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Sábado 19 de octubre de 2019
OPINIÓN
Día de la Lealtad
Por Silvina García Larraburu
16 de octubre de 2013
Aquel día de octubre el pueblo argentino demostró su dignidad y devoción al General Perón, brindándole su más sincero respaldo, al acudir masivamente a la plaza de mayo reclamando la liberación del que supo interpretar como nadie las necesidades de los hasta entonces relegados por las clases dominantes.

La innumerable multitud de hombres y mujeres no iba a dejar que le arrebaten, las conquistas sociales obtenidas mediante el accionar del vicepresidente, que había sido detenido por trazar políticas equitativas en función de una más justa distribución de la riqueza social. Desde entonces, el 17 de octubre simboliza el día de la lealtad para todos los que nos identificamos con las consignas del movimiento peronista; puesto que, fue eso lo que se manifestó de manera inaudita aquel mes de octubre de 1945: la unión inquebrantable del pueblo peronista con los ideales que empezó a materializar Juan Domingo Perón.

Luego de ese día ya nada sería igual para nuestra Patria, el peronismo vino a dar asidero a los ideales republicanos. Valores democráticos que hasta aquel momento eran utilizados constantemente por parte intelectuales citadinos en sus exclusivas tertulias, y por medio de los cuales habían dominado la política sin consultar al pueblo sometido, abusando en sus argumentos de palabras carentes de sentido para una inmensa mayoría de la sociedad argentina.

Por ello, los titulares de los diarios, principales voceros de las clases acomodadas, no dudaron en describir como "harapientos" y "malones de subproletarios" a los que se congregaron en la plaza de mayo en reclamo de lo que consideraban que era suyo, la liberación del General; y algo más profundo aún, declamaban con el cuerpo que no se iba a retroceder ni un ápice de dignidad ciudadana. La justicia social había llegado para instalarse en nuestra Nación, y sólo mediante golpes, bombas, y proscripciones las elites antidemocráticas intentarían una y otra vez, acallar la voz y los reclamos del pueblo argentino.

En esta fecha tan particular tenemos que celebrar con alegría que estamos encauzados otra vez, en un proyecto acorde al campo nacional y popular. Somos los herederos de las masas, que un día soleado desembarcaron en la nación para hacer de la democracia un hecho verdadero para todos los argentinos, y en dónde la soberanía política, la independencia económica, y la justicia social se hacen posibles gracias a las batallas que está librando el peronismo, que tanto hoy como ayer, resiste los embates de titulares oprobiosos, voceros que disfrazados de neutrales, añoran una república sin pueblo, predicando desde los medios el retorno a una democracia vacía.

Silvina García Larraburu es diputada nacional del FpV Río Negro