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Domingo 16 de diciembre de 2018
ENTREVISTAS
“La Ciudad puede tener como jefe de Gobierno un trabajador”
El secretario general de APOPS Leonardo Fabre creó el Partido de la Seguridad Social (PASS) con el cual competirá en la Ciudad de Buenos Aires. Piensa en armar un frente electoral con sectores provenientes de movimiento obrero.
16 de enero de 2015
Por Agustín Alvarez Parisi

Leonardo Fabre dirige desde hace varios años la Asociación del Personal de los Organismos de Previsión Social (APOPS), donde tuvo activa participación para la eliminación de las AFJP. En diálogo con Parlamentario el dirigente sindical elogió la presidencia de Néstor Kirchner y cuestionó duramente a Cristina Kirchner, a quien responsabilizó por la fractura del movimiento obrero. Dijo además que su Gobierno termina “con un plan ortodoxo liberal

En otro tramo de la entrevista, Fabre habló de la creación del partido PASS, de los posibles acuerdos con otros sectores afines y trazó en líneas generales la propuesta para la Ciudad de Buenos Aires.

- Usted asumió como secretario general en 1997, por lo tanto lleva varios mandatos en APOPS.

- Asumí el 28 de diciembre de 1997 y con nuestro trabajo realmente hemos cambiado la historia de la previsión en el país, luchamos tanto por algo que parecía que iba ser todo privado. Yo fui delegado de base durante 15 años, después fui secretario gremial y recién a los 48 años fui secretario General de la Asociación del Personal de los Organismos de Previsión Social, es decir APOPS.

-¿Cómo ha sido la tarea de su gremio?

- APOPS es el gremio específico de los trabajadores de la Anses, de la previsión pública y como se recordará somos el gremio que luchó durante 15 años para terminar con el sistema de AFJP y felizmente lo logramos en el 2008. Creo que ese ha sido un punto alto de los trabajadores no solo de la Anses, sino que ha sido un punto alto de los trabajadores de la Argentina. Es el primer país en el mundo que logra volver de un sistema privado a un sistema público, y eso lo logró humildemente este gremio APOPS, conducido por esta comisión directiva y apoyado por un gran segmento de los trabajadores, fundamentalmente por la CGT que conduce el compañero Hugo Moyano. Este ha sido un gran triunfo de los trabajadores que no solo redunda en un mejor sistema de previsión social, sino que también redunda en una mejora económica–financiera trascendente para cualquier gobierno.

- A pesar de estos logros ¿cómo están hoy los jubilados?

- El haber jubilatorio sigue mal porque el 80 por ciento de los jubilados cobra menos de cuatro mil pesos, la mínima es de 3.200 pesos, pero lo que va de 3.200 a 4.000 pesos llegamos a un 80 por ciento de los jubilados. Esta es la parte vacía del vaso, la parte llena del vaso es la cobertura, porque hoy prácticamente ya no hay una persona que no tenga un beneficio, aunque sea poco el beneficio económico y también tiene el beneficio de la obra social. Entonces desde ese punto de vista se ha mejorado muchísimo, la cobertura de lo que era el sistema privado de jubilación, que cada vez era más pequeña, en este caso Argentina ha logrado tener una cobertura absoluta y aún más con la nueva moratoria que salió últimamente. Entonces, por un lado tenemos lo positivo, que hoy prácticamente no hay una mujer o un hombre de la Tercera Edad que no tenga su jubilación, lo negativo es cuánto están cobrando hoy los jubilados.

Debemos decir que la ley de movilidad jubilatoria comienza bien y que es una muy buena idea, tuve la suerte de trabajar en ese proyecto con quien era el director ejecutivo en ese momento y que después fue ministro de Economía, Amado Boudou. Digo que la ley está bien escrita, pero no estaba preparada para enfrentar la inflación y el desmanejo que hoy está sufriendo la economía argentina.

- ¿A qué atribuye esta situación?

- Que desde el 2011 para acá la economía ha retrocedido en todos los aspectos y fundamentalmente en lo que tiene que ver con los que menos ganan, en este caso nuestros jubilados y pensionados.

