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Jueves 23 de noviembre de 2017
COYUNTURA
Al menos 17 veces el Gobierno anunció el envío del proyecto sobre Ganancias
Más allá de haber sido una promesa de campaña, el oficialismo se pasó el año anunciando lo que terminó haciendo recién cuando la oposición no le dejó otra alternativa.
18 de diciembre de 2016
Por José Angel Di Mauro

No dejan de pasarle facturas al presidente Mauricio Macri por la promesa electoral incumplida de eliminar el Impuesto a las Ganancias. Pero el problema más serio en ese caso para el Gobierno no fue ese, sino directamente haber esquivado durante todo el año ese tema, anunciando una y otra vez el envío de un proyecto que recién a fin de año, cuando la presión opositora se hizo insostenible.

El de Ganancias es un reclamo tan firme en la sociedad -y sobre todo en los votantes de Cambiemos-, que Mauricio Macri tuvo que atenderlo aun siendo presidente electo, cuando anunció cuatro días antes de asumir que los sueldos de hasta 30 mil pesos no tributarían con el medio aguinaldo. Pero hay más: el día previo al traspaso presidencial, el ministro de Trabajo entrante, Jorge Triaca, anticipó que el nuevo gobierno enviaría “cuanto antes” un proyecto para “actualizar todos los montos que están dentro del pago de Ganancias y también las alícuotas correspondientes”.

No hace falta recordar que eso no sucedió. Pese a ser una promesa de campaña, el Gobierno mostró intenciones de postergar ese debate y recién en febrero se vio obligado a atenderlo. El ministro Triaca insistió a principios de ese mes con que muy pronto enviarían el proyecto al Congreso, pero que mientras tanto habría modificaciones por decreto, que serían retroactivas a enero. Ese fue precisamente uno de los primeros chispazos de Elisa Carrió con su gobierno, pues el mismo día que habló Triaca ella presentó un proyecto de ley para subir el piso del mínimo no imponible, porque “no podemos seguir postergándolo más”. La diputada de la CC-ARI había advertido que “aumentar las tarifas y no actualizar el impuesto a las Ganancias de inmediato se vuelve una injusticia”. ¿A cuánto elevaba Carrió el mínimo no imponible? A $47.430, poco menos que lo que terminó sugiriendo Sergio Massa.

Para poner paños fríos al “ruido” generado por Carrió en Cambiemos, el ministro de Hacienda, Alfonso Prat-Gay salió a aclarar que los cambios que preparaba el Gobierno en la materia estaban en línea con el proyecto de la diputada. Aclaró que si bien las cifras parecían muy distintas, no serían tan grandes., pues si se aplicaban las deducciones anuales del tributo en el proyecto presentado por la diputada de la CC-ARI, el mínimo no imponible quedaría fijado en torno a los $30.000, la misma cifra que proponía el Ejecutivo.

Mientras tanto, el titular del bloque Pro de la Cámara baja, Nicolás Massot, sostenía que excluir de pagar Ganancias a los salarios inferiores a 47.430 pesos, como pidió Carrió, no era más que “una expresión de deseo”. “Nos encantaría poder de un saque elevar el mínimo no imponible hasta el monto más alto posible, pero eso, lamentablemente, con el país que hemos recibido, en donde el mínimo no se ha ajustado en ocho años y con una inflación crónica, no es más que una expresión de deseo”, aclaró.

Para no quedar fuera de la discusión, el bloque de senadores del FpV presentó a su vez un proyecto para modificar el mínimo no imponible levándolo a 30 mil pesos de sueldo neto (sueldo bruto de 37 mil). El proyecto llevaba la firma de Miguel Pichetto y contaba con el apoyo técnico del equipo del entonces flamante presidente de la AGN, Ricardo Echegaray. Según la iniciativa, solo el 4,5% de los trabajadores pagaría ese tributo.

