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Sábado 20 de julio de 2019
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Economistas y abogados brindaron su opinión sobre el acuerdo con los holdouts
Las comisiones de Presupuesto y de Economía del Senado tuvieron su última jornada de visitas para realizar el análisis del proyecto para pagarle a los fondos buitre, salir del default y volver a tomar deuda a tasas de interés más bajas. Este martes buscarán emitir el dictamen para tratar el proyecto en el recinto el miércoles 30.
21 de marzo de 2016
El Senado de la Nación realizó este lunes su última ronda de consultas sobre el acuerdo con los holdouts. Luego de las exposiciones del Gobierno nacional, gobernadores, empresarios y sindicalistas, fue el turno de economistas y abogados especializados en la cuestión de la deuda externa.

El primero en hacer uso de la palabra fue José Luis Machinea, quien fuera ministro de Economía de Fernando de la Rúa entre 2000 y 2001. "No tener acceso al crédito internacional a largo plazo es un problema para el desarrollo", manifestó el economista para apoyar el proyecto con el que el gobierno de Macri pretende volver al mercado de créditos. “Desde el 2012 Argentina no recibe crédito internacional, lo cual es un problema para el proceso de desarrollo. No solucionar este problema es muy grave, y en considero que la litigiosidad en caso de no arreglar sería mucho mayor a la de arreglar”, señaló.


Por su parte, Stella Maris Biocca, especialista en derecho internacional, se manifestó en contra del acuerdo al advertir que " se van a pagar pluses compensatorios, gastos administrativos, intereses y gastos honorarios", además de los bonos en default.

"Señores senadores, ustedes no fueron votados para rendir al país", expresó la invitada, que no ahorró críticas al gobierno de Macri: "Es muy complejo seguír sosteniendo que esto es bueno y fuera de lógica decir que es inevitable".

En tanto, el abogado Alberto García Lema, exprocurador del Tesoro, consideró que "más allá del riesgo de litigiosidad, esto es un avance en un gran proceso de reestructuración que será en etapas"; mientras que el abogado e historiador Robeto Cortés Conde respaldó el proyecto pero sostuvo que es tarea del Congreso poner límite al endeudamiento que propone el Poder Ejecutivo. "La clave es la prudencia", señaló.

Posteriormente, el economista Daniel Heymann advirtió que el propuesto “es un pago fuerte” pero que no afecta a la macroeconomía del país; se manifestó entonces a favor del acuerdo, al señalar que hay “riesgos de que aparezcan litigios y riesgos de no implementar el acuerdo” y que estos son mayores.

El docente de la UBA recordó además las tristes experiencias de endeudamiento del país, que aseguró condicionó la política económica de los gobiernos democráticos y “desconvocó en tremendas recesiones”. Sin embargo, rechazó que el país se prive de tener acceso al crédito. "El uso del crédito no es igual a dependencia del crédito, ojalá podamos aprender a usar el crédito sin depender de él", expresó Heymann.

Luego disertó el economista Pablo López, secretario de Finanzas del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, quien lo hizo en contra de la propuesta oficial: “los beneficios de arribar a este acuerdo son etéreos”, opinó. Y remarcó que si bien “hay un amplio consenso respecto de que es conveniente una solución a este conflicto” con los tenedores de bonos en default, “no es lo mismo decir que entonces hay que aprobar estos acuerdos, necesariamente, en el tiempo que se está planteando, sin que se analicen en profundidad los riesgos” que trae “al ser tan amplia la diferencia entre lo que recibieron los bonistas reestructurados y lo que se plantea este acuerdo”.

Para López, el proyecto “no da garantías de que esto resulte una solución definitiva a este conflicto”.

En la apertura del segundo panel de especialistas, el doctor Matías Isasa sostuvo que de no realizarse un acuerdo con los holdouts, situaciones como la retención de la Fragata Libertad o la imposibilidad que tuvo el Tango 01 para volar en algunos países europeos, “van a seguir pasando y se van a agravar”.

El exasesor del exministro de Economía Hernán Lorenzino, afirmó que los fondos buitre “no se van a quedar quietos ante la decisión de no pagar”. “Mi opinión personal es que debería buscarse una solución a los acuerdos y cerrar este capítulo”, dijo.

Por su parte, Mercedes Marcó del Pont comenzó: “Hay que darle una vuelta a la página de la deuda, pero hacerlo de una manera que no se asuman riesgos para el futuro”.

La expresidenta del Banco Nación y del Banco Central durante la administración de Cristina Fernández de Kirchner advirtió “con preocupación” el esquema planteado por el Gobierno nacional para “con el endeudamiento externo financiar el desequilibrio que tiene hoy el sector fiscal”.

