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Miércoles 13 de diciembre de 2017
ENTREVISTAS
“La boleta electrónica tiene varios elementos que la hacen vulnerable”
El apoderado del PJ, Jorge Landau, dialogó con Parlamentario sobre los puntos débiles de la reforma electoral que discute la Cámara de Diputados.
12 de agosto de 2016
Por Carolina Ramos

Jorge Landau es voz autorizada para hablar de la reforma electoral. Casi 30 años como apoderado del Partido Justicialista (PJ) a nivel nacional lo convierten en un verdadero experto en las vicisitudes de los comicios, que el año que viene podrían estrenar la boleta electrónica.

Detractor de este sistema, Landau sostuvo que este tipo de tecnologías es “vulnerable”, que “el voto pierde el carácter secreto” y que “se quita la universalidad del control”.

“Si se tomaran otros resguardos de tipo legislativo para vigilar tanto el software como el hardware, podría ser confiable. Pero así como está planteado, no”, sentenció el exdiputado nacional en diálogo con Semanario Parlamentario.

Tras haber participado del debate en comisiones de la Cámara de Diputados, advirtió además que los partidos provinciales y las uniones vecinales estarían en una “posición de desventaja” con esta ley, y denunció que se deja librada la posibilidad de que el vicepresidente sea un “independiente”.

Por último, consideró que el financiamiento de los partidos políticos y sus campañas –un tema salpicado por diversas denuncias de corrupción en el origen de los fondos- debería ser discutido en una ley complementaria.

- ¿La boleta electrónica termina con el fraude?

- Tiene un montón de elementos que la hacen vulnerable, desde el ataque por radiofrecuencia al chip -que es el fundamento que se utilizó en Holanda para abolir el sistema- hasta la falta de control por parte de los ciudadanos que van a votar, de los partidos políticos y de las ONGs. El control del modelo solamente difiere en fiscales informáticos. De modo tal que se le quita la universalidad del control. Esa fue la razón por la cual en Alemania también se abandonó el sistema. Hay una cantidad de razones de base que lo hacen desaconsejable, por lo menos en los términos en los que está redactada esta ley. Quizá si se tomaran otros resguardos de tipo legislativo para vigilar tanto el software como el hardware, podría ser confiable. Pero así como está planteado, no.

- ¿El voto deja de ser secreto?

- Sí. En la medida en que puede vulnerarse con el sistema de radiofrecuencia, el voto pierde el carácter secreto que tiene. De modo que se vulnera uno de los elementos constitucionales básicos, que es el voto secreto.

- El proyecto no establece cómo será el diseño de la pantalla…

- En el proyecto se dice que en la pantalla tiene que aparecer al menos la cabeza de la lista, y se excluye al resto. Yo creo que delante del votante, para hacer más transparente la cuestión, tiene que estar el fundamento de por qué se va a excluir a la lista completa. Generalmente, cuando uno vota en papel, tiene la lista adelante, entonces hay que tratar de que esa lista esté a disposición de los ciudadanos.

- ¿Los partidos “chicos” se verían perjudicados con esta ley?

- A las uniones vecinales –que tenemos muchas en la provincia de Buenos Aires- y los partidos provinciales -tales como el Movimiento Popular Neuquino, el Frente Renovador de la Concordia de Misiones o el Frente Cívico y Social de Santiago del Estero- se les impediría poder adherir su boleta a la boleta nacional con un candidato a presidente. Eso los pone en una posición de desventaja en la oferta electoral cuando se vaya a votar candidato a presidente.

- ¿Qué otras críticas le hacen a esta reforma electoral?

- Hay cuestiones que tienen que ver con la simultaneidad de las elecciones, que hay que hacerla por ley-convenio, y otras que tienen que ver con la elección del vicepresidente, que hay que hacerla con alguien que haya participado de la compulsa interna, para que no aparezca un tapado que nadie sabe quién es, porque en la ley redactada se permite que sea un independiente. Otra cuestión tiene que ver con la penalización que se hace de los potenciales fiscales, porque se les da facultades para ponerles una pena de dos a seis años a quien “ostentare conocimientos para obstaculizar el acto electoral”. Eso hay que precisarlo porque sino, obstaculizaría la acción de los fiscales el día de la votación. No parece lógico que se pueda penar con seis años de prisión a quien pelee con un presidente de mesa la legitimidad del voto o alguna cuestión que tenga que ver con el desarrollo del comicio. Entre tantos otros temas.

- ¿Habría que discutir también el financiamiento de los partidos?

- Yo creo que eso tiene que ir en un proyecto por separado y debatido con profundidad porque es un tema muy delicado. Estoy de acuerdo en que el Poder Ejecutivo debió haber enviado el tema del financiamiento junto con la reforma electoral o previamente, porque no puede soslayarse, pero no creo que deba ser un agregado a esta ley.