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Martes 17 de octubre de 2017
ENTREVISTAS
“Cambiemos a un año de Gobierno tiene que dar un salto cualitativo”
El jefe del interbloque Cambiemos en la Cámara baja, Mario Negri, resalta el trabajo legislativo del año que termina. Destaca que irrumpió un nuevo modo en el Congreso y que se modificó el andar legislativo.
24 de noviembre de 2016
Por Agustín Alvarez Parisi

Fiel a su estilo directo, el presidente de la bancada del interbloque Cambiemos en la Cámara baja, Mario Negri, destaca con toda energía el trabajo legislativo, donde se aprobaron alrededor de cien leyes. Dice que “se encendieron las luces y se abrieron los micrófonos para la pluralidad”.

En diálogo con Parlamentario, el diputado cordobés enumeró los proyectos aprobados y el trabajo en las comisiones. También no dejó de valorar el comportamiento de los bloque opositores. En otro tramo de la entrevista, Negri habló sobre el Gobierno de Mauricio Macri, la economía y sobre su rol como presidente del interbloque oficialista.

- Finaliza el período legislativo, ¿cuál es su balance?

- Parecía imposible que pudiésemos volver a tener un Congreso en una experiencia inédita que haya trabajado de la manera y la calidad que lo hizo y que en el oficialismo siendo minoría pudimos construir mayorías. Esto ha sido muy fuerte, teniendo en cuenta de dónde veníamos y se notó más en Diputados. Vamos a terminar un año extraordinario con alrededor de 17 sesiones, más dos sesiones informativas del jefe de Gabinete. Para que tengamos una idea entre funcionarios, empresarios, ONG y trabajadores consultados han pasado por las comisiones de la Cámara de Diputados algo más de mil personas; es decir este es un hecho significativo. Además irrumpió un nuevo modo en el Congreso, se encendieron las luces y se abrieron los micrófonos para la pluralidad. El oficialismo no se pudo llevar nunca una ley intacta como la envió el Poder Ejecutivo, siempre las leyes fueron el resultado de la necesidad del consenso y del acuerdo, lo que le da mucho más legitimidad. Por supuesto que había muchos que estaban acostumbrados a un modelo de escribanía, en las escribanías uno puede gritar, lo que no estaban acostumbrados es a debatir y a consensuar, nosotros también tuvimos que acostumbrarnos. Y eso es un punto que pondría a favor en momentos que la política no es bien vista, pero que merece ser rescatada como un trabajo y una obligación que tiene el Congreso.

- ¿Cuántas leyes serían aprobadas en este período?

- Vamos a llegar a aprobar en diputados cerca de 100 leyes.

- ¿Cuáles de ellas destacaría?

- Son muchísimas y no quiero quedar mal, pero puedo mencionar entre otras, como resolver el problema macroeconómico con la salida de los holtdouts que parecía imposible, recuerde usted que decían en el Congreso que esto iba a estallar el país; reparación histórica a los jubilados, entonces como no hay cadena nacional parece que nadie se entera que va a bancar a 2.800.000 jubilados; acceso a la información, recuerde usted cuantos años siguieron con Parlamentario que hubiese un proyecto de acceso a la información pública, y este año fue aprobado. Es decir el propio Gobierno impulsó este proyecto para que la sociedad tenga acceso a la información pública y ahora la oposición que lo negaba antes como oficialismo votó este proyecto alzando las dos manos, y está bien que sea así.

Se aprobaron además leyes contra los delitos, flagrancia, protección a la víctima, del arrepentido, extinción de dominio para sacarle los bienes por los hechos de corrupción que se pueden haber cometido en la Argentina; el acuerdo ambiental ratificado en París, emprendedores, el control de armas, la reforma electoral, la reforma política y estoy hablando de diputados, la participación pública y privada. La cantidad de leyes sociales, la Asignación Universal por Hijo en su ampliación, donde entran ahora casi cuatro millones de chicos, los monotributistas, reducción de superpoderes que se habían ido definitivamente y el Gobierno solo comenzó a autolimitarse y vamos a terminar devolviéndole los poderes al Congreso. Desde ese punto de vista me parece que es un año que comienza a parecerse más a una democracia si como tal, una parte de ella es el juego independiente de los tres poderes.




