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Domingo 24 de septiembre de 2017
INFORMES
Cómo se resolvió la pelea por las comisiones
El oficialismo tendrá más en Diputados, pero muchas menos en la Cámara alta, donde el PJ-FpV no sólo tendrá la mayoría, sino también las más importantes. Todos los nombres y la relación de fuerzas.
8 de abril de 2016
Una experiencia verdaderamente novedosa es la que vive el Congreso a partir de su nueva conformación. Ello se potencia a partir de la hegemonía que el partido gobernante tenía sobre ambas cámaras, lo que acostumbró a propios y extraños a un panorama que ya no es el que se percibe.

Es toda una experiencia, como dijimos, para los observadores y los propios protagonistas, que deben ir mensurando día a día la magnitud de los pasos a dar, cuestión de evitar en lo posible dar, precisamente, pasos en falso. Les pasa a propios y extraños. El oficialismo lo vivió claramente cuando a principios de su gestión decidió estirar los márgenes institucionales a un nivel inédito, al aprovechar el receso legislativo para completar la integración de la Corte Suprema de Justicia con abogados designados “en comisión” y por decreto. El propio presidente lo ha reconocido como un error. Fue una experiencia también que lo reconociera y volviera sobre sus pasos.

La oposición también debe medir sus decisiones. El ejemplo más claro está en el kirchnerismo puro -más notorio en Diputados que en el Senado-, siempre dispuesto a mostrarle los dientes al oficialismo. La dureza tiene sus riesgos y en la Cámara baja el bloque que encabeza Héctor Recalde ya ha tomado nota de ello, a partir de la pérdida de miembros por goteo, que de momento no ha sido tan notoria, pero que muchos presagian se potenciará.

En la Cámara alta, en tanto, la capacidad de daño del bloque que conduce Miguel Angel Pichetto es notoriamente superior. Se verá cuánto hace uso de ella y por lo pronto el Gobierno la ha percibido con los pliegos que envió para la Corte Suprema, y que el PJ-FpV se dispone a obturar. Por lo pronto, demorará el tratamiento de los mismos. Pero los riesgos para esa bancada se percibieron claramente con el tratamiento del proyecto para arreglar con los holdouts, donde la decisión de apoyar dispuesta por los gobernadores generó una división en el voto, que se verá si se profundiza en el futuro.

Pero amén de lo que ha sucedido en los recintos -que no ha sido mucho hasta ahora- la cuestión pasa por las comisiones, alma de la labor legislativa en el Congreso. Y la composición de las mismas es determinante. Todo un desafío para el nuevo oficialismo, que debió lidiar con la oposición para determinar la composición de las mismas.

Previsiblemente le fue mejor a Cambiemos en la Cámara baja que en la Alta, donde con los corrimientos que hubo en el bloque que conduce Recalde y lo que pudo sumar el oficialismo, terminó siendo superior numéricamente. El reparto es clave para encarar el año parlamentario, conforme la necesidad de facilitar el avance de los proyectos de ley promovidos por el Gobierno de Mauricio Macri. Las arduas negociaciones se iniciaron en el mes de febrero, en base a la representación de cada bloque. En ese marco, el interbloque Cambiemos -conformado por el Pro, la UCR, la Coalición Cívica y otros bloques- se alzó con 17 comisiones, entre las que se encuentran aquellas consideradas clave para garantizar la gobernabilidad.

Con una menos quedó el Frente para la Victoria. El otrora oficialismo aceptó quedarse así con 16 comisiones de menor peso, y algunas disputas internas dilataron hasta último momento las definiciones.

Mientras tanto, el interbloque Unidos por una Nueva Argentina (integrado por el Frente Renovador de Sergio Massa, delasotistas, dasnevistas y otros legisladores) tiene en su poder siete cuerpos de trabajo.

Por último, el bloque Justicialista referenciado en Diego Bossio, que incluye a exkirchneristas, preside dos comisiones, mientras que las tres restantes se repartieron entre el Peronismo Pampeano, Compromiso Federal y Progresistas. Sin nada se quedaron bloques como el Frente Cívico por Santiago, que hasta el 10 de diciembre pasado tenía la presidencia provisional del Senado y la vicepresidencia 1° de la Cámara baja, y el bloque de Darío Giustozzi, Juntos por Argentina, que se especulaba podría recibir algo.

Las primeras comisiones en constituirse fueron las de Presupuesto y Hacienda (comandada por Luciano Laspina) y Finanzas (Eduardo Amadeo). La premura obedeció a la necesidad de encarar cuanto antes el debate por el acuerdo con los holdouts, y como se ve, ambos son miembros del bloque Pro.

