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Domingo 25 de agosto de 2019
LEGISLATURA PORTEÑA
Diputado sostiene que Macri tiene “una obsesión por endeudarse”
Gabriel Fuks criticó la iniciativa del Gobierno nacional para acordar con los holdouts. Dijo que el macrismo tiene “pasión” por “endeudarse para pagar deuda”. Además, detalló el incremento de la deuda en la Ciudad desde 2007 hasta 2015, por parte de la gestión del Pro.
8 de marzo de 2016
El legislador y vicepresidente del bloque del Frente para la Victoria, Gabriel Fuks, aseguró que realizó un análisis detallado del proyecto de ley propuesto por el Gobierno nacional para acordar con los holdouts y comparó la iniciativa con la experiencia que dejó la gestión de Mauricio Macri en la Ciudad de Buenos Aires.

El diputado afirmó que en el 2007, cuando Macri asumió el Gobierno porteño, el endeudamiento “era de 1.760 millones de dólares y, a finales del 2015, dejó a la ciudad con una deuda que supera los 17 mil millones, todo sin que se conozcan obras públicas de relevancia que determinaran tal grado de endeudamiento”.

“Con el pretexto de solucionar abruptamente la controversia con los fondos buitres y de paso pagarle a bonistas que ni siquiera tienen sentencia firme a favor, el gobierno de Mauricio Macri anuncia la emisión de bonos a 5, 10 y 20 años a fin de captar 15 mil millones de dólares con una tasa de interés incierta hasta el momento de realizar la licitación”, sostuvo.

Y dijo que para ello “se aprovecha de las condiciones favorables que con el esfuerzo de todo un pueblo la Argentina realizó durante más de una década colocando al país entre los más desendeudados del mundo en dólares en relación a su PBI (la deuda argentina en dólares es aproximadamente un 10% de su PBI)”.

“Endeudarse abruptamente al sólo fin de pagar deuda y afrontar gastos corrientes es una constante de la pasión macrista: lo mismo hizo Macri en la Ciudad de Buenos Aires mientras fue jefe de la misma”, consideró el legislador del FpV.
Fuks añadió que “los porteños conocemos bien sus anuncios inconsistentes y las mentiras que se anunciaron estos años al sólo fin de contraer deuda”. “El monto de la deuda de la Ciudad se ha ido incrementando paulatinamente y en algunos años en forma abrupta”, insistió.

“Así la deuda de la Ciudad que era en 2007 de 1.760 millones de pesos, en 2009 se levó abruptamente a 2.594 millones de pesos y a 4.530 millones en 2010; a $7.184 millones en 2012, a $15.534 millones en junio de 2014. Y más de 17.000 millones de pesos en 2015”, detalló.

Y aclaró: “no obstante, como la deuda está nominada un 99% en dólares, a estos días llegará seguramente a los $30.000 millones, lo que significa más de un 30% de los recursos anuales de la Ciudad”.

Para el legislador “mientras la política del Estado nacional en los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner ha sido el desendeudamiento, la política de la Ciudad fue endeudarse cada vez más”.

“La deuda externa argentina pasó del 160% del PBI antes de 2003 a 44% del PBI en 2015, aunque la deuda en dólares del Estado nacional llegó sólo a 9% del PBI, siendo la Argentina uno de los países menos endeudados del mundo”, explicó y apuntó que “de esta circunstancia se aprovecha el macrismo para tirar por la borda con urgencia el esfuerzo de todo un pueblo”.

El diputado además se preguntó “¿para que se endeuda el gobierno de Macri?”. “Bueno, el problema es que pide autorización para una cosa y luego hace otra, incumpliendo con la autorización que se le hubo dado y se le dará, burlándose de la democracia y dándole a la deuda un destino de Gastos Corrientes y no de inversión. O deuda para pagar deuda”, disparó.

“Así en la Ciudad, en 2010 pidió endeudarse para inversiones en Subte y lo derivó a gastos corrientes sin invertir en Subtes; recientemente la deuda para invertir en la Planta de Tratamiento (o reciclado) terminó en el adelanto a las empresas privadas para la compra de camiones o en préstamos a AUSA”, continuó.

Remarcó también que “en la Ciudad el macrismo no hizo ninguna obra pesada de infraestructura; porque no se puede considerar eso ni el Metrobús, ni las bicisendas o los arreglos en las plazas; entonces el endeudamiento es cuestionable”.

“Ello se repetirá en la Nación. Un acuerdo de urgencia con el ambiguo e inconsistente discurso de que “volvemos al mundo”, que lloverán dólares. No puede ocultar el inicio de un círculo perverso de que los argentinos con memoria conocemos el final. Una carga pesada para la presente y futuras generaciones: ajustes, miseria, dependencia y conflicto social. Eso ni más ni menos es lo que nos proponen”, concluyó duramente Fuks.