BUSCAR FACEBOOK TWITTER
Sábado 20 de abril de 2019
NOTICIAS
El Senado dio media sanción a la ley de paridad de género
Antes de la aprobación de la reforma electoral impulsada por el Poder Ejecutivo en Diputados, la Cámara alta aprobó, con 57 votos positivos y 2 negativos, el proyecto de ley que establece el 50 por ciento de representación femenina en los cargos nacionales electivos y partidarios.
19 de octubre de 2016
El Senado de la Nación dio media sanción, con 57 votos a favor y 2 en contra, a la ley que propone la paridad de género en las listas a cargos nacionales electivos y partidarios. Los rechazos fueron de los senadores Federico Pinedo y Ernesto Martínez (Unión Pro).

En simultáneo con el debate de la reforma electoral, que contempla la igualdad entre varones y mujeres, y que tiene lugar por estas horas en Diputados, la Cámara alta se alzó con una iniciativa propia para garantizar la representatividad femenina.

El proyecto fue consensuado entre distintas propuestas que se habían presentado y obtuvo dictamen el 27 de septiembre pasado, durante un plenario de las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Banca de la Mujer.

Los senadores acordaron votar la ley antes de las 17, hora en la que estaba convocada la marcha en el Obelisco contra la violencia de género, promovida por el colectivo #NiUnaMenos y bajo el lema “Vivas nos queremos”.

A través de la ley se amplía al 50% la representación de la mujer en los cargos nacionales electivos y partidarios, teniendo que figurar de manera intercalada un candidato de cada sexo.

Establece modificaciones al Código Nacional Electoral en vistas a asegurar la representación igualitaria de varones y mujeres en la elección de senadores nacionales, diputados nacionales y parlamentarios del Mercosur; también a la Ley 26.571 de Democratización de la Representación Política, y a la Ley 23.298 Orgánica de los Partidos Políticos.

Según se expresa en el proyecto, la paridad de género se justifica en una presencia demográfica equilibrada de mujeres y hombres, cumple con el principio de igualdad de trato y oportunidades establecido en la Constitución, y otorga a la diferencia sexual la misma importancia que las diferencias territoriales, ideológicas o de asociaciones políticas.

En el inicio del debate, la primera oradora fue la presidenta de la Comisión de Banca de la Mujer, Marina Riofrío (PJ-FpV), quien dijo que este era “un día complejo, donde los sentimientos están mezclados”, en el marco del Paro Nacional de Mujeres contra la violencia machista.

La senadora se refirió a la violencia de género y señaló que “no todos entienden que para que esto no pase, las cosas tienen que cambiar”. “Todos están de acuerdo en que no las maten, pero si las cosas siguen igual no les molesta tanto”, agregó. “La paridad sin duda no va a terminar con las muertes”, reconoció.

En tanto, remarcó que en Argentina, los partidos políticos “se nutren del trabajo de las mujeres y cuesta muchísimo visibilizar este trabajo”. “Estoy segura de que si no hubiera sido por la ley de cupo hoy estaríamos mucho más atrás de lo que estamos”, continuó.

“La ley de cupo que debió ser un piso, terminó siendo un techo, y esto si quizás es responsabilidad de los varones”, reclamó.

A su turno, Magdalena Odarda (CC-ARI) expresó que “hoy es un día triste”, pero “a su vez un día histórico para este Congreso de la Nación” por la votación de “este importante proyecto de ley no hace más que poner en ejecución un mandato constitucional” que es el de garantizar la igualdad de hombres y mujeres.

La legisladora también destacó que, próximamente, el avance en el cupo femenino en la Corte Suprema será “otro gran salto en la democratización de la justicia”.

El radical Luis Naidenoff recordó que una vez sancionada la ley las provincias deberán adherir a la norma, y advirtió que “nada garantiza que muchas Legislaturas puedan adherirse a la ley”, por lo que pidió “trabajar en un acuerdo intrafederal para que esto se pueda concretar y muchas mujeres del país puedan ver plasmada esta paridad”.

Por su parte, la puntana Liliana Negre de Alonso (Compromiso Federal) afirmó que “tendría que ser una cuestión natural, tendríamos que tener igualdad de derechos y no venir la ley a decir que los hombre y las mujeres nacemos iguales”.

“Esta ley es una ley especial para reconocer el 50 por ciento”, manifestó y enfatizó en que no se trata de “una ley dentro de otra ley ómnibus de reforma electoral”, en referencia al proyecto tratado en Diputados e impulsado por el Gobierno nacional.

La misionera Sandra Giménez agradeció a los senadores por el apoyo a la iniciativa. “Gracias a nuestros compañeros varones que han aceptado la verdad histórica que tanta lucha, tanto sufrimiento y sangre costó en la Argentina”. “Hoy es un día de reconciliación, de pacificación”, añadió.


Nancy González (PJ-FpV) aseguró: “No estamos haciendo ninguna ley de cupo para ser más que los hombres, sino para estar a la par. No quiero estar ni arriba, ni debajo de los hombres, sino estar a la par de ellos”.

Reivindicando la figura de las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo, el senador Alfredo Luenzo (Chubut Somos Todos) ilustró de lo que son capaces de hacer las mujeres en momentos históricos. “Las mujeres pusieron las pelotas para buscar a sus hijos y sus nietos”, dijo y completó: “Ahí hay una demostración extraordinaria de lo que puede hacer la mujer”.

Sigrid Kunath solicitó que no solamente las mujeres “seamos quienes nos ocupamos de la violencia”, y planteó “revisar los estereotipos y mandatos culturales” a fin de “construir entre todas nuevas maneras de relacionarnos”.

Desde su banca, la senadora kirchnerista Virginia García recordó a Cristina Fernández de Kirchner y a Milagro Sala y cargó contra la “violencia institucional que se ejerce todos los días” en el Senado.

En rechazo a la ley, el senador Ernesto Martínez (Unión Pro) felicitó a las “señoras senadoras por la ley que van a tener hoy”, pero fundamentó su voto negativo en contra de las “discriminaciones llamadas positivas”.

Se preguntó “¿dónde está limitada?” la participación de la mujer en la política, tras haber tenido una presidenta por ocho años, actualmente tener una vicepresidenta, cinco gobernadoras en todo el país y el 42 por ciento de mujeres en el recinto del Senado.

“La discriminación a mi modo de ver desapareció”, opinó y dijo que el 50 y 50 por ciento pasa a ser una “discriminación negativa” que además “no resuelve ningún problema concreto de la mujer” y “da pie” al reclamo de otros cupos. Calificó a la propuesta como “demagógica”.

Mientras que, luego de la sesión, Pinedo justificó su voto al indicar: “Hay que dejar espacio para quienes defienden los valores de las personas más allá de su género”, aunque felicitó “a las mujeres por el logro que tuvieron”.