- ¿Cómo ha sido la relación con la oposición?

- Creo que se fue modificando en el andar legislativo, hay que tener en cuenta que el Frente para la Victoria arrancó como oposición después de 12 años de oficialismo con síntomas de abstinencia verbal y de pedir modificaciones porque nunca la habían podido hacer. Imagínese que acá se han hecho casi seis cuestiones de privilegio por sesión para poder hablar, algo inusual. Pero debo rescatar que entre la idea de no aferrarse a sentirse dueño de la verdad del oficialismo y tener los pies sobre la tierra de que es minoría y la necesidad de la ley para resolver los problemas de la gente, hemos encontrado en sectores de la oposición la racionalidad suficiente para que ello se pueda concretar, sino sería imposible y eso merece un reconocimiento. Lo esencial de la democracia que debería mostrar siempre el Parlamento, es que hay oficialismo pero hay oposición y la inteligencia de la política es ese camino al medio, que le permite traducir en una ley la respuesta satisfactoria a un problema que lleva mucho tiempo sin resolverse por parte de la sociedad.

- El presidente del bloque del FpV Héctor Recalde manifiesta que hay autoritarismo en el oficialismo. ¿Esto es así?

- Creía que el de los chistes cordobeses era yo, Héctor Recalde es una persona que respeto mucho, pero creo que se despierta mucho a la noche pensando que le está hablando Cristina, tiene miedo todavía…

- ¿Cómo se trabajó en las comisiones y en el recinto?

- Ya le hice referencia que a lo largo de este año han pasado por las comisiones ministros, funcionarios, empresarios, trabajadores, gremialistas y de esto es testigo Parlamentario, por ahí debo tener anotado que el promedio de horas que se trabajó por sesión es de 11 horas. Hemos tenido comisiones donde las reuniones han sido de siete, ocho horas donde se ha trabajado intensamente y con debates muy abiertos y donde los proyectos estimo han tenido entre 20 y 30 modificaciones. Por un lado, el Gobierno tenía la tranquilidad que no podía repetir esa escena encantadora de Cristina de que resuelvan un capricho ‘saquenmé esa ley que la quiero’, porque es imposible es un deseo no cumplido porque para que haya una ley acá no alcanza con la voluntad de Cambiemos, tiene que haber voluntad de otro. Es decir, que lo que hemos podido diferenciar es el debate político, la pasión, que me parece que debe estar presente, sino es como comer un huevo frito sin sal. Por otra lado, la capacidad de no entorpecer, pero debo confesar que el último proyecto que vino aprobado del Senado, la ley de emergencia social, que espero que en Diputados tenga un final distinto. Y no se tuvo en cuenta que la emergencia está dictada hace cuatro años y ha sido renovada y termina en el 2017.



- ¿Cómo se trabajó en el interbloque de Cambiemos que usted preside?

- De la misma manera que pasa en el recinto. Es difícil evitar el debate adentro cuando lo tienen que hacer en el recinto. Pedir silencio es un palabra prohibida adentro del interbloque de Cambiemos. Le diría que por encima de las diferencias y de los orígenes distintos de los lugares que venimos, la coalición parlamentaria de Cambiemos este año ha sido un prototipo que recorrió muchos más kilómetros de lo que se esperaba y que lo hizo eficazmente. Hay que tener en cuenta la dimensión de la coalición electoral a la que fuimos nosotros, por lo menos el radicalismo. Por eso a veces no tiene el reconocimiento que debería tener, pero no importa, el radicalismo hizo lo que tenía que hacer no buscar un reconocimiento, que fue elegir un camino grueso para que el populismo se estacione afuera del camino y la República y la ley vuelva a imperar en la Argentina. Ha sido un acto de enorme responsabilidad que llevamos en este año parlamentario, como lo han llevado también los legisladores del PRO y de la Coalición Cívica en nuestras diferencias.

