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Jueves 17 de agosto de 2017
OPINIÓN
El ardor de la ausencia
Por Sandra Giménez. La senadora del Frente Renovador de la Concordia se refirió a los incendios que están sucediendo en el País y su relación respecto al Plan Nacional del Manejo del Fuego.
6 de enero de 2017
Los misioneros, a través de sus Senadores Nacionales, le dieron a la República Argentina una Ley Nacional del Manejo del Fuego y su aplicación arde por ausencia.

Antecedentes

Nobleza obliga contar los antecedentes de dicha Ley. El Proyecto de Ley de Manejo del Fuego fue tratado desde el año 2003 en la Comisión de Ambiente y Desarrollo Sustentable del Senado de la Nación.

El primer proyecto fue presentado por la Senadora (MC) Luz Sapag, quien en ese momento presidía la Comisión. Luego fue representado, con modificaciones, en 2006. En ese año también presentó un proyecto sobre el mismo tema la Senadora (MC) Silvia Gallego, y ambos proyectos fueron tratados en conjunto. En 2008, la Senadora Gallego volvió a presentar su proyecto, el cual fue intensamente tratado en Comisión pero sin llegar al recinto del Senado.

Todos los proyectos tenían el mismo objetivo, la institucionalización del Plan Nacional de Manejo del Fuego a partir de una Ley del Congreso que le otorgue entidad y presupuesto propio, ya que venía funcionando como un Plan dependiente, orgánica y presupuestariamente, de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable.

Los misioneros

Fue el Ing. Eduardo “Balero” Torres quien presentó el proyecto de ley, Exp S-1091/11, y como presidente de la Comisión insistió en su tratamiento en conjunto con las comisiones de Presupuesto y Hacienda y Justicia y Asuntos Penales. Por motivos de tiempos, vio finalizado su mandato, no logró seguir impulsándolo para convertirlo en ley.

Para sucederlo en la banca representando a Misiones, el Frente Renovador de la Concordia Social depositó en mí la responsabilidad de trabajar desde el Senado de la Nación. Asumí en diciembre de 2011, venía del Poder Ejecutivo de la Provincia, la Vice Gobernación, y enseguida entendí la importancia de que el Ejecutivo Nacional disponga de una Ley para situaciones de incendios y así poder socorrer a las provincias. En aquel momento, la Provincia de Córdoba había vivido una situación de emergencia de gran magnitud. Pedí conocer el trabajo realizado, tomar conocimiento de lo actuado y, una vez tomada la decisión política, empujar dicha iniciativa. Así, me puse en contacto con la, hasta entonces, Secretaría de Medio Ambiente.

Luego de estudiar la iniciativa comenzamos a trabajar fuertemente con nuestro equipo y la Sub-secretaria de Medio Ambiente del momento, Dra. Silvia Révora, a quién el Secretario de Ambiente, Dr. Mussi, había puesto a disposición.

Gran parte de los recursos y del tiempo de los misioneros, porque como legisladora en el Senado represento a Misiones, los deposité en conseguir el consenso necesario para obtener un texto que conforme a las distintas provincias que tienen intereses tan disímiles como distintas realidades. Otra conquista era el aval del Gobierno Nacional ya que de allí vendrían los recursos.

Fuimos a cuantas reuniones fueron necesarias con el objetivo de que la República Argentina disponga de una Ley que permita afrontar los Incendios en nuestro país que tiene infinitos recursos naturales y económicos que se podrían ver afectados como así también sociedades enteras. Después de más de 10 años de trabajo, dos mandatos legislativos, y luego de haber alcanzado un texto consensuado se obtuvo la voluntad política de merecernos la sanción de dicha ley y que se transforme en una realidad concreta.

La Ley 26.815 de Sistema Federal de Manejo del Fuego obtuvo media sanción el 16 de mayo de 2012 y fue aprobada por diputados el 28 de noviembre del mismo año. En los primeros días de enero del 2013 fue reglamentada y promulgada en el boletín oficial.

Siempre decimos que los misioneros nos sentimos orgullosos de lo que somos y tenemos, por eso, junto con el equipo empujamos con lo que se pudo hasta la meta. Hay que recordar que la Provincia tiene en sus manos el cuidado de más del 50% de la biodiversidad de la Argentina. Con nuestro orgullo y perseverancia logramos los objetivos, porque somos concientes del cuidado del medio ambiente, de nuestros bosques, montes y selvas.

La ley Nacional de Manejo del Fuego no es solamente un norma que nos dicta cómo debemos actuar en casos de incendios, sino que tiene muchos componentes de prevención y, por ende, de ahorro de recursos.

Durante los primeros años de implementación de esta ley podemos calcular que permitió ahorrar al país más de 30 millones de pesos mensuales gracias a la prevención y la capacitación del recurso humano, según se ha reconocido en informes internacionales que evalúan el esfuerzo para proteger la biodiversidad. También podemos sostener, según el Quinto Informe Nacional para la Conferencia de las Partes del Convenio sobre diversidad Biológica, de la Jefatura de Gabinete de Ministros de la República Argentina de Julio de 2015, que hubo 17% menos de incendios a partir de la implementación de dicha ley y 30% menos de superficie afectada por incendios. Esta disminución de los incendios se debe a una mayor prevención, a charlas en las escuelas, instituciones, con los vecinos y municipios y a un mayor control en la quema de pastos de quemas autorizadas.

Inclusive, hasta se logró jerarquizar al personal en un escalafón propio ya que estaban incorporados a los guardabosques. Se adquirió material y equipamiento como los 100 coches bombas, y todo eso fue posible por el financiamiento previsto en la propia ley. El marco institucional está y funcionó.

Hoy no hay voluntad política para cumplir la ley. Las vidas que se pierden, los recursos que se desvanecen, los bosques que se destruyen son irrecuperables.

Que Dios y la Patria se lo demanden…literalmente.

Dra. Sandra D. Giménez

Senadora de la Nación por la Provincia de Misiones