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Domingo 25 de agosto de 2019
OPINIÓN
Pareciera
Por Daniel Presti. El legislador porteño califica como “una buena noticia” el acercamiento entre Argentina y Estados Unidos y destaca la visita del presidente norteamericano Barack Obama.
21 de marzo de 2016
La visita del Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, Barack Obama, ha despertado cierta polémica en una parte importante de la oposición. Pareciera que la herencia impresa de ciertos desencuentros diplomáticos con la principal potencia del siglo XX en todos los aspectos, ha determinado el presente y el futuro de las relaciones bilaterales entre los dos países.

Barack Obama es un presidente que ha ido en contra de la famosa tradición americana del WASP, sigla que en inglés significa White Anglo-Saxon Protestan. Solo dos presidentes de la historia de los Estados Unidos no han cumplido con alguno de los requisitos. Ambos demócratas. El primero es el actual presidente, único “de color” en la historia de los Estados Unidos, el otro, un tal John Fitzgerald Kennedy, católico, asesinado el 22 de noviembre de 1963 en la ciudad de Dallas.

El Plan Cóndor de los años ´70 y los ‘80 quizá es la mancha más oscura en las relaciones entre Argentina, los demás países de Sudamérica, y la potencia del norte del continente. Los Estados Unidos habrían brindado asistencia y financiamiento a las cúpulas de las dictaduras que se establecieron en el sur del continente con el afán de desterrar los focos de comunismo.

David Remnick, un referente del periodismo en los Estados Unidos, describió en su trabajo “El Puente, Vida y ascenso de Barack Obama al poder”, al presidente norteamericano como alguien que surgió desde un relativo anonimato y renunció a hacer de la raza su bandera y representó más que nadie las posibilidades de un mundo donde el color de piel no importe.

El acercamiento entre el gobierno cubano y Estados Unidos en los últimos meses ha sido reflejo de que los tiempos han cambiado en el continente americano. Fin del bloqueo y reapertura de las embajadas y comienzo de relaciones amistosas. Muy lejano ha quedado el conflicto de la Crisis de los Misiles allá por el año 1962 que tuvo al mundo en el vilo de una posible guerra nuclear.

El gobierno de Obama, es muy diferente al de Nixon, Ford y Jimmy Carter. Los Secretarios de Estado, Hilary Clinton y John Kerry nada tienen que ver con el controvertido Henry Kissinger. A Obama su desempeño como presidente le valió el Premio Nobel de la Paz, fruto de sus esfuerzos para fortalecer la diplomacia internacional y la cooperación entre los pueblos. Galardón conseguido en nuestro país por Adolfo Pérez Esquivel y Carlos Saavedra Lamas por su mediación en la guerra entre Bolivia y Paraguay.

Pareciera que si los países se dejaran llevar únicamente por momentos concretos de su historia, no existiría Unión Europea, Alemania y Francia jamás podrían establecer relaciones diplomáticas, Paraguay debería buscar su desarrollo al margen del Mercado Común del Sur y de los países que conformaron la Triple Alianza.

Argentina debe volver a acercarse a los Estados Unidos, es una necesidad estratégica, económica y principalmente política. Mauricio Macri y Barack Obama están dispuestos a llevarlo a cabo y esto, claro está, es otra buena noticia.