- ¿Se puede vivir con 3.700 pesos?

- Claro que es imposible, es imposible no vivir con penurias, es imposible no necesitar del apoyo de los hijos y de la familia para que un jubilado o un pensionado pueda vivir dignamente. En este punto es donde nosotros no coincidimos con el Gobierno nacional.

- ¿Por qué?

- Porque en realidad después de la muerte de Néstor Kirchner todo fue perdiendo calidad administrativa y calidad institucional, por eso el movimiento obrero de la “dignidad” nos hemos enfrentado en los últimos años con el Gobierno, porque no podemos permitir que algo que comenzó muy bien termine tan mal. Realmente el proyecto originario de este Gobierno a partir del 2003 era un proyecto muy importante, creo que los cuatro años del Gobierno del presidente Kirchner fueron muy buenos, pero lamentablemente a partir de su fallecimiento todo fue para atrás.

- ¿Qué pasa con los juicios que han hecho muchos jubilados por el 82 por ciento móvil?

- Antiguamente teníamos un departamento completo de cómputos con más de cien trabajadores, yo provengo de ese sector y allí lo que hacíamos era los reajustes que los determinábamos los trabajadores de la Anses. Pero a partir de la llegada de la administración de (Horacio) Rodríguez Larreta, Braver Marcovich, el presidente Menem y Cavallo, los reajustes dejan de hacerse, directamente se produce la denegatoria.

El jubilado pide el reajuste y la Anses automáticamente le dice que no y entonces el jubilado tiene que caer en un reclamo judicial a través de un abogado y ahí se inician los famosos juicios que son anteriores a estos gobiernos. Pero la verdad que estos gobiernos y en especial el último que es el que nosotros teníamos más esperanzas dado que se autotitula peronista, no ha modificado nada; los reajustes no se hacen en la Anses. No hay reajuste si el jubilado no inicia un reclamo judicial y esto es un gravísimo problema para las finanzas del sistema y esto también nos preocupa mucho.

- Por lo que acaba de expresar, ¿considera que el Gobierno de Cristina Fernández de Kichner no es peronista?

- Creo que se alejó no sólo del peronismo, se alejó inclusive de lo que originalmente fue el kirchnerismo, Néstor ha sido una variante del peronismo, pero que nunca estuvo en discusión. De hecho el presidente Kirchner armó una alianza muy fuerte con el movimiento obrero, cosa que ahora el movimiento obrero ha sido fracturado por las políticas de

Cristina. Había dos centrales obreras hasta la llegada de Cristina Fernández, hoy somos cinco y esto no pasó por casualidad. Esto fue una estrategia del debilitamiento del movimiento obrero y la verdad eso no es peronismo. No existe para la ideología de Juan Perón la posibilidad de una comunidad organizada sin trabajadores, es absurdo, los trabajadores somos la columna vertebral de cualquier proyecto peronista.

- ¿Cree que en diciembre se termina el ciclo del kirchnerismo?

- El kirchnerismo ha sido una variante del peronismo, así como lo ha sido el menemismo. El menemismo intentó un proyecto de ultraderecha y dejó de ser peronista, es muy difícil ser peronista con un ministro de economía como (Domingo) Cavallo, por supuesto que eso no era peronismo.Con el kirchnerismo se deformó hacia una aparente izquierda, porque en realidad ni siquiera llega a expresar a una izquierda, el poskirchnerismo que es Cristina y La Cámpora es una débil agrupación de políticas teóricamente de izquierda, pero que amagan por izquierda y salen por derecha.

- ¿Cómo se explica esto?

- Porque la política económica que está llevando adelante Axel Kichillof es una política absolutamente ortodoxa. Con un diálogo permanente con el Fondo Monetario Internacional, diálogo con el Club de Paris y el reconocimiento de una deuda que todavía no sabemos cuáles son los números reales con Repsol a través de la privatización, entre comillas de YPF. Realmente está en las antípodas de lo que Néstor Kirchner pregonó. Néstor se sacó de encima al FMI, no le debemos un peso gracias a que él actuó en forma contundente con ese tema, renegoció la deuda y ahora este Gobierno debilitado ideológicamente no sabe terminar de pie, no muere con las botas puestas.