Se ha debatido y se debatirá mucho más, pero se ha establecido el orden de prioridades que nos trajo a estar juntos por ahora. Esta es una transición a 30 años de democracia que se debía la Argentina y que comenzamos a transitarla ahora.

- ¿Cómo se siente al frente del interbloque de Cambiemos?

- He tenido otras experiencias parlamentarias, como presidente del interbloque estoy eternamente agradecido a todos los legisladores que lo integran y por la relación que mantenemos de entendimiento y de pensamiento con el presidente de la Cámara de Diputados. Los opositores saben que no agravio personalmente, yo discuto ideas, el día que no sienta pasión cuando discuta las ideas colgaré los botines.



- Emilio Monzó sostiene que hay que incorporar más peronismo a Cambiemos… ¿Cuál es su opinión?

- Y, Emilio Monzó extraña… pero sabe que yo con él hemos trabajado junto y mucho, diría casi de memoria, pero a mí no me disgustan los deseos que tiene Emilio. Pero cuando me levanto y veo el cuadro de honor no hay ninguno que se haya anotado. Pero sí digo y coincido con él que Cambiemos tiene que a un año de Gobierno dar un salto cualitativo. Esto es una opinión personal mía. Nosotros hicimos una coalición electoral que tuvo éxito, una coalición parlamentaria que va teniendo éxito y el salto cualitativo para darle densidad política no solo es ampliarlo, sino que yo daría desde Cambiemos un salto más de mayor peso y envergadura a una coalición de Gobierno si estamos de acuerdo en las ideas y en un programa.



- Va a haber sesiones extraordinarias. ¿Qué proyectos se tratarían?

- Quedan temas complejos, como impuesto a las Ganancias, emergencia social, mercado de capitales, reforma electoral, publicidad oficial, extinción de dominio y reparación de bienes, entre otros temas.

- Finalmente se levantó la sesión especial pedida por el Frente Renovador para tratar Ganancias y emergencia social.

- Llegamos a un acuerdo con la oposición para avanzar en un cronograma para sancionar esas leyes. Nos comprometimos a tener el próximo martes una sesión informativa en la Comisión de Presupuesto para empezar a discutir Ganancias. El cronograma sigue el 1° de diciembre, cuando sacaremos dictámenes y todo se discutirá en el recinto el 6 de diciembre. En cuanto a emergencia social vamos a dejar de lado la media sanción del Senado donde se dispuso la creación de un millón de puestos de trabajo. No tenemos prejuicios con los aportes que pueda realizar la oposición si las propuestas son sostenibles fiscalmente.

Finalizar el año parlamentario buscando acuerdos es muy importante para nosotros, no podíamos terminar con una sesión escandalosa que se iba a convertir en un chiquero. Estamos en minoría y siempre hemos buscado dar resoluciones de fondo a los problemas de la sociedad.

- ¿Todos los proyectos sobre Ganancias van a poner sobre la mesa?

- El Congreso está lleno de proyectos de todos los bloques, es decir que todos sabemos que había una injusticia en la aplicación del impuesto a las Ganancias que se había convertido en un impuesto al salario. El Gobierno comenzó por hacer un gran esfuerzo incorporó 50 mil millones de pesos y elevó el mínimo no imponible al comienzo del mandato.

