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Domingo 18 de agosto de 2019
LEGISLATURA PORTEÑA
“La juventud no puede tener anteojeras frente a las situaciones que vivimos”
La joven diputada María Magdalena Tiesso (FpV) opina sobre el rol de la militancia y el involucramiento de la juventud en la política. Además, critica al Gobierno nacional por su “filosofía de Estado” que “sólo da guiños a los grupos concentrados”.
11 de marzo de 2016
Por Melisa Yael Jofré

María Magdalena Tiesso es una de las legisladoras más jóvenes que conforma hoy por hoy la Legislatura porteña. Con 27 años, confiesa que forma parte de una familia peronista y que se crió en medio de las unidades básicas de la organización Peronismo Militante.

La diputada del Frente para la Victoria afirma que “la militancia está con más fuerza que nunca” y considera “esencial” que la juventud se interese por la política.

Por otro lado, critica duramente las medidas del nuevo Gobierno nacional, entre ellas “los despidos masivos, las relaciones carnales con el FMI y los guiños a los grupos concentrados” y asegura: “no estoy de acuerdo en absolutamente nada”.

En diálogo con Semanario Parlamentario, Tiesso califica como un “rasguño” la ruptura del bloque del FpV en el Congreso y niega la posibilidad de que lo mismo se replique en el Parlamento de la Ciudad. En este sentido, remarca que la figura de Carlos Tomada como jefe de bloque brinda “unidad”.

- ¿Cuándo comenzó su militancia en el Peronismo Militante?

- Yo empecé a militar en el peronismo fehacientemente a los 18 años, pero en realidad yo vengo de familia peronista. Mis papás fueron unos de los fundadores del Peronismo Militante, así que me crié en medio de las unidades básicas y de lo que es el peronismo; lo llevo de toda la vida. En el colegio era delegada del aula, si bien no había un centro de estudiantes, siempre llevaba a cabo los reclamos de los estudiantes hacia la rectoría.

Nací en Buenos Aires, en Flores, pero a mis 7 años nos fuimos a vivir a La Pampa y volví a los 18 años a estudiar y ahí empiezo a militar en el Peronismo Militante. Milité en territorios, en el frente de Mujeres y ahora ya me desempeño más en lo que es la centralidad de la organización.

El Peronismo Militante es una organización que nace aproximadamente hace 20 años, tiene despliegue en todas las provincias y se divide por frentes: cultural, estudiantil, de deportes, territorial, entre otros.

- ¿Por qué cree que es importante que los jóvenes se involucren en la política?

- Creo que es esencial que la juventud se interese por la política, soy consciente de que claramente no podemos pedir que toda la juventud milite, porque es entendible que cada uno tiene su ‘llamador’ y lo que a cada uno le interesa. Lo que sí es esencial es que a todos nos interese un poco, porque es la única forma de entender un montón de cosas, desde los procesos históricos hasta la coyuntura nacional y otros temas.

Me parece que la juventud no puede tener anteojeras frente a las situaciones que vivimos, frente a la historia de nuestro país, la historia latinoamericana y la política te abre a ese mundo. Claramente en el 2003 empieza una ola más grande de militancia, en un contexto en que nuestro país venía de épocas muy oscuras, donde la gente vivió cosas terribles que dejaron muchísimo miedo hacia la política y la militancia y un descreimiento absoluto. Con la llegada de Néstor y Cristina empezaron los juicios de lesa humanidad, comenzó toda la política de Derechos Humanos y creo que ahí todos empezamos a sentir como una protección, entonces ahí es donde empieza el aluvión de los jóvenes. Después, claramente la muerte de Néstor fue un punto de inflexión en la militancia política.

- ¿Cómo considera que continuará el rol de la militancia en el contexto de un nuevo Gobierno nacional?

- Yo creo que este Gobierno claramente no impulsa políticas que llamen a los jóvenes a meterse en política, de hecho hay acusaciones tremendas por parte de funcionarios del Gobierno hablando de la ‘grasa’ de la militancia y menospreciando la tarea militante. Lo que sí creo es que el peronismo tiene muchos años de historia y cuando pensaban que el peronismo estaba muerto, llegaron el ‘Flaco’ y Cristina y salimos todos de vuelta. Creo que hoy los compañeros que ya están militando sí están con más fuerza que nunca.

Yo el 22 de noviembre, con el resultado de las elecciones dije “uh, esto va a ser un impacto en la militancia, van a ser años duros”, pero la verdad es que se vio un fenómeno después de la Plaza de Mayo del 9 de diciembre que es único en la historia mundial. Nunca se vio a un mandatario ser despedido después de 12 años de Gobierno con una plaza multitudinaria, con todo ese capital de gente que no eran militantes, militantes habría 40 mil personas. Entonces ahí, más en lo que hoy son las plazas del pueblo, hay mucha cantidad y mucho caudal de empoderados, de gente que no está dispuesta a perder los derechos conquistados.

