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Miércoles 24 de mayo de 2017
OPINIÓN
La sustentabilidad fue el tema en Córdoba
Por María Paula Lopardo. La diputada de Unión Pro da detalles del Primer Congreso de Economía Verde, en el que destacadas personalidades hablaron de la preservación del ambiente.
10 de diciembre de 2016
Los primeros días de diciembre tuvo lugar en el Complejo Ferial de la ciudad de Córdoba, el Primer Congreso de Economía Verde, donde unos 300 líderes nacionales y regionales, de distintos ámbitos públicos y privados debatieron sobre temáticas relacionadas con el medioambiente, políticas sustentables, responsabilidad social y energías renovables.

Este prestigioso encuentro fue organizado por el Gobierno de Córdoba, el Ministerio de Aguas, Ambiente y Servicios Públicos de Córdoba y la Leadership Advanced Foundation con la finalidad de generar conciencia en la sociedad, las instituciones, los pequeños y medianos empresarios y los gobiernos sobre la importancia del desarrollo sustentable de una forma innovadora.

En la apertura, el presidente Mauricio Macri aludió a la importancia que reviste que la Argentina esté embarcada en este nuevo rumbo y “forme parte del escenario global con soluciones a los problemas globales"; destacó que "es un orgullo haber estado entre los primeros países integrantes del G-20 que ratificó el Convenio de París". Convocó a los presentes y a los argentinos a asumir un compromiso con el cuidado del ambiente y con emprendimientos innovadores que busquen preservarlo.

Entre otros prestigiosos expositores, escuchamos al abogado especialista en derecho ambiental y activista ambiental Robert Kennedy Jr., quien se enorgullece de haber enfrentado a las corporaciones contaminantes y hacerlas responsables por sus acciones; y a Van Jones, asesor del presidente Obama para la creación de empleos verdes y activista medioambiental. Destaco la participación del embajador de los Estados Unidos en la Argentina, Noah Mamet, quien abogó en forma calurosa por la innovación en los emprendimientos y las energías renovables.

Luego del privilegio de escuchar a los premios Nobel de Química, Ada Yonath y Kurt Wüthrich, y el investigador Mario Molina, disfrutamos la presentación de la bióloga Alexandra Cousteau, nieta del conocido explorador de los océanos Jacques Cousteau, quien alertó sobre la pérdida de la capacidad de recuperación de las distintas especies de peces como consecuencia de la sobrecaptura efectuada en su gran mayoría solo por cinco países, e instó a una urgente toma de conciencia y medidas para controlar las capturas.

A su turno, la Corporación Financiera Internacional (CFI) contó que ha puesto a disposición del Banco Galicia una línea de crédito de 300 millones de dólares para emprendimientos sustentables a ser llevados a cabo por PyMEs. Por su parte, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), hizo referencia al nuevo prisma a través del cual la sustentabilidad nos interpela a mirar las distintas áreas, tales como el turismo, la agricultura, la industria, la energía.

Cerca del cierre, quiero detenerme en la señora Shirin Ebadi, iraní, abogada, primera musulmana en recibir el Premio Nobel de la Paz en 2003. Férrea militante por la democracia y los derechos humanos, en particular por los de las mujeres iraníes, y en este sentido una luchadora contra el patriarcado iraní, donde “(en caso de indemnización) la mujer vale la mitad que un hombre”. Relató que nunca cedió a las extorsiones y jamás prestó atención a las amenazas a su propia seguridad: “mis principios y la defensa de los derechos humanos son superiores” y "Ningún país puede desarrollarse sosteniblemente si deja atrás a la mitad de su población. La educación es la principal solución a este problema”. Instó enfática y calurosamente a los argentinos a votar por la paridad de género en los cargos electivos y señaló que “así como fuimos los primeros en declarar la libertad de nuestros pueblos, seamos los primeros en no claudicar frente al rechazo a la violencia de género”.

Previo al cierre, monseñor Sánchez Sorondo hizo un repaso de la encíclica Laudato Sí dictada por el papa Francisco, y en este sentido, entre otras cuestiones, nos instó a repensar y dejar de lado la cultura consumista en la que nos hallamos inmersos y la necesidad imperiosa de preservar nuestra Casa Común.

El cierre del encuentro consistió en la “Plantación del olivo de la paz”, una presentación ecuménica en la cual líderes religiosos confluyeron en la necesidad de apostar a la paz y la sustentabilidad.

Fue una experiencia sumamente enriquecedora donde tuvimos el privilegio durante dos intensas jornadas de conocer las reflexiones y propuestas de expositores de primer nivel, que en forma unánime manifestaron gran apoyo al camino iniciado por la actual gestión en pos de la preservación del ambiente, así como el impulso tan enfático de nuestro presidente en el avance hacia las energías renovables.