- ¿Y cómo termina?

- Este Gobierno termina prácticamente con un plan ortodoxo liberal.

- ¿Dónde la ve a Cristina cuando culmine su mandato?

- Cristina es una dirigente política trascendente para bien o para mal, que cumple su mandato y será reemplazada por un nuevo presidente que no solo le pondrá la banda, sino que le da la lapicera a quien será el nuevo responsable de administrar el país, ese es el nuevo jefe que nos espera. Humildemente nadie va a recordar a Cristina como Presidenta, porque una presidenta de verdad unifica a su pueblo, lo llama al diálogo, lo abraza, eso esperábamos de nuestra presidenta y nunca se produjo. Lo único que hizo Cristina ha sido dividir, debilitar al pueblo argentino a través de sus representantes, no solo en lo gremial también en lo político, por eso que no quedan herederos que puedan continuar con el proyecto tan debilitado de Cristina Fernández.

- ¿Entonces quién será el nuevo presidente? ¿Será peronista?

- Nosotros los trabajadores interpretamos por peronismo al que defiende la justicia social, no la beneficencia a través de una inclusión que nunca termina de transformase en justicia, esos son parches. La justicia social es otra cosa y nosotros la hemos vivido con Juan Perón y con Eva Perón y como lo hemos vivido sabemos lo que es y no es lo que está pasando ahora. Por lo tanto, los trabajadores creemos en la justicia social, creemos en una independencia económica real no de discurso y creemos en la soberanía política. Entonces es difícil ser peronista, yo lo comprendo, hay que conducir a todo el país, abrazar a todo el país con la generosidad que han tenido nuestros grandes líderes y esto no es fácil. Los tres presidenciables que aparecen hoy, aunque va a salir algún tapado, son típicos casos de los últimos 20 años, donde el color gris es lo que impera, ni blanco ni negro.

- ¿Se refiera a Massa, Scioli y Macri?

- Sí, y de los tres el menos gris es Mauricio Macri, porque ya sabemos que Macri representa al neoliberalismo. Representa las ideas de Alsogaray, de la UCeDé y de Cavallo, es un discípulo de la ultraderecha, al menos es lo que confiesa y por lo tanto sabemos que es un adversario. El problema está en los otros candidatos que nos pueden estar mintiendo como ya ha sucedido en otros momentos. Esto concluye que los trabajadores estamos en la búsqueda de un candidato del movimiento obrero, del mundo del trabajo Si Brasil lo pudo tener, ¿por qué Argentina no puede soñar con lo mismo? Queremos ahora un trabajador.

¿Por qué los trabajadores argentinos no podemos tener un candidato que pertenezca al movimiento obrero con una plataforma electoral que tenga que ver con la justicia social, con la independencia económica y la soberanía y que represente las banderas más importantes de la Argentina? La verdad, Argentina buena está formada por los que trabajan, ¿para qué queremos a los que especulan? Nuestro país tiene que ser un país de trabajadores, empresarios trabajadores, profesionales trabajadores y movimiento obrero de trabajadores. Lo que hay que lograr para nuestro país es la dignidad del trabajo, esto ya lo tuvimos y lo conocemos y ahora estamos en la búsqueda de tenerlo otra vez.

- ¿De allí surge su idea de formar un nuevo partido?

- Sí, nosotros hemos creado el Partido de la Seguridad Social (PASS), que es un instrumento político, no solo coyuntural sino a fututo. Un instrumento político de los trabajadores de la seguridad social que pueda funcionar al servicio de todo el movimiento obrero y de la comunidad organizada en general. El PASS está conformado esencialmente por trabajadores de la previsión social a nivel nacional, tenemos 400 bocas de atención al público de la Anses en todo el país, tenemos delegados en todo el país, es decir tenemos una estructura federal. Ahora por una cuestión de tiempo nos presentaremos, si Dios nos ayuda, en un gran frente que incluirá a otros partidos políticos de trabajadores de la Capital Federal.

