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Lunes 22 de julio de 2019
COYUNTURA
¡Más rápido que un bombero!
Dicen que para guardar las formas, el Senado había planificado tres días de plenario para tratar el proyecto de Presupuesto 2014. Al final, fue sólo uno, y será ley en las primeras horas del jueves 10 de octubre.
4 de octubre de 2013
Quiso el destino que justo cuando en nuestro país se debate el Presupuesto 2014, en Estados Unidos anduvieran más o menos en los mismos menesteres, con problemas mayúsculos por lo que se conoce como el Shutdown. Algo que llevó por estos lares al diputado del Frente Renovador Eduardo Amadeo a señalar que a diferencia de la actitud tomada por Barack Obama de paralizar a la administración pública de su país ante la falta de acuerdo entre demócratas y republicanos por el Presupuesto 2014, en la Argentina “la presidenta Cristina Fernández de Kirchner estaría dictando indiscriminadamente decretos de necesidad y urgencia”.

“El jefe de Estado americano demostró respeto por las instituciones, a pesar del costo político que le genera esta decisión en la sociedad de ese país”, aseveró Amadeo, marcando las diferencias con el tratamiento del Presupuesto. Y eso que se refería al debate en Diputados. Lo del Senado promete ser aun más veloz.

Es que en principio estaba establecido que el debate del Presupuesto en el temario arrancara el martes 1 de octubre, continuara el miércoles 2 con la presencia de funcionarios y culminara, si era necesario, el jueves 3 con la firma del dictamen. Llamaba la atención el horario dispuesto para el inicio del plenario el martes: las 19. ¿Tan tarde? Si ni siquiera había ninguna otra reunión prevista para ese día. ¿Hasta qué hora se extendería? Previsiblemente, la reunión de esa jornada se suspendió.

Si bien lo del jueves se aclaraba que se haría “eventualmente”, los conocedores advertían que el Senado suele dar en esos casos muestras de autonomía, cuestión de diferenciarse por ejemplo de la Cámara baja, y una buena manera sería ignorar la premura oficial y reunirse el jueves. Daban dudas que el jefe del bloque K, Miguel Pichetto, hubiera dicho la semana anterior en la Convención del IAEF, que el Presupuesto se trataría el miércoles 9 de octubre, sin hacer lugar a la alternativa del jueves 3, que obligaría al tratamiento en el recinto el 10/10…

En definitiva, el Senado se diferenció de Diputados, donde al menos el dictamen del proyecto de Presupuesto se firmó al otro día y no el de la visita de los funcionarios. En este caso, se hizo mientras los miembros del gabinete económico exponían ante el plenario.

La cuestión es que sin contratiempos el Frente para la Victoria en el Senado consiguió el dictamen de mayoría para el Presupuesto 2014, tras un debate de nueve horas que contó con la presencia del equipo económico del Gobierno y una docena de especialistas.

Fue en un plenario de las comisiones de Presupuesto y Coparticipación Federal de Impuestos, en el que el oficialismo también logró aprobar las prórrogas de la Ley de Emergencia Económica, del Impuesto al Cheque y el Adicional sobre el Precio Final de Venta de Cigarrillos, que vencen a fin de año.

Sin la presencia del ministro de Economía, Hernán Lorenzino, la proyección de gastos y recursos para el año próximo fue defendida por su vice, Axel Kicillof, y los secretarios de Hacienda, Juan Carlos Pezoa, y de Finanzas, Adrián Cosentino.

Laura Montero (UCR) abrió la discusión con un pedido de “sinceramiento de la realidad económica que atraviesa el país”. “Hay datos de crecimiento que no se condicen con la realidad, estos errores de cálculo han hecho que desde 2011 vengamos con déficit fiscal”, advirtió.

Asimismo, denunció que “este Presupuesto está proponiendo ajustes” y añadió que, de acuerdo con las cifras de crecimiento estimadas en el Presupuesto, “vamos derecho al pago del cupón PBI”, que se traduce en “cuatro mil millones que no deberíamos estar pagando”.

“En ninguna de las tres exposiciones escuché la palabra inflación”, asestó Montero, en referencia al índice que será del 10,4 por ciento según las estimaciones oficiales.
En tanto, una docena de asesores de la UCR cuestionó el proyecto, en un Salón Azul con pocos senadores. Entre ellos expusieron Gerardo Rabinovich, Nicolás Salvatore, Hernán López y Santiago Gallichio.

