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Martes 16 de julio de 2019
OPINIÓN
El reto de resolver los problemas de la gente
Por Carla Pitiot. La diputada del FR analiza el “adecuado y preocupante diagnóstico” hecho por el presidente en la Asamblea Legislativa.
2 de marzo de 2016
Pobreza, lucha contra el narcotráfico y la unión de los argentinos fueron los tres ejes que eligió el presidente Mauricio Macri como “hoja de ruta” para el inicio de sesiones ordinarias del Congreso.

Con un discurso que se propuso realizar un adecuado y preocupante diagnóstico de los principales problemas del Estado argentino detectados por el nuevo gobierno, muchos desafíos se inauguran para lo que el propio presidente denominó como un “Congreso activo”, sobre todo cuando el futuro plan de acción de la gestión todavía es poco claro.

La corrupción fue uno de los principales obstáculos destacados por el principal responsable del Poder Ejecutivo de la Nación. En este sentido, tal y como lo venimos sosteniendo desde que asumimos el compromiso de la posibilidad de representar a los ciudadanos argentinos, la corrupción mata. Avanzar en una agenda legislativa que promueva el control y la transparencia es esencial para luchar contra este flagelo.

De cara al fortalecimiento de las instituciones, celebramos la mención a la deuda con la Ley Nacional de Información Pública. La norma, ya vigente un muchas jurisdicciones del país, es clave para promover un gobierno abierto y participativo. Sin información de lo que sucede puertas adentro de la gestión no hay diagnósticos sensatos que permitan pensar políticas públicas efectivas. Y al mismo tiempo, si la información no es pública, no hay rendición de cuentas posible.

En materia de control, resulta ineludible para este Congreso la sanción de la Ley Orgánica de la Auditoría General De la Nación, organismo externo de control dispuesto por el artículo 85 de la Constitución, que se encuentra a la espera de la sanción de una norma reglamentaria desde la última asamblea constituyente. En la misma línea, es necesaria una revisión completa de nuestros sistemas de control, para fortalecer el aporte de la ciudadanía en la consolidación nuestros espacios públicos institucionales. Hay que lograr la aceptación política y social de la necesidad de tener buenos controles porque debemos entender que con ellos se nos va la vida.

A su vez, el presidente hizo mención a la necesidad de implementar una reforma política. En este sentido, entendemos que el modo de selección de nuestros representantes resulta de extrema sensibilidad cuando en ellos se delega la responsabilidad de deliberación y gobierno. Acompañaremos el debate serio y responsable en torno a las necesarias modificaciones a nuestro sistema de votación, así como también discutiremos las ventajas de la implementación de un organismo independiente al Poder Ejecutivo a cargo del desarrollo de las elecciones.

Con respecto a la Reforma Judicial, desde la polémica designación por decreto de los nuevos jueces de la Corte, consideramos irrenunciable la participación del Congreso en el nombramiento de los principales representantes de nuestra justicia a nivel nacional. Además, resulta inminente la incorporación de la perspectiva de género en la composición del máximo tribunal. Sin mujeres en la justicia, no hay justicia para las mujeres. La paridad en la corte es un derecho que solo resta consagrar en forma de ley. El tratamiento transversal de la problemática de género debe comenzar a robustecer consistencia normativa.

La vigilia sobre el salario de los trabajadores es otro de los principales desafíos para este nuevo Congreso. La revisión inmediata del mínimo no imponible y las escalas del impuesto a las ganancias, junto con el examen de las exenciones del IVA y la extensión de programas de asistencia social condicionada como la AUH, son alguno de los ejes necesarios a revisar en miras a una agenda de generación de puestos de trabajo y disminución de la inflación. El 82% móvil para los jubilados no puede esperar más, y nuestros jóvenes tienen que tener asegurado el empleo.

Entre otros desafíos como la reestructuración de la salud y la educación pública, la lucha contra la inseguridad, el fortalecimiento de nuestra relaciones internacionales, la renovación y el cuidado de nuestros recursos, se inicia formalmente el trabajo del Congreso que, sobre el reto de resolver los problemas de la gente, tendrá además un objetivo de fondo: la conquista del consenso.