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Domingo 25 de agosto de 2019
LEGISLATURA PORTEÑA
Se realizó la 12º edición de los premios ACIERA Mujer
Cinco mujeres fueron premiadas por sus labores para con el prójimo, a largo de su vida. El acto se realizó en el salón Dorado y estuvo encabezado por la diputada Paula Oliveto Lago.
9 de marzo de 2016
En el marco del Día Internacional de la Mujer se realizó la 12º entrega de los premios “ACIERA Mujer” en el Salón Dorado de la Legislatura porteña.

En el evento, se distinguió a cinco mujeres por su labor en pos de la dignidad, la solidaridad y el bien común en la sociedad argentina. Fue organizado por la diputada Paula Oliveto Lago (CC-ARI) y la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (ACIERA).

En el comienzo, Federico Pugliese, director general de Cultos de la Ciudad, trajo los saludos del jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y destacó que a las mujeres “las necesitamos y mucho”.

Por su parte, el pastor Rubén Prioretti, presidente de ACIERA, indicó que “la cosa más hermosa que hizo Dios es la mujer”. En su alocución, también citó el evangelio según San Marcos en el capítulo 5, donde una mujer valiente fue salvada por su fe.

Susana Cabot, presidente de ACIERA Mujer, rememoró “el drama y el flagelo de centenares de mujeres perdidas a causa del femicidio” y enalteció en su discurso “el mensaje de Jesús, que no se ha desvanecido en 2.000 años, en un mundo violento”.

Además, destacó que las distinciones se realizaron a “mujeres que en sus diferentes tareas hacen un mundo más justo”. Por su parte, Irma Lizzio, miembro de la Alianza, asintió que “todas las mujeres podemos recibir el aplauso del cielo por nuestra labor”.

Liliana Sáez Tate, quien presta ayuda y contención a niños con mamás privadas de su libertad, fue la primera que se acercó al estrado a recibir la distinción, que la emocionó mucho y afirmó que trabaja “para que esos niños puedan ser hombres de bien”.

María Fux, de 94 años, es una bailarina que integró el Teatro Colón durante varios años y también en forma solista realizó giras artísticas y pedagógicas; dedicándose a la danza terapia con personas con síndrome de down y sordomudos. En su extensa trayectoria recibió distintas distinciones, como la medalla del Bicentenario y ha publicado 7 libros. Fux testificó: “tengo tanto por hacer, a través del arte podemos hacer algo por nosotros. Danzar es la vida; moverse es dar y poder dar”.

Rosenda Mansilla, la tercera distinguida, jefa de voluntariado del Hospital Paroissien (La Matanza), contó que hace 25 años realiza esta actividad y agradeció “a Dios porque me dijo que había algo que dar; pero he recibido más de lo que he dado”.

Inge Seiler, miembro de las Iglesias Evangélicas, nació en Misiones y realizó diversas labores en su provincia y en el Impenetrable, Chaco. Luego de recibir el reconocimiento expersó: “mi gratitud es que el Señor en mi adolescencia me ha llamado. Y he sembrado en muchos lugares la palabra de Dios y el amor al prójimo”.

Para finalizar, la homenajeada fue Beatriz Resnik, contadora y directora de relaciones institucionales de la Fundación Garrahan, quien es la encargada de generar los recursos para la institución, que brinda ayuda a niños a través del alojamiento en la Casa Garrahan, da becas de perfeccionamiento a los profesionales, ayuda al paciente oncológico; entre múltiples labores.

Resnik se mostró muy emocionada ya que, como sorpresa, el premio se lo entregaron chicos que pasaron por el hospital y destacó que la Fundación “acompaña a todos en lo que necesita el hospital, estando día a día, con todos”.