- También existen los militantes del Pro…

La verdad es que no la conozco a la juventud Pro, no sé dónde está, y esto de verdad no es para chicanear. Yo nunca los vi, ni los veo en los actos que hace el presidente, veo más o menos veinte personas escuchando. Llamo a la gente a que lo observe, a mí me asombra que no haya militancia, será porque uno viene acostumbrado de estos 12 años donde cada vez que Cristina anunciaba algo íbamos toda la militancia y éramos miles y miles de jóvenes apoyando a la presidenta. Acá cambió un paradigma, son filosofías de Estado completamente distintas, nosotros venimos de un Estado protector donde se resguardaban las fuentes de trabajo, en 12 años jamás hubo persecución política, jamás hubo despidos masivos. Hoy, a pocos meses de haber asumido, hay persecución ideológica, persecución política, entonces hay un cambio y claramente la juventud no va a estar llamada a ser parte de algo así: devaluación, superinflación y todo lo que está pasando.

- En este sentido, ¿cómo analiza los tres primeros meses de Mauricio Macri al frente del Poder Ejecutivo?

- Me parece que se están haciendo las cosas muy mal, porque los que la pagan siempre es la clase trabajadora. Si a mí hoy me despiden, yo tengo 27 años, puedo salir, buscar un trabajo, no tengo hijos y me la puedo rebuscar como sea, pero cuando vos echas un empleado que tiene 30 años de trabajo en el Estado, una persona que tiene 50 años, decime como esa persona se vuelve a reinsertar en el sistema. Es una forma bastante particular de llegar a la pobreza cero. Los despidos masivos, llevar un dólar tan alto, volver devuelta a las relaciones carnales con el FMI, entregar nuestra soberanía. La verdad que no estoy de acuerdo con absolutamente nada, porque como decía son filosofías de Estado completamente distintas, señas y caramelos se le dan sólo a los grupos concentrados en desmedro de los más vulnerables y es algo que nosotros durante 12 años no hicimos jamás.

Sin embargo, parte de las medidas económicas que el Gobierno tomó se atribuyen a la herencia del kirchnerismo… Nos van a echar la culpa de absolutamente todo, pero hay cosas que no se pueden desconocer. Claramente le van a echar la culpa a la herencia, pero acá hay una forma de gobernar para darle guiños solamente a los grupos concentrados. Me parece que se quedan sin fundamentos, además hablan de la herencia y echan a 65 mil personas, ¿de verdad creen que había 65 mil ñoquis?, y ni siquiera usan una política de contención.

- ¿La agenda del Frente para la Victoria en la Ciudad estará influenciada por lo que ocurra a nivel nacional?

- Sí, más allá de que nosotros somos legisladores de la Ciudad de Buenos Aires, la política siempre es nuestra piedra. La Ciudad forma parte de las 23 provincias del país, no es una isla apartada del mundo como lo quiso hacer el macrismo. Claramente la Ciudad se ve afectada por las políticas llevadas a cabo a nivel nacional.

- ¿Cómo ve a la Ciudad de Buenos Aires, tras ocho años de la gestión del Pro?

- Lo que más se vio en la Ciudad es la injusticia social, la brecha de desigualdad entre el norte y el sur. No se construyó una sola escuela, en los barrios más pobres se hicieron aulas containers, ¿por qué un chico por ser de un barrio pobre tiene que estar con 40 grados de calor adentro de ese tipo de aula? En salud pública no se hizo nada y la situación de los hospitales es tremenda. Al Garraham, un hospital esencial para la Ciudad y el país, constantemente se le recorta el presupuesto y encima no se le da lo que le corresponde.

Entonces, ¿para quién gobierna el Pro? Acá hay que entender que Mauricio Macri viene de una clase social muy alta y claramente defiende los intereses de esa clase. Ojo, no estoy diciendo que no pueda gobernar una persona de una clase social alta, pero me parece que lo que hay que entender es que si uno llega a ese lugar uno gobierna para los 40 millones de argentinos. A mí, mi banca la votó un sector de la Ciudad, pero yo las políticas que impulsó o voto no es solamente para ese sector sino para los tres millones de habitantes.

-En otro sentido, ¿cree que en la Legislatura porteña se podría dar una ruptura en el bloque del Frente para la Victoria como sí ocurrió en el Congreso de la Nación?

No creo que fue una ruptura de bloque, sino que fue apenas un rasguño. Que se hayan ido 12 o 13 no es una ruptura. Hay que esperar cómo se da en el marco de las votaciones en el Congreso, a ver qué pasa con esos compañeros –por llamarlos de alguna forma- que se fueron. Claramente sí lo que nos afecta es haber perdido la primera minoría.

Me parece que el Frente para la Victoria tiene que construir la unidad hoy en día, no hay que salir a romper. No creo que sea factible una ruptura en el bloque del Frente para la Victoria en la Legislatura. La figura de Carlos Tomada genera una unidad y un equilibrio adentro del bloque que muchas veces es admirable. Claramente hay posiciones distintas porque somos personas distintas pero lo que nos une es más fuerte, nosotros levantamos las banderas del peronismo y si nosotros nos encaminamos frente a eso estamos de acuerdo en todo.