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Domingo 25 de agosto de 2019
OPINIÓN
Barkos hundidos en la batalla naval
Por Daniel Bosque. Finas observaciones de la maratón legislativa en la que se aprobó en la Cámara de Diputados el proyecto sobre la deuda.
18 de marzo de 2016
La cuota poética la puso una diputada entrerriana FPV al evocar al inefable Domingo F. Sarmiento, de 1885: ¡silencio! que al mundo asoma / la gran deudora del Sud. No han faltado facturas, chicanas y dimensiones históricas sobre la perenne deuda externa argentina sobre la que nadie puede tirar la primera piedra.

En la maratón, los Padres de la Patria, en versión cámara baja, han discurseado acerca de responsabilidades y desafíos antes de desembocar en el previsible sufragio 165-86-0 garantizado por oficialistas y aliados.

El kirchnerismo - que atavió sus bancas con banderitas argentinas - lector de su flamante debilidad, ha elegido un tono menor, salvo algunas arengas, en su mayoría camporiles. No es lo mismo la mayoría cómoda que agruparse bajo el verbo resistir.

Salvo excepciones ruidosas, Cambiemos eligió como estrategia no caer en la dialéctica frontal, sabedor de que lo importante es el objetivo final: llevarse a casa el fin del Cerrojo y el Pago Soberano. No siempre ha sido posible el tratame bien, debido a la munición gastada por las partes en la largura.

Fuego (ex) amigo

La pirotecnia colateral ha provenido de los duros cruces entre los fugados del bloque peronista y la asociación entre este chatgate de Diego Bossio y aquella Banelco de la Alianza.

El FPV le ha enrostrado al nuevo oficialismo la prisa por sacar la ley, con amnesia del pasado reciente de trámite exprés todas las leyes posibles. Con el nuevo pulso de paridades, inclinado en esta votación hacia el oficialismo, ha devuelto al Parlamento su estatus coloquial.

Curiosidades del lenguaje, el nombre Cristina Fernández de Kirchner casi no ha sido pronunciado, ni por propios ni por ajenos. Mientras que el debut de su hijo, Máximo, ha sido sorpresa por un tono templado que le ha faltado a sus segundones.

El otro máximo (responsable) de esta historia, Axel Kicillof, ha advertido sobre las posibles inconsistencias y consecuencias del acuerdo. Y Héctor Recalde ha historiado puntillosamente la historia de la deuda, desde Rivadavia y Baring Brothers hasta hoy. Una reseña didáctica que invita a tomar un lexotanil y que le ha servido al jefe del bloque FPV para no hablar de lo actuado por el gobierno de CFK.

Unos y otros, con diverso instinto han citado al recién fallecido Aldo Ferrer. Y entre las filas de Cambiemos y de sus aliados tácticos del debate ha primado un instinto frondizista. Si se paga, vendrán capitales a tasas razonables para relanzar el desarrollo argentino han dicho Eduardo Amadeo y Nicolás Massot, entre tantos otros.

Los buitres de Paul Singer son de lo peor, pero hay que pagar la sentencia para salir del default ha sido el trending topic de la maratón. El radical Mario Negri ha cerrado el debate pasando facturas y resaltando los 11 artículos modificados en labor parlamentaria. Flores al desendeudamiento de Nestor Kirchner y palos a la deuda pública de US$ 100.000 M que construyó después del kirchnerismo. “No son el Che Guevara sino Isidoro Cañones" fue la última chicana que encendió los ánimos pre votación.

Ha sido el colofón de las incontables facturas que le ha pasado el nuevo oficialismo al gobierno anterior por la inflación, la falta de crecimiento y la ausencia de inversiones del último lustro.

Super stars



Estrellas del debate, so riesgo de omitir alguna, han sido Elisa Carrió y Julio De Vido. Lilita ha sido cruda y desafiante al sospechar que el no arreglo de Axel y Cristina solventó un negocio del qu se beneficiarion argentinos ignotos. Y al haber recordado a pares que actuaron en el mega canje de Cavallo-De la Rúa. A la polémica legisladora nadie le gritó cosas, tal vez por el temor a las conocidas réplicas personalizadas.

El ex ministro de Planificación Federal ha devorado su tiempo en hacer un inventario de las obras públicas ejecutadas en su larga gestión y en recordar que la Argentina tiene a su disposición “US$ 29.000 millones, a 15 años y al 6%” por sus acuerdos con China y Rusia. Se quejó del abandono de la alianza con esos dos países, fortalecida en el bienio 2014-2015. Y reclamó respetar los compromisos por las represas patagónicas y las centrales nucleares con las dos potencias.

Batalla naval

Coincidencia o no, en un episodio menor, la Prefectura Naval hundió ayer el pesquero chino ilegal "Lu Yan Yuan Yu 010" cerca de Puerto Madryn, uno de los cientos que piratean fauna en los mares del mundo. Toda una metáfora de los tiempos que vienen, con una Argentina más cerca de los mercados financieros y los gobiernos occidentales que esperan entusiasmados a un país estrangulado deseoso de endeudarse.

Y más lejos del kirchnerismo, que ayer no podía hacer zapping sin cruzarse con las desagradables imágenes del hijo de Lázaro Báez contando montañas de dinero negro en “La Rosadita”, la mítica financiera K de Puerto Madero.

Pocos militantes trotskistas y de La Cámpora hicieron algo de ruido a las puertas del Congreso, antes de que Recalde naufragara (164 – 84 -3) en su intento de una consulta popular. Un test de lo que sería la votación final.

Concluye una jornada de exigente gimnasia parlamentaria con el primer triunfo resonante del macrismo. Llega el turno del Senado de la Nación, donde habrá otro toma y daca. Cambiemos, Griesa, Wall Street, Singer y otros esperan novedades. Cada cual por sus razones.