El 11 de febrero, al cabo de una reunión del presidente con sindicalistas en la Casa de Gobierno, el jefe de Gabinete anunciaba que “la semana próxima, o la siguiente a más tardar” el Gobierno enviaría el proyecto para modificar Ganancias. Un día después, la vicepresidente Gabriela Michetti volvía a correr el arco, al anunciar que la iniciativa sería presentada “a principios de marzo”, y que sería consensuada con los gremios. Recién entonces Marcos Peña admitió que ante una situación fiscal “delicada”, no podían hacer “movimientos bruscos”.

Si bien tenía previsto anunciarlo ante la Asamblea Legislativa, Mauricio Macri tuvo que adelantar los cambios en Ganancias y anunciarlos el 18 de febrero. Elevó el mínimo no imponible, y Lilita Carrió lo felicitó. Ese mismo día, el titular de la AFIP, Alberto Abad, le ponía a la presentación del proyecto una fecha indeterminada: en el transcurso del año. Una semana después, Sergio Massa pedía subir el mínimo no imponible a 60 mil pesos.

El flamante bloque Justicialista no quiso quedarse afuera de la discusión y el último día de febrero presentó su agenda legislativa, que incluía reformar Ganancias, elevando el mínimo no imponible a 60 mil pesos mensuales; una actualización anual del impuesto por el índice de movilidad; y nuevas alícuotas crecientes en función de los ingresos. El proyecto eximía del pago de este tributo a jubilados y pensionados; embarazadas -hasta 90 días después del parto-; personas con discapacidad y el trabajo por horas extra, presentismo y productividad.

En la apertura de las sesiones ordinarias del 1° de marzo, el presidente pidió debatir “lo antes posible” las escalas del impuesto a las Ganancias. “Aumentamos en 160% el mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias para que dejen de pagarlo quienes no corresponde que lo hagan”, destacó Macri, y precisó que “el 75% de los contribuyentes que paga este impuesto verá un beneficio en sus bolsillos de entre el 9 y el 22%”. De todos modos, reconoció que “el complemento imprescindible de las escalas deberá ser tratado por el Congreso lo antes posible”, algo en lo que coinciden todos los bloques legislativos.

La demostración de que Ganancias es un karma para Cambiemos la da el hecho de que el tema constituyó el primer revés legislativo del oficialismo en el Congreso. Fue cuando el Frente para la Victoria se impuso en la Comisión Permanente de Trámite Legislativo, firmando un dictamen de mayoría para derogar el DNU de Macri que aumentaba el mínimo no imponible. Lo cierto que esa fue también la primera vez que el Frente Renovador jugó en consonancia con el kirchnerismo, pues el resultado se debió a que el massismo no apoyó a Cambiemos y dejó en mayoría al FpV. El argumento del kirchnerismo tenía que ver con que el decreto “no ha sido feliz en términos de justicia distributiva” porque “muchos que estaban exentos pasarán a tributar”.

Promediando el mes, José Luis Gioja sumó su proyecto sobre el tema, proponiendo que el mínimo no imponible se actualizara automáticamente con el mismo índice utilizado para calcular la movilidad jubilatoria. Días después, el kirchnerista Carlos Heller proponía elevar el mínimo no imponible a 50 mil pesos.

El 18 de abril, el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, volvió a anunciar para “las próximas semanas” la remisión del proyecto de ley modificatorio del Impuesto a las Ganancias. “Se está trabajando en conjunto entre varios ministerios y también con la AFIP”, explicó.

El 28 de abril, el bloque Justicialista hizo su aporte para determinar la manera de financiar una reducción en Ganancias, proponiendo hacerlo a través de impuestos al juego, la renta financiera y el capital.

Un día después, el sindicalismo realizaba una gran marcha en la que se leyó un documento donde se reclamaba la emergencia ocupacional, el 82% móvil y la eliminación del Impuesto a las Ganancias.

El 12 de mayo, altas fuentes de Cambiemos aseguraron a parlamentario.com que el proyecto de ley actualizando las escalas de Ganancias sería enviado en los próximos días al Congreso, y que comenzaría a regir a partir de 2017.