La defensa de Axel

Tal como lo hizo en la Cámara de Diputados, el viceministro de Economía de la Nación, presentó el proyecto de Presupuesto 2014 como un instrumento para “darle continuidad” a la política económica del kirchnerismo, que aseguró “transformó la matriz productiva” del país para dejar atrás la “ortodoxia económica” neoliberal.
Ante la Comisión de Presupuesto del Senado, Kicillof afirmó que “al Presupuesto lo vemos con optimismo en términos macroeconómicos, con un crecimiento más fuerte del que vamos a experimentar este año producto de la recesión mundial”. Y dijo que si no se da este crecimiento, “el Estado va a estar ahí como siempre para llevar adelante las políticas anti-cíclicas que tenemos para apuntalar la redistribución del ingreso, para no dejar caer el empleo”.

Asimismo sostuvo que el proyecto de gastos y recursos del Gobierno plantea “políticas de corte heterodoxo” y la primacía de “la política por sobre la economía”: es un “programa económico de crecimiento con claros objetivos políticos”, definió.
Y precisó que el modelo económico de Cristina Kirchner va a contrapelo de las políticas neoliberales de ajuste y endeudamiento de la convertibilidad.

En ese sentido, el viceministro de Economía negó que el neoliberalismo sea “un pasado lejano”, y recordó que aún ciertas “universidades”, “centros financieros internacionales” y “gurúes económicos que recorren programas de televisión”, le recomiendan al país las recetas ortodoxas que aplica actualmente Europa.

Destacó entre tanto que Argentina vive la “fase de crecimiento económica más prolongada” de su historia, con un crecimiento promedio del 7,1 por ciento anual acumulativo, mientras “buena parte del mundo” está en crisis.

“Lo que tenemos para exhibir son también las tasas de inversión record, en buena parte de la historia argentina”, agregó Kicillof.

Por otra parte, el funcionario sostuvo que “nos han querido hacer creer que no hay forma de que tengamos un crecimiento armonioso del crecimiento industrial y el sector agropecuario; que la economía debe inclinarse para un lado o para el otro”.

No obstante, aseguró que “sí es posible conseguir estos buenos resultados con cosechas y exportaciones récords, mientras la industria crece; es mentira que desde la economía tenemos que optar por uno o por otro, tenemos que balancear para que le vaya bien al campo y a la industria”.

“Nuestro proyecto económico”, dijo Kicillof, “es de crecimiento con inclusión social, de reindustrialización, que es el camino más eficiente para concebir altas tasas de crecimiento, de empleo en blanco para la integración social”.

Resaltó en esta línea “cómo se ha revertido de manera definitiva esa tendencia hacia el empobrecimiento (y) la primarización de la economía”.

En este marco, el viceministro de Economía reconoció que el aumento de las importaciones, con la amenaza del desequilibrio de la balanza comercial, constituye un “problema” para la economía argentina: “Cuánto más crece la industria nacional (y) más le damos poder de compra el mercado interno, más tenemos necesidad de importar” para garantizar la reindustrialización del país.

“No renegamos de estos problemas, sabemos que existen”, sostuvo Kicillof, para luego cuestionar a quienes se oponen a la política económica kirchnerista: “no nos condenan por estos problemas (…) nos critican todas aquellas medidas que tomamos para continuar esta etapa de crecimiento”.

Por le contrario, el economista destacó la “voluntad política del Gobierno de crecer con inclusión social y seguir reindustrializando”, aun cuando “los vientos soplan a la primarización” de la economía.

Kicillof no tardó mucho en volver a cruzarse con los neoliberales, al recordar que “lo único que se discutía en el Palacio de Hacienda” durante los noventa era “con qué recursos íbamos a llegar a fin de mes para pagar los vencimientos de la deuda externa, que era el principal resorte de la política económica de nuestro país”.

“Con estos 10 años (de gobiernos kirchneristas), con el desendeudamiento que hemos tenido, estamos en otra realidad”, comparó el viceministro de Economía, que reiteró sus críticas a los economistas de la oposición que aconsejan aprovechar los préstamos “baratos” que ofrece el mercado financiero internacional.

“Te prestan a condición de que se ajusten las partidas presupuestarias”, replicó el funcionario nacional, que recordó “la caída de partidas jubilatorias” como parte del “megacanje” que implementó el exministro de Economía Domingo Cavallo durante la gestión del radical Fernando de la Rúa.

Subrayó por el contrario que “la relación deuda-PBI cayó un 73 por ciento” en estos 10 años de kirchnerismo.

En otro tramo de su discurso, Kicillof se refirió a las reiteradas fuga de capitales, como las que padeció el país en 2008 durante el debate de la resolución 125 sobre retenciones móviles y tras el triunfo de Cristina Kirchner en las PASO de agosto de 2011.

Al respecto sostuvo que “todos los picos de fuga de capitales” estuvieron “vinculados a ataques especulativos fogoneados por sectores internos”.

Kicillof también reconoció “problemas” en la balanza comercial pero dijo que es propio de la reindustrialización.