El Pro también se aseguró las presidencias de Asuntos Constitucionales, con Pablo Tonelli -también consejero de la Magistratura- y Legislación General, con el exlegislador porteño Daniel Lipovetzky, cercano al presidente de Boca Juniors Daniel Angelici.

Es precisamente la bancada macrista la obviamente más beneficiada dentro de Cambiemos cualitativamente hablando, pero no cuantitativamente. El reparto fue equitativo: ocho para el Pro, ocho para la UCR y la restante para la Coalición Cívica, en este último caso una comisión estratética como es la de Relaciones Exteriores, que quedó en manos de Elisa Carrió.

En el caso de los radicales, contamos a su aliada catamarqueña del Frente Cívico Myrian Juárez, quien encabeza Economías y Desarrollo Regional. Para el partido centenario fueron las comisiones de Justicia (Diego Mestre), Legislación Penal (la jujeña Gabriela Burgos), Educación (José Luis Riccardo) y Seguridad Interior (Luis Petri), entre otras.

En cuanto al Frente para la Victoria, el kirchnerismo tiene 16 presidencias, que corresponden a tres exministros, Julio De Vido (Energía y Combustibles), Axel Kicillof (Economía) y Nilda Garré (Defensa Nacional); una exfuncionaria como Liliana Mazure (Comercio); tres camporistas, Juan Cabandié (Cultura), Claudio Doñate (Asuntos Cooperativos, Mutuales y Organizaciones no Gubernamentales) y Martín Pérez (Población y Desarrollo Humano; y cristinistas como Carolina Gaillard (Acción Social y Salud Pública), Edgardo Depetri (Vivienda y Ordenamiento Urbano) y Remo Carlotto (Libertad de Expresión). La última comisión constituida fue la de Ciencia y Tecnología, que al cierre de esta edición quedó en manos de la sanjuanina Sandra Castro.

El frente Unidos por una Nueva Argentina recibió siete presidencias. Cinco fueron para massistas: Mirta Tundis (Personas Mayores), el “dipusindical” Héctor Daer (Previsión y Seguridad Social), Gilberto Alegre (Agricultura y Ganadería), José Ignacio de Mendiguren (Industria) y Liliana Schwindt (Defensa del Consumidor). Comunicaciones e Informática fue para Juan Brügge, hombre de José Manuel de la Sota y representante de la Democracia Cristiana; y Transportes fue para el aliado Facundo Moyano. Cabe consignar que la decisión del Pro de cederle Agricultura y Ganadería al massismo habría generado el alejamiento del bloque radical del tucumano Juan Casañas, quien formó un bloque con su comprovinciana María Teresita Villavicencio, desde el que parecieran haberse apartado también de Cambiemos.

El bloque Justicialista se quedó con tres comisiones, Legislación del Trabajo (Alberto Roberti), Pequeñas y Medianas Empresas (Pablo Kosiner) y Obras Públicas (Sergio Ziliotto); Compromiso Federal ubicó a Ivana Bianchi en Deportes y una vez más Libres del Sur salió ganando dentro del bloque Progresistas, donde Victoria Donda se quedó con Derechos Humanos y Garantías.

Panorama del Senado

Está dicho que la situación para el oficialismo es muy distinta en la Cámara alta. Allí arrancó sabiendo que corría de atrás, pero confiado de que en el peor de los casos se quedaría con al menos “de gobernabilidad”. Así fue siempre, pues históricamente el peronismo ha sido mayoría en el Senado, pese a lo cual el oficialismo vigente logró imponer sus nombres.

Sin embargo en esta oportunidad el PJ-FpV avisó que sería diferente. Envalentonada por una mayoría desproporcionada con relación a Cambiemos, la bancada que conduce Miguel Pichetto aclaró que no estaba dispuesta a ceder demasiado. Dispuesto a negociar, el oficialismo aceptó que la primera comisión que debía conformarse, Acuerdos -para tratar en extraordinarias los pliegos propuestos para la Corte Suprema de Justicia-, quedara en manos del exoficialismo. El salteño Rodolfo Urtubey quedó en el lugar que ya había ocupado el año anterior, pero en las negociaciones posteriores, no hubo caso y la oposición fue por todo.

