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Lunes 22 de octubre de 2018
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Pereyra defendió el arreglo alcanzado por los petroleros en Vaca Muerta
El senador sugirió “crear las condiciones” en otros sectores para favorecer la creación de empleo. Admitió que en su sector tenían “muchísimos problemas” y necesitaban adaptar las metodologías de trabajo.
15 de enero de 2017
El senador nacional Guillermo Pereyra, titular del Sindicato de Petroleros Privados de Neuquén, Río Negro y La Pampa, ponderó el acuerdo alcanzado con el Gobierno nacional, el de Neuquén y los empresarios, y estimó que se puede replicar en otros sectores petroleros.

El gremialista señaló que “estamos conversando con el Gobierno respecto de ir adoptando este nuevo paradigma a los convencionales”.

En diálogo con radio Con Vos, señaló que “nadie habla de reducción de salarios, sino de que las horas que se trabajen son las que se paguen”.

Tan satisfecho está el presidente con el acuerdo alcanzado en Vaca Muerta, que anticipó entusiasmado que se puede replicar en otros ámbitos. Consultado al respecto, Pereyra admitió no conocer en profundidad los convenios colectivos de trabajo de todos las actividades, pero -dijo- “en la medida en que los dirigentes busquemos formas de crear trabajo, hay que crear las condiciones”.

Respecto del acuerdo alcanzado en Vaca Muerta, por el cual se modificó el convenio laboral, el senador aclaró que “es totalmente distinta la perforación en lo convencional que en lo no convencional”. Agregó que “tenemos un convenio colectivo de trabajo que se firmó en 2012 y 2013, en el cual todavía no existía la explotación no convencional”.

“Teníamos muchísimos problemas porque en turnos y dotaciones era diferente al convencional”, puntualizó, apuntando que se debe “adaptar la nueva metodología de trabajo” y sostuvo que el desplazamiento es diferente ya que “en el caso de la explotación convencional se cobran las horas taxi desde que el trabajador sale hasta que llega a la base, mientras en el otro sistema el equipo está siempre en el mismo lugar o se mueve entre diez y veinte metros”.

Aclaró que “en el convencional, el empleado está todo el tiempo a disposición del trabajo, mientras en el no convencional trabaja doce horas, descansa doce horas y vuelve. En el otro caso, puede llegar a estar treinta días en el campo y sigue a disposición de la empresa”.