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Lunes 16 de julio de 2018
OPINIÓN
Defender los derechos humanos, ¿Convicción u oportunismo?
Por José Bielicki. El diputado radical plantea que existen discrepancias entre los dichos y los hechos de los Kirchner respecto a la legitimación de los derechos humanos.
6 de febrero de 2017
En los últimos días volvió a plantearse una vez más la discusión sobre las consecuencias de los siete años de la última dictadura militar en nuestro país. Como siempre surgieron las voces de los "indignados" por afirmaciones que pueden ser compartidas o no. Pero no es sólo necesario saber que sucedió con muchos ciudadanos que desaparecieron hasta el día de hoy, sino que además es imprescindible analizar qué postura tomaron en su momento los que ahora pretenden erigirse en los campeones de los derechos humanos. De esa forma se sabrá si sus declaraciones son sinceras o responden a un mero oportunismo.

El histórico juicio a las Juntas Militares dispuesto por el Gobierno de Raúl Alfonsín aportó claridad al tema con un informe final nunca desmentido. Años más tarde, a partir de 2003, se pretendió borrar y construir un relato mentiroso creando héroes que descubrían recién la defensa de los Derechos Humanos.

La elección de 1983 había tenido dos claras posturas con respecto al intento de la dictadura de borrar sus crímenes a través de la autoamnistia.

Una fue la del radicalismo en el sentido de anular ese intento de los militares de perdonarse a sí mismos… Y así ocurrió; se juzgó, se sentenció y encarceló a los responsables del genocidio.

El candidato peronista Italo Luder y su partido habían respaldo el mantenimiento de la autoamnistía. Años después y ya instalado en el poder, el presidente Carlos Menem perdonó a los genocidas condenados.

Durante el proceso militar se acumularon pruebas irrefutables, incluidas fotos, del trato cordial entre los militares y Néstor Carlos Kirchner y Cristina Elisabet Fernández así como

su falta de preocupación por los crímenes y desapariciones de los ´70. Los que después comenzaron a manifestarse indignados jamás presentaron un Habeas Corpus por los detenidos.

El estudio de abogados que tenían ambos acumulaba propiedades de los que no podían hacer frente a las cuotas que les imponía la impúdica Circular 1050. Mientras tanto uno de los que sí aceptaba presentar esos recursos era el ascendente Raúl Alfonsín.

Otro episodio vergonzoso fue la negativa del peronismo de integrar la Comisión por la Desaparición de Personas impulsada en 1983 por el flamante gobierno radical. Sólo el oficialismo de entonces nominó a tres diputados nacionales para formar parte de la CONADEP. El justicialismo no se integró.

Pero aún hay más hechos censurables. El Presidente Kirchner el 24 de marzo del 2004 en la Escuela de Mecánica de la Armada, otrora centro de detención y torturas, pidió "perdón" en nombre del Estado por no haber atendido los Derechos Humanos. Con total desparpajo quien apañó a Luder por el olvido y a Menen por la amnistía, descubrió los asesinatos y las desapariciones, a 20 años de todo lo hecho por el radicalismo.

A partir de esa fecha, él y su esposa, instalaron su relato con el que pretenden desinformar a jóvenes que hoy representan más de la mitad del padrón electoral. Y aprovechan cada hecho o declaración cierta o desafortunada para volver a mentir sobre un pasado que nunca tuvieron y que es necesario conocer.