Debo reconocer que hay insatisfacciones, quisiéramos que esto sea más acelerado por la inflación. Quiero decirle que no tenemos ningún prejuicio en discutir tanto el proyecto del Ejecutivo como los que sean los de la oposición, pero que tengan dos requisitos esenciales: la racionalidad para discutirlo rápidamente, tenemos toda la predisposición y que podamos demostrar cómo lo sostenemos fiscalmente, porque el esfuerzo que ha hecho el Gobierno ha sido muy grande, es más, seis de cada diez pesos, en lo que va de este año parlamentario de lo que se votaron en leyes o de decisiones que tomó el Gobierno fueron en respuesta al paquete social de una Argentina que hoy, es cierto que ha aumentado la pobreza, pero que venía con un tren desde 12 años clavándola en el 30 por ciento.



- Otro tema pendiente es la reforma política.

- La reforma política ha sido una contribución muy grande de Cambiemos, pero veo que hay un doble estándar, hay como cierta hipocresía de algunos que han acompañado la iniciativa, te dicen que sí por una ventana y por el otro lado la cierran y te dicen que la culpa fue del viento. Cuesta mucho en la Argentina, a pesar que la reforma electoral es nacional, donde en los modelos feudales el capital político depende de la decisión de una sola persona que lleva gobernando 30 años en una provincia quiera entregar parte de su capital que lo sostiene en el poder,¿ cuál es? el régimen electoral el que nos avergonzó. De lo que estamos seguro en nuestro país es de las vergüenzas que hemos pasado con el régimen electoral. Lo que puede haber duda es cómo salimos. Pero le diría que el camino que se emprendió con la reforma electoral es de mucho más transparencia y eficacia que lo que vivimos.

- ¿Cuál es el destino entonces de la reforma electoral?

- Lo que no se puede hacer con la reforma electoral es jugar a las escondidas, Macri lideró la mayor recuperación del federalismo invertido que se había vivido en la Argentina, y eso no es un mérito menor. Los gobernadores no solo tenían sed, recibían una anchoa durante los últimos doce años, en vez de agua y con este Gobierno rompieron la piñata, se llevaron de la Anses la devolución de los juicios de la caja, algunas provincias que no se habían animado a iniciarle juicio a Cristina; hubo aumentos de puntos de coparticipación, se les autorizó endeudamientos a todas las provincias. El presidente tiene un diálogo absolutamente franco, es más le diría, los enojos son muchas veces con dirigentes de Cambiemos, porque no se fija en el color político y trata de resolver los problemas, en el programa de infraestructura, del Plan Belgrano. Creo que la oposición debe articular con los gobernadores fundamentalmente con las versiones del peronismo, porque no es muy serio que un senador o un diputado mayoritariamente diga que defiende los intereses de su provincia, mientras el gobernador arregla con el Gobierno nacional ellos votan en contra del acuerdo, algo está fallando.



- ¿Cómo observa hasta aquí al presidente Mauricio Macri?

- Lo veo sereno, lo veo bien pero tiene su carácter. No soy del círculo íntimo del presidente ni estoy tampoco en el círculo que decide hacia dónde va la Argentina, pero asumo mi humilde responsabilidad donde la tengo. Lo veo con mucha capacidad de trabajo y está en seguimiento de la gestión, que eso no es un dato menor. Le gusta mucho recorrer el interior, lo he acompañado algunas veces.

- Lo llevo a su provincia, Córdoba, donde el radicalismo con el gobernador Schiaretti han bregado por la devolución del 15% de la coparticipación…

- El radicalismo de Córdoba acompañó a una de las tres provincias que inició la demanda por la deuda de la Caja del 15 por ciento y que fue Córdoba. No le ha ido mal al peronismo de Córdoba que tiene una particularidad, cuando Cristina estaba en el Gobierno le entregaban la lista de diputados y después le hacían acordar a todos que nunca habían tenido nada que ver con ella. Y ahora el gobernador Schiaretti ha tenido un Papa Noel; en realidad los cordobeses, y enbuenahora. Creo que el año que viene va estar en un problema, no sé qué va hacer, va apoyar al Gobierno de Cambiemos o va apoyar a Sergio Massa, porque el que maneja el otro auto que anda con él está en el otro equipo.