BUSCAR FACEBOOK TWITTER
Martes 24 de octubre de 2017
OPINIÓN
Comenzó Tiburón III y cunde el pánico minero y petrolero
Por Daniel Bosque. Mineros y petroleros dicen por qué a mí y se postean azorados las superdádivas de Carolina Stanley. “Es la política, estúpido”, dicen los tiburones del peronismo...
7 de diciembre de 2016
El postre fue la marcha peronista, con gusto a revancha. Pasada la medianoche, los diputados votaron por artículos la ley que reforma el Impuesto a las Ganancias en la Argentina y convalidaron otro triunfo del arco FR-FPV- peronistas varios sobre Cambiemos. Un minuto antes, desde la bancada oficial el puntano José Luis Riccardo (UCR) denunció el “pacto con la timba” y desafió a los impulsores del proyecto a gravar con el 10% a la recaudación de las máquinas tragamonedas y no a su valor de importación “1.000 veces menor”. Axel Kicillof desestimó la propuesta porque “sería doble imposición”.

Al sector del juego, que se había victimizado en paros y proclamas públicas, definitivamente le fue mejor que a la minería, la cual vio como la política hacía añicos el decreto 160 del 18 de diciembre pasado. El artículo 28 regló la vuelta de las retenciones (aranceles de exportación) y el 29 dispone ordenar a la AFIP que restituya las alícuotas.

Express, como en los viejos tiempos del 54% K, se lamentaban los lobistas de cámaras y empresas que pasearon estérilmente sus papers por el Congreso. El oficialismo quería terminar pronto con un calvario que le llenó la cara de dedos. Sergio Massa y el peronismo se aprestan a cerrar el año muy lejos de Davos, el verdadero, y el Mini Davos.

No hay más verdad que la realidad, decía el general y la billetera generosa, al menos por ahora, no ha resultado. Un puñado de pejotistas, el más notorio José Luis Gioja, otrora adalid de la minería y aplaudido en Toronto y Vancouver, quien pidió abstenerse en los dos artículos gravosos. A esa altura las redes sociales sanjuaninas ya ponían el ojo en las vueltas que da la vida. Otros seis legisladores lo imitaron.

El primer dato del día había sido el dictamen unificado sobre el Impuesto a las Ganancias con que la oposición peronista, renovadora y afines abofeteó al gobierno. Conforme progresó la tarde, las mineras terminaron se fueron atragantando con el avance de la caída de las retenciones que les quitó Macri en sus albores, cuando aquella foto soleada de Rogelio Frigerio y los gobernadores cordilleranos en Calingasta.

“No entendemos nada, y eso que somos argentinos, será difícil explicar afuera que se puede volver para atrás”, dijo un portavoz de la Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM) después de que la foto exultante de Marco Lavagna, Axel Kicillof, Héctor Recalde, Victoria Donda, Oscar Romero y otros del amplio marco.

Tras la sesión, la decepción minera se dirigía a los diputados y senadores del peronismo de Santa Cruz, Catamarca y Jujuy. Todos conocen números que son muy sencillos: las retenciones quitaron al fisco US$ 138 millones pero produjeron exportaciones por US$ 1.325 millones, pero han preferido anteponer otros intereses a los de sus provincias. Además, Minera Alumbrera, Manantial Espejo, Pirquitas y Casposo son ejemplos de minas que con retenciones estarían cerradas o a punto de hacerlo, sostienen.

“No somos héroes, hicimos lo correcto”, dijo la eterna Graciela Camaño, segura como sus pares de que el negocio cierra por todos lados. Llevaron al recinto y ganaron por goleada una moneda de dos caras: o termina en ley una norma que esperan millones de ciudadanos y se perfecciona el Operativo Robin Hood, o veta parcialmente Mauricio Macri, un recurso pírrico que sólo Dios sabe cómo leerán las urnas el año que viene.