A fines de junio, el massista Facundo Moyano lanzaba una serie de spots para renovar la presión por Ganancias, auspiciando de esa manera su proyecto para elevar el mínimo no imponible a $62.300 brutos.

El 29 de julio el jefe de Gabinete Marcos Peña repitió que el Gobierno nacional estaba trabajando en un proyecto de ley para reformar las escalas “Sin duda este año tiene que aprobarse una ley para modificar el año próximo las escalas”, sostuvo.

El 21 de agosto, fuentes oficiales reiteraron a parlamentario.com que el proyecto para modificar el mínimo para Ganancias sería enviado a Diputados junto con el proyecto del Presupuesto 2017. Tres días después, al presentarse para brindar su informe como jefe de Gabinete en Diputados, Marcos Peña confirmó ese adelanto, al señalar que el Poder Ejecutivo enviaría en septiembre un proyecto para modificar las escalas del Impuesto a las Ganancias. Señaló que la modificación impulsada “el mes que viene presentaremos el proyecto de Ganancias para que el año que viene podamos tener un cambio de escalas”, y destacó que “es para tener un mejor esquema de escalas y de mínimo no imponible, en el marco de necesidad de tener ámbitos de discusión de la reforma impositiva integral”.

El 15 de septiembre, el ministro Alfonso Prat-Gay presentó el proyecto de Presupuesto 2017 en la Cámara baja. Y en ese marco confirmó que el proyecto se discutiría en paralelo con otras tres iniciativas: una para modificar gradualmente las escalas del Impuesto a las Ganancias; otra para eliminar gradualmente los superpoderes que habilitan al Poder Ejecutivo a modificar partidas presupuestarias sin pasar por el Congreso; y una modificación de la Ley de Responsabilidad Fiscal, referida al endeudamiento.

El 6 de octubre, Cambiemos definió un cronograma de votaciones tentativo en la Cámara de Diputados, que difundió parlamentario.com. Allí se incluía el debate sobre la reforma electoral en dos semanas y las modificaciones del impuesto a las Ganancias hacia fines de noviembre. Más precisamente el 30, último día del período ordinario de sesiones. De ello se desprendía que el Poder Ejecutivo podría prorrogar las ordinarias para que el proyecto pudiera ser convertido en ley en el Senado antes de fin de año, o bien incluirlo en el temario de extraordinarias.

Pero ese temario fue papel picado y el 4 de noviembre fuentes oficiales confirmaron que el Gobierno descartaba ya el tratamiento del proyecto de Ganancias que al final nunca había llegado al Parlamento. Una alta fuente del Gobierno confirmó que el debate por la reforma de las escalas se postergaría para el año próximo y reconoció que “eliminar Ganancias sería dar de baja el impuesto más progresivo del sistema tributario argentino”. La misma fuente justificó que los tiempos legislativos tornan complicada la discusión y aprobación, en ambas cámaras, del proyecto.

Sergio Massa recogió el guante y el 10 de octubre anticipó “una gran batalla” en el Congreso por el tema Ganancias, apostando a que la reforma del impuesto pudiera “salir este año”, como “quiere la gente”. Fue entonces que el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, anunció que antes de fin de año el Gobierno enviaría el proyecto. Fue en el marco de la conferencia de prensa que brindó junto a gobernadores, en la quinta de Olivos, para respaldar la reforma electoral. Sin embargo aclaró que el tema no se iba a comenzar a tratar en ese momento “porque no van a dar los tiempos”.

Al día siguiente el jefe de Gabinete anticipaba que el Gobierno enviaría el proyecto en los próximos días y que su puesta en vigencia tendría “carácter retroactivo”.

El 17 de noviembre se anunció una vez más que la semana siguiente sería presentado el proyecto y que Prat-Gay lo defendería en comisión. Incluso se dieron datos de los planes para su tratamiento: el 14 de diciembre en Diputados, y el año siguiente en el Senado.

Finalmente el proyecto fue presentado el 22 de noviembre, cuando arreciaba la presión opositora para debatir el tema y el Gobierno no tenía espacio para frenar el debate.