Para la exdiputada “es fundamental tener un diagnóstico del panorama internacional” ya que actualmente en los mercados financieros internacionales “hay volatilidad”. Marcó del Pont aseguró que “no hay razones para el apuro” y que “si no lo resolvemos la semana próxima no vamos a correr riesgos de recesión”.

“Esta discusión en torno a la resolución de un tema, que estoy convencida que hay que resolver y de la mejor manera posible, inevitablemente tiene que plantearse en el contexto más amplio de lo que es el escenario internacional”, insistió en el final de su exposición.

A su turno, Miguel Kiguel detalló que “esta administración recibe una economía con un déficit fiscal del orden de un 7,5% con respecto al PBI”. El economista explicó que sin el acuerdo habrá que refinanciar el déficit fiscal, y que para hacerlo hay tres maneras: “darle a la 'maquinita', con deuda interna o con deuda externa, algo que está totalmente cerrado”.

El director de la consultora EconViews mencionó el riesgo de la aceleración, basado en que los bonistas que entraron a los canjes, que no están pudiendo cobrar, “aceleren los pagos, y eso llevaría a que Argentina pague o tenga que volver a reestructurar toda la deuda, y eso sería una locura”.

Kiguel afirmó que esperar para resolver el conflicto “no tiene ninguna ventaja” y “tiene riesgos importantes”. Así, el especialista recomendó la aprobación de ley y expresó: “es para favorecer el crecimiento de Argentina”.

Más tarde, el economista Jorge Gaggero señaló que “si no reacciona el Congreso vamos hacia el tercer gran ciclo de endeudamiento argentino”, el cual “lo van a pagar nuestros hijos y nietos”.

El abogado Beinusz Smukler hizo un repaso por la situación de la deuda externa a partir del golpe militar de 1976 y manifestó, con respecto al acuerdo, que “desde el punto de vista jurídico no se puede hacer un análisis aisladamente del contexto del país, del contexto mundial y del ordenamiento jurídico en su conjunto”.

Por otra parte, opinó: “Es un papelón si Argentina va en contra de su propia campaña con la que ya logró resoluciones anti-buitre de la ONU”.

El siguiente orador fue Leonardo Chialva, especialista en mercado de capitales, quien consideró que “el acuerdo es necesario” porque el país tiene que “ir a los mercados internacionales de deuda”.

“Hemos agotado las fuentes de financiamiento internas”, afirmó y aseguró que “estar en un mercado de capitales permite diseñar un perfil financiero”.

Al momento de las preguntas, la senadora Silvia Elías de Pérez (UCR) se dirigió hacia Mercedes Marcó del Pont, quien sostuvo que no hay "apuro" para aprobar el acuerdo y le dijo: “en un país que no crece hace cuatro años, ¿le parece que no hay apuro?”.

La expresidenta del Banco Central le respondió que “no es que se viene la noche en términos económicos en la Argentina si esto no se resuelve”. Y sostuvo que “no hay experiencia en el mundo de países que se han desarrollado con el endeudamiento externo. El endeudamiento externo siempre ha sido herramienta de subordinación”. “No es cierto que es este proyecto o el superajuste”, manifestó.

Mario Blejer ex presidente del BCRA sostuvo que “en la práctica no se está incrementando la deuda, esta transacción no incrementa la deuda, sino también que reduce el endeudamiento. Porque es más barato este crédito del que estamos cancelando. Es óptimo financiar la inversión con crédito y endeudamiento, porque así beneficiamos a las generaciones futuras. El tema como siempre es como se utiliza el crédito”.

Silvina Batakis, exministra de economía de la Provincia de Buenos Aires “tienen en sus manos un debate muy importante, el cual es cierto que hay que resolverlo, cerrar el capítulo, pero este no es el acuerdo que a nosotros nos gustaría y creo que ustedes tienen la posibilidad de hacer reformas”.

El expresidente del Banco Central Martin Redrado señaló que “la dilación de este acuerdo acarrea grandes costos a la Argentina. El costo de financiamiento debe financiamiento debe bajar para que este acuerdo sea beneficioso. Lo que podemos es como limitamos hacia adelante el endeudamiento, pero no podemos financiar gasto corriente. No cambiemos la caja del BCRA como se hizo, ya que no tiene más que sacarle, no caigamos en la tentación fácil de cambiarla por el mercado internacional”.

A su turno, el expresidente del Banco Nación de la era kirchnerista y titular del BCRA durante un tramo de la gestión de Cristina Kirchner, Juan Carlos Fábrega, consideró que “no se va a resolver el problema levantando el default solamente, necesitamos alcanzar equilibrio fiscal, exportar a niveles como lo hacíamos hace seis años y una equilibrada balanza comercial con superávit. No hay se puede convivir en la argentina con este déficit”.