The last but not least

Parafraseando a Isabel Perón cuando despedía a su marido, unos cuantos empresarios podrían decir que están “viviendo horas aciagas” a propósito de la sucesión de novedades que les depara la política argentina.

La tarde del martes fue prolífica en otras sensaciones. En otro rincón de la economía, volaban los whatsapp por la salida a la palestra del proyecto multicolor (radicales, carrioístas, Bossio, entre ellos) para politizar las tarifas y la regulación del gas. Una barbaridad, desde la óptica petrolera, que atenta contra las bases de la ley 24.076 . Si prosperan los precios del gas en boca de pozo. A total discreción y completamente contrario a la 17.319.

Por esas cosas del protagonismo ¿o de la autoría intelectual? ha sido Elisa Carrió quien se ha llevado el copyright del texto que pretende un mercado del gas de precios políticos y un ENARGAS fuertemente monitoreado por el Congreso Nacional, pero la presentante es la mendocina Susana Balbo, conocida en el ámbito legislativo y empresario como la “Reina del Vino”. La mendocina hace poco salió de su opacidad legislativa al defender el escandaloso aumento de dietas parlamentarias y proponer que el incremento debería ser del doble.

“Que se olviden de las inversiones”, es lo menos que se cruzaban el martes atribulados petroleros enfrascados en un duro toma y daca acerca del barril criollo, costos laborales, aperturas, precios, y estímulos varios con Juan José Aranguren. El ministro autodenominado 4,85 puntos al que en vísperas de su segundo Día del Petróleo 13/12 como funcionario muchos le recordarán todo lo que le prometió hace un año a sus excolegas del oil&gas. Ojalá todo su trabajo fuera como RenovAr, donde hay mucho business, lindos proyectos, cero resistencia tarifaria y poca fricción gremial.

En el MINEM del exmandamás de Shell el venteo del proyecto de Lilita, que en rigor había ingresado a Diputados el pasado 23/11 no cayó nada bien. Por lo menos inoportuno, justo en la semana en que se suceden las audiencias por zonas en las que transcos y discos proponen sus RTI’s de cara a 2017 después de la dura lección del tarifazo que no fue. Tras Bahía Blanca, Córdoba y Santa Fé, hoy llega el turno de Metrogas y Gas Natural BAN.

Petroleros y mineros son como primos hermanos pero no abundan los que tienen el expertise duo, tipo Oscar Vicente, de los diferentes riesgos y caracteres de las dos industrias. Pero en este contexto coinciden en que la Era Pos-K se volvió una madeja difícil en vísperas del primer aniversario M. Los hombres de negocios, como se vio en los debates sobre Energía de AEA, y en el Seminario de Minerales Metalíferos Metales, la semana pasada, no dejan de juzgar con crudeza a funcionarios y legisladores.

Tras la paliza, a cenar y si quedan fuerzas a sacarse con una buena ducha tanta tensión. Muita saudade de Chapadmalal tiene Cambiemos, donde todo era balance de 12 meses durísimos y abundantes perspectivas 2017. Antes de volver a la dura calle porteña, cortada por los piqueteros que claman por más welfare state a un gobierno de billetera fácil, según los empresarios.

El año cierra con 40% de inflación, recesión marcada y un 5% de déficit fiscal. El que entra tendrá más agujero (antes de la mala noticia de hoy ya pronostica el 7%). Mineros y petroleros dicen por qué a mí y se postean azorados las superdádivas de Carolina Stanley. “Es la política, estúpido”, dicen los tiburones del peronismo, muchos de los cuales no abandonan el sueño de ver huir a Macri en helicóptero o en lo que sea como Alfonsín o De la Rúa, con aquel viejo teorema de que no hay dos sin tres.

A punto de cumplir su primer aniversario, el problema mayor para Macri no parece ser la acechanza de irse sino como quedarse. El remanido Sí, se puede se ha transformado en un espinoso camino de curvas y contracurvas.

*Director de Mining Press y EnerNews