un recorte significativo, de los 4.600 millones presupuestados para 2013 se baja a 3861 para el año próximo.

El panorama presupuestario de infraestructura para el Chaco, según las planillas de las obras públicas que he analizado y que detallo en esta nota, nos muestra que durante 2014 tendrán un mínimo avance en su ejecución, a saber:

PROYECTO 11 – SISTEMA DEFENSAS PUERTO BARRANQUERAS
Entre el 2014 y 2015 suma el 13,85% del presupuesto de la obra
Queda pendiente el 86,15%.

PROYECTO 53 – MEJORAMIENTO CONECTIVIDAD DE HIDROVIA PARAGUAY-PARANA
Entre 2014 y el 2015 suma el 1% del presupuesto de la obra
Queda pendiente el 99%.

PROYECTO 9 – RUTA 95 ACCESO A SAENZ PEÑA
Entre 2014 y 2015 suma el 15,71% del presupuesto de la obra
Queda pendiente el 84,29%.

PROTECTO 87 – TRAVESIA URBANA POR VILLA ANGELA
Entre 2014 y 2015 suma el 15,71% del presupuesto de la obra
Queda pendiente el 84,29%.

PROYECTO 90 – RUTA NACIONAL N° 16 km 154
Entre 2014 y 2015 suma el 15,71% del presupuesto de la obra
Queda pendiente el 84,29%.

PROYECTO 91 – RUTA NACIONAL N° 95
Acceso a Cnel. DU GRATY Entre 2014 y 2015 suma el 25% del presupuesto de la obra.
Queda pendiente el 75%

PROYECTO 92 – RUTA NACIONAL N° 89
Acceso a LAS BREÑAS:Entre 2014 y 2015 suma el 25% del presupuesto de la obra
Queda pendiente el 75%.

PROYECTO 93 – RUTA NACIONAL N° 89
Acceso a CHARATA: Entre 2014 y 2015 suma el 18,85% del presupuesto de la obra
Queda pendiente el 81,15%.

PROYECTO 28 – PUENTE FERROAUTOMOTOR CHACO-CORRIENTES
Entre 2014 y 2015 suma el 4,95% del presupuesto de la obra
Queda pendiente el 95,05%.

PROYECTO 29 (a) RUTA NACIONAL N° 16
Entre el 2014 y 2015 suma el 15,67% del presupuesto de la obra
Queda pendiente el 84,33%.

PROYECTO 29 (b RUTA NACIONAL N° 16
Entre 2014 y 2015 suma el 18,32% del presupuesto de la obra
Queda pendiente el 81,68%.

PROYECTO 42 – RUTA NACIONAL N° 11 Variante Paso RESISTENCIA
Entre el 2014 y 2015 suma el 11,68% del presupuesto de la obra
Queda pendiente el 88,32%.

PROYECTO 41 RUTA NACIONAL N° 16 Variante Intersección Ruta 11
Entre 2014 y 2015 suma el 24,37% del presupuesto de la obra
Queda pendiente el 75,63%.

PROYECTO 13 – RUTA NACIONAL N° 95
Entre 2014 y 2015 suma el 15,71% del presupuesto de la obra
Queda pendiente el 84,29%.

PROYECTO 59 – RUTA NACIONAL N° 16 Autovía MAKALLE- SAENZ PEÑA
Entre 2014 y 2015 suma el 6,19% del presupuesto de la obra
Queda pendiente el 93,81%.

PROYECTO 60 – RUTA NACIONAL N° 11 Autovía Empalme Ruta Prov 13-RESISTENCIA
Entre 2014 y 2015 suma el 8,25% del presupuesto de obra
Queda pendiente el 91,75%.

PROYECTO 84 – RUTA NACIONAL N° 16 Intersección Ruta 95 Pasarelas Peatonales
Entre 2014 y 2015 suma el 10,89% del presupuesto de obra
Queda pendiente el 89,11%.

PROYECTO 55 – MALLA 545 RUTA NACIONAL N° 11
Entre 2014 y 2015 suma el 7,46% del presupuesto de la obra
Queda pendiente el 92,54%.

PROYECTO 56 – MALLA 544 RUTA NACIONAL N° 11
Entre 2014 y 2015 suma el 7,28% del presupuesto de la obra
Queda pendiente el 92,72%.

Se trata solo de promesas de inicio de obras, que se proyectan realizar en ejercicios futuros y que ya se contrataron, pero de las que tendrán que hacerse cargo otros y sucesivos gobiernos nacionales. De las 19 obras proyectadas este gobierno sólo aportará el 13,77 % del Presupuesto, dejando para afrontar por las administraciones posteriores al 2015, el 86,23 % del financiamiento. Si calculamos sobre la cifra global de las obras que el actual gobierno aportará un 6.89 % anual en promedio, de seguir el ritmo actual, cumplir con el 86,23 % restante, llevaría más de doce años.

Por lo expuesto, sobran los motivos para rechazar este proyecto y reclamar desde todas las provincias una mejor distribución de los recursos y menos discrecionalidad en los métodos de asignación y reparto.

En definitiva, ninguna de las orientaciones del gasto público ayudan a nuestra región, ni contribuyen a explicar el creciente déficit fiscal y financiero del país después de varios años de bonanza económica; y nuevamente –debo reiterarlo- , son más los problemas que se postergan de los que se resuelven.