- ¿Cuáles son esos partidos?

- Estamos teniendo muy buen diálogo con el compañero Julio Piumato, obviamente con el compañero Hugo Moyano, donde ahí hay un partido ya creado, por supuesto no somos sectarios ni excluyentes; también tenemos muy buen diálogo con Víctor De Genaro de Unión Popular, con el compañero Gustavo Vera y también con algunos segmentos de la Corriente Clasista y Combativa que siempre han estado al lado nuestro en las luchas en la calle y eso lo que no hay que olvidar a los compañeros que nos han ayudado a defender las causas de los trabajadores que son las causas del pueblo argentino.

- ¿En este partido usted iría como candidato a jefe de Gobierno de la Ciudad?

- Seríamos una de las posibilidades, pero nos interesa ir a unas PASO de trabajadores y que el compañero o compañera que surja liderando ese sector sea un representante fidedigno de los trabajadores en la Ciudad de Buenos Aires.

- ¿Cuáles serían algunas de sus propuestas si fuera candidato a jefe de Gobierno?

- A grandes rasgos, la Ciudad es inequitativa, está desequilibrada en lo económico y también en lo social, hay barrios absolutamente olvidados, parece mentira que el jefe de Gobierno, el señor Macri haya surgido del club Boca Juniors y yo invito a cualquier porteño que vaya a la Boca, donde Macri le debe todo, hoy el barrio prácticamente es una villa de emergencia, está empobrecido, está abandonado. Hablo de la Boca, pero puedo hablar de cualquier barrio del sur de la Ciudad que está abandonado y los barrios del norte de la Ciudad están muy cercanos a villas de emergencia que cada vez crecen más. Los habitantes que viven sobre la avenida Libertador no pueden ni siquiera disfrutar de los bosques de Palermo porque corren peligro de muerte. Entonces la inseguridad es para todos en la Ciudad y no hay que olvidar que Buenos Aires tiene características europea, es decir una Ciudad de gente en su mayoría mayores de 40 y 50 años y sobre tres millones de habitantes hay un millón de jubilados, es decir son de la Tercera Edad por lo que necesitan mayor seguridad. Además están abrumados por los impuestos, hay jubilados que no pueden afrontar las expensas y los impuestos que cobra el Gobierno porteño.

- ¿No considera que Macri realizó muchas obras?

- Este es un Gobierno que nos endeudó en 1.800 millones de dólares. La ciudad más rica del país pidiendo préstamos internacionales para hacer el Metrobus, que salió 300 millones de dólares que prácticamente es una terminal de ómnibus, ¿cómo puede ser que haya salido tanto dinero? Ni que hablar de los subterráneos y los negociados que se hacen, se han comprados trenes para el subterráneo por 80 millones que no le sirven porque no entran en las vías. Estas cosas no se dicen porque hay una gran cobertura mediática sobre el macrismo, pero es hora de decir realmente lo que está pasando en la Ciudad de Buenos Aires. No hay una buena gestión, se han creado cosas que después no han logrado sostenerse en el tiempo.

- ¿Cómo se cambia esto?

- Creo que es una gran oportunidad para los ciudadanos de la Capital Federal de hacer un cambio real, porque lo que me gustaría que recuerden, no sólo los vecinos de la Ciudad, sino de toda la Argentina que hay un problema moral. Con solo ingresar a nuestras páginas de Internet, los porteños van a poder identificar y comprobar quienes somos los que estamos en el Partido de la Seguridad Social, gente que puede dar testimonio de honestidad que pocos pueden hacerlo hoy en un mundo tan impune. Por eso creo que debemos hacer ese cambio moral, uno puede pedir préstamos internacionales, hacer avances tecnológicos, pero si el avance no se produce en la ética moral, en la conducta de los dirigentes, todo será en vano. El cambio, primero tiene que ser moral, nosotros apostamos a ello.