El presidente provisional del Senado, Federico Pinedo, había reclamado la mayoría en Presupuesto y Hacienda y Asuntos Constitucionales, dos comisiones clave para garantizar la gobernabilidad, pero el jefe del bloque kirchnerista Miguel Pichetto se negó a ceder ante el pedido de Cambiemos y aseguró que no sólo conservarían las presidencias que ya tenían hasta el 10 de diciembre, sino que sumarían un miembro más a cada comisión.

La discusión se saldó en la sesión del 9 de marzo, en la que se trataron los pliegos de la nueva conducción de las Fuerzas Armadas y una serie de ascensos militares. Pinedo, quien presidía la sesión ante la ausencia de la vicepresidenta Gabriela Michetti, pidió hablar desde su banca para reclamar mayoría del oficialismo en las comisiones de Presupuesto y de Asuntos Constitucionales, a pesar de que el Frente para la Victoria cuenta con más senadores. El legislador del Pro señaló que ambas comisiones son “críticas para el desenvolvimiento normal del Gobierno” y para “garantizar la gobernabilidad”, a sabiendas de la proporcionalidad que exige el reglamento para la integración de los cuerpos de trabajo.

Pinedo recordó a modo de ejemplo que en 2009, durante la existencia del denominado “Grupo A” en la Cámara de Diputados, se cedió al kirchnerismo la mayoría en las comisiones de Presupuesto y de Asuntos Constitucionales.

Sin embargo, Pichetto fue terminante. “No estamos dispuestos”, sentenció, al ampararse en el resultado de las elecciones de octubre, que le permitió a su bloque reunir suficientes senadores como para tener quórum propio.

El rionegrino recordó que el Frente para la Victoria resignó a Cambiemos la presidencia provisional del Senado como un gesto de acompañar la gobernabilidad, y que además hizo “un esfuerzo por armonizar en las bicamerales”. En virtud de eso, anunció que no sólo conservaría las presidencias de las comisiones que poseía hasta el 10 de diciembre pasado -con la excepción de Relaciones Exteriores, que “corresponde al oficialismo”-, sino que sumaría un miembro más en cada una.

Además, Pichetto ratificó a Marcelo Fuentes y a Juan Manuel Abal Medina como titulares de las comisiones de Asuntos Constitucionales y Presupuesto y Hacienda, respectivamente.

Así las cosas, el Frente para la Victoria-PJ tiene mayoría en las 27 comisiones del Senado, y además de las presidencias de Presupuesto y Hacienda y de Asuntos Constitucionales, manejará también las de Justicia; Sistemas, Medios de Comunicación y Libertad de Expresión, entre tantas otras.

Faltando constituirse una comisión, el PJ-FpV se ha quedado con 14, cediendo a Cambiemos apenas cinco. El resto ha conseguido siete comisiones.

El radicalismo se quedó con cuatro de las comisiones asignadas al oficialismo, Relaciones Exteriores (Julio Cobos), Derechos y Garantías (Luis Naidenoff), Asuntos Administrativos y Municipales (Alfredo Martínez) y Salud (Silvia Elías de Pérez), y el Pro con Agricultura, Ganadería y Pesca (Alfredo De Angeli).

El PJ-FpV se quedó, como dijimos, con comisiones clave como Acuerdos, Asuntos Constitucionales y Presupuesto y Hacienda.

También conducirán miembros del PJ-FpV Justicia y Asuntos Penales (Guillermo Guastavino), Legislación General (Ada Rosa Iturrez de Cappellini), Seguridad Interior y Narcotráfico (Sigrid Kunath) y Sistemas, Medios de Comunicación y Libertad de Expresión (Liliana Fellner), Economía Nacional e Inversión (Eduardo Aguilar), entre otras. También sería para el PJ-FpV Defensa Nacional, que quedaría en manos de José Mayans, pero esta todavía no se constituyó.

Peronistas disidentes conducirán cuatro comisiones. Economías Regionales, Economía Social, Micro, Pequeña y Mediana Empresa quedó en manos del sanjuanino Roberto Basualdo; Educación y Cultura las del puntano Adolfo Rodríguez Saá; Industria y Comercio el dasnevista Alfredo Luenzo y Trabajo y Previsión Social el peronista pampeano Daniel Lovera.

Fernando “Pino” Solanas manejará Ambiente y Desarrollo sustentable, el neuquino Guillermo Pereyra (MPN) Minería, Energía y Combustibles, y la fueguina Miriam Boyadjian Población y Desarrollo Humano.

No se ha constituido aún la Comisión de Coparticipación Federal de Impuestos, clave para la discusión que se espera se de en un futuro a mediano plazo en torno al tema del reparto de dinero entre las provincias.