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Sábado 19 de octubre de 2019
OPINIÓN
Un reposo que genera dudas e incertidumbre
Por José Angel Di Mauro. De estar vivo su esposo, es muy probable que Cristina hubiera encabezado la lista kirchnerista en la provincia de Buenos Aires este domingo. Su salud cambió el ritmo de una campaña que este domingo tendrá otros nombres como protagonistas.
26 de octubre de 2013
Descontando las PASO del 11 de agosto, la de este domingo será la primera elección en 25 años en que un Kirchner no es candidato. En efecto, desde 1987 cuando Néstor Kirchner ganó la intendencia de Río Gallegos por apenas 111 votos de diferencia sobre el candidato radical, él o ella participaron cada dos años de todas las elecciones que en la Argentina se desarrollaron. La desaparición del exmandatario alteró esa continuidad.

Ya ha confesado la Presidenta que, de no haberse muerto hace exactamente tres años, su esposo hubiera sido el candidato en 2011. Tal vez ese mismo año ella hubiera vuelto al Senado en representación de la provincia de Buenos Aires, cuestión de duplicar la oferta kirchnerista en esa oportunidad. O no hubiese sido candidata a nada, así como en 2007 no lo fue su esposo, que sí se postuló dos años después a diputado por la provincia de Buenos Aires. Esa podría haber sido la oferta ideal para este 2013, en el caso de que Néstor Kirchner viviera y fuera presidente de la Nación: Cristina al frente de la lista bonaerense del FpV. Una alternativa imbatible, a los ojos de cualquier kirchnerista, aunque quien no lo sea recuerde el antecedente de derrota de 2009 de una lista que tenía nombres tales como los de Néstor Kirchner, Daniel Scioli y Sergio Massa, nada menos.

Pero es un ejercicio contrafáctico. Kirchner murió en 2010 y con él la alternancia presidencial que habían imaginado con su esposa que este domingo, como en 2005, no irá a votar. En esa oportunidad su nombre seguía figurando en el padrón santacruceño, aunque fue candidata legislativa por la provincia de Buenos Aires, en la que se definió como “la madre de todas las batallas”. Totalmente habilitada para participar de la elección bonaerense por haber nacido en La Plata, para evitar comentarios inoportunos Cristina no fue a votar esa vez en Santa Cruz, donde siguió haciéndolo en las elecciones posteriores. Como así lo hizo el 11 de agosto pasado, pero no podrá hacerlo este domingo por estar cumpliendo el reposo médico.

Precisamente la salud presidencial alteró el desarrollo de la campaña electoral que concluyó el viernes pasado. Ella ya no pudo ponerle más el cuerpo a la misma, aunque de todas maneras se había establecido que menguara su presencia después del resultado de las PASO. Se sabe que algunos gobernadores preferían prescindir de su participación camino a este 27 de octubre. Tampoco podrá saberse si así hubiera sucedido, pues hace varias semanas que la operación de Cristina Kirchner cambió la rutina electoral.

Hoy vale recordar que con las primeras informaciones sobre la salud presidencial llegó a especularse con una “oportuna” reaparición pública, así fuera a través de fotos. Queda claro que era imposible su retorno en el acto de cierre, aunque sí la dinámica propia de su tratamiento post operatorio motivó la oportuna reaparición presidencial, registrada esta semana con su retorno a la Fundación Favaloro para practicarle una tomografía. Fue un día después de que en las redes sociales trascendiera una supuesta visita al Instituto Fleni, finalmente desmentida. Las versiones, hiperpotenciadas a través de las redes sociales, fueron como siempre alentadas por la falta de información oficial: desde que la dieron de alta el domingo 13, no hubo partes sobre el estado de la Presidenta.

Sí lo hubo y bien extenso el miércoles pasado, al día siguiente de los trascendidos, cuando Cristina fue llevada finalmente a la Fundación Favaloro para realizar el chequeo correspondiente, y se conocieron así detalles precisos sobre su estado de salud, abundando esta vez en su condición cardíaca. Quedó claro entonces por qué se había elegido ese lugar para el tratamiento de su hematoma craneal, pues el tema cardíaco parece ser la principal preocupación oficial.

La información detallada que esta vez sí se brindó, no apagó las versiones circulantes, ni mucho menos. Las dudas en torno a cuán informada está la Presidenta de lo que pasa en el país desde que se le ordenó un reposo estricto persisten. Mientras hay quienes aseguran que la Presidenta hace caso a las recomendaciones médicas y se mantiene aislada informativamente, otras fuentes afirman lo contrario: que si bien no está al tanto de todos los detalles, ha sido informada sobre todos los acontecimientos importantes de las últimas semanas. Desde el video de Cabandié, al nuevo accidente de Once, pasando por la caída del helicóptero del gobernador Gioja y las últimas encuestas con vistas a las elecciones de este domingo.

Dicen también que tanta insistencia en hablar del Fleni obedeció a la visita presidencial ya no a su sede del barrio de Belgrano, sino a la que ese instituto tiene en Escobar, hace algunos días, también para chequeos de rigor.

En el marco de estas especulaciones, hay quienes ponen en duda la vuelta en lo inmediato a la actividad plena por parte de Cristina, sugiriendo la extensión de su descanso por un tiempo bastante más prolongado. Para aventar temores, las fuentes consultadas resaltaron que pese a la ausencia presidencial, el gobierno sigue funcionando y que “se toman decisiones de importancia”, poniendo como ejemplo la estatización del Ferrocarril Sarmiento dispuesta la última semana. Los que se inclinan a pensar en una Presidenta más informada de lo que se admite, ponen esa decisión como ejemplo de ello.

La ausencia presidencial hará que este domingo el protagonismo oficialista en el bunker del FpV sea para Martín Insaurralde y el gobernador Daniel Scioli, quienes en las PASO estuvieron flanqueando a la Presidenta, pero en silencio. También será protagonista Daniel Filmus, si es que logra renovar la banca del Senado que está peleando voto a voto con Fernando “Pino” Solanas. Ese tema y la diferencia en la provincia de Buenos Aires son los factores que concitan la mayor atención de parte del gobierno nacional.

Sobre todo la banca porteña en el Senado, pues conseguirla sería un buen golpe de efecto para el kirchnerismo, deseoso de dar una señal positiva en alguno de los principales distritos del país, donde las perspectivas no son precisamente halagüeñas.

Nadie puede imaginarse a la Presidenta recluida en la quinta presidencial, sin acceso a los datos de la elección. Es lo que recomendarían quienes saben de su reacción el pasado 11 de agosto, pero no es lo que puede presumirse de la mandataria, que pase lo que pase podrá reivindicar que el kirchnerismo sigue siendo la primera minoría en ambas cámaras del Congreso, y que ella no perdió, pues su nombre no figuraba en ninguna de las listas. En ese sentido, Cristina podrá reivindicar para sí mantener el invicto electoral, amén de los traspiés kirchneristas en las legislativas de medio término.