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Jueves 23 de marzo de 2017
SU OPINIÓN VALE
Mendigar por un Derecho Humano
Por Graciela Palma Arizaga
10 de mayo de 2016
En el aniversario del natalicio de Eva Perón recordé su trabajo por la igualdad de la niñez. Hacia el año 1947 existían tres tipos de hijos: legítimos, naturales y adulterinos e incestuosos y en estos dos últimos casos en sus partidas de nacimiento figuraba su condición excluyéndolos de todo derecho.
Eva presentó un proyecto de ley que proponía la igualdad entre hijos legítimos e ilegítimos, la oposición fue muy fuerte y solo logró que no se los etiquetara en las partidas de nacimiento y el derecho a conocer sus orígenes familiares.
Hoy, en pleno siglo XXI, quienes nacimos y fuimos entregados ilegalmente y anotados como hijos propios somos excluídos de nuestro Derecho a la Identidad.
Este derecho se le reconoce a los adoptados y a los nacidos por las técnicas de fertilización asistida (donantes). A nosotros nos esquivan.
Somos el producto de una práctica social aceptada de muchísimos años: hablar con las parteras, recorrer Parroquias, hospitales diciendo que, si les quedaba algún bebé lo "adoptarían".
Se suele usar mucho la palabra adoptar pero lo que relato no lo es. Lo que relato son apropiaciones.
Fuimos entregados de manera ilegal y recibidos de igual forma por eso nuestros datos en la partida de nacimiento y en el DNI son falsos, todo cambiado. Esto no significa que hayamos sido todos robados.
Se sabía que estaba mal pero se hacía porque todos lo hacían y el Estado nunca estuvo cuidando que la identidad de los bebés no fuese vulnerada.
Se calcula que alrededor de 3 millones de ciudadanos tenemos sustitución de identidad.
Buscar la verdadera identidad de origen no significa buscar personas, se trata de enterarse de lo sucedido, el nombre de los padres, antecedentes médicos, étnicos y culturales, es decir los datos básicos que todo ser humano tiene derecho a conocer porque se trata de su vida. Nadie debería manipularla.
No se trata de juzgar ni condenar a nadie simplemente enterarnos de lo que sucedió cuando nacimos, dónde nacimos, cuándo. La sustitución de identidad provoca daños físicos y psicológicos y nuestros hijos también se ven afectados.
No somos personajes de telenovelas ni de talk shows. Somos ciudadanos reales que reclamamos por un derecho constitucional.
Necesitamos la voluntad política para lograr las políticas públicas necesarias que permitan que podamos ejercer voluntariamente nuestro derecho. Siempre en un marco de confidencialidad y respeto.
Se haya nacido en cautiverio, fruto de una violación, producto del abandono o simplemente se trate de un ciudadano que busca su verdad, el derecho a conocer la verdadera identidad de origen no puede ser negado a ningún ser humano. Y es un deber del Estado.

Graciela Palma Arizaga (Ciudadana sin Identidad)
DNI (con datos falsos) 16.496.527
palmagraciela@gmail.com