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Domingo 23 de abril de 2017
OPINIÓN
El 8 de marzo, un día para todos los días
Por Carla Pitiot. La diputada del Frente Renovador enfatiza en la necesidad de achicar las desigualdades laborales, y pide redoblar esfuerzos para erradicar la violencia contra las mujeres.
8 de marzo de 2017
Cada 8 de marzo se conmemora a nivel mundial el “Día de la Mujer”.

La fecha alude a un acontecimiento histórico que se ha convertido en emblema de la lucha por los derechos de las mujeres: un incendio que le costó la vida a 146 trabajadoras de una fábrica en Nueva York, quienes reclamaban mayor equidad en la vida laboral y doméstica. En otras palabras, mujeres que peleaban por la igualdad como derecho esencial.

En este sentido, el Día Internacional de la Mujer debe ser un día para todos los días, debe ser un día para reafirmar nuestros derechos y seguir conquistando los que aún nos faltan o no nos son reconocidos.

Este año, además, el 8M tiene una impronta particular porque coincide con el primer paro internacional de mujeres, convocado por organizaciones de más de 30 países, como una expresión de reclamo en un intento por visibilizar el trabajo y la actividad de las mujeres silenciado e ignorado.

Como toda acción y movimiento espontáneo sin conducción definida y con consignas tan diversas, ha generado – aún en quienes creemos en las demandas de género - controversias e inquietudes. Asimismo, no deja de ser por su idea original una reivindicación laboral. Y ello nos interpela. ¿Por qué paramos?

Paramos para hacer visible un trabajo invisible, para que sea valorado y para que entendamos como sociedad la imperiosa necesidad de la corresponsabilidad de hombres y mujeres en asumir equitativamente las tareas del cuidado. Según datos del INDEC, las mujeres dedicamos casi el doble de tiempo que los varones a las tareas no remuneradas.

Paramos para lograr equidad salarial porque, a pesar de que deberíamos recibir el mismo salario por la misma tarea, en nuestro país la brecha salarial entre varones y mujeres es del 30%.

Paramos para decir Basta a la violencia de género. En Argentina cada año más mujeres son asesinadas solo por el hecho de ser mujeres. Según los datos arrojados por los índices de femicidios, en el 2016 – año en el que se llevaron a cabo 2 marchas contra la violencia de género- cada 30 horas fue asesinada una mujer. Sin embargo, en febrero de este año se cometió un femicidio cada 18 horas. Más de 57 mujeres fueron asesinadas durante estos primeros meses del 2017. Es evidente que no estamos por buen camino.

Redoblemos los esfuerzos para erradicar la violencia de género, en la escuela, en el barrio, en los hogares, en los clubes, en el trabajo, en cada espacio de la vida pública y privada. Porque tenemos derecho a una vida sin violencia.

Este 8M marcharemos por las conquistas y reivindicaciones de los derechos de las mujeres, pero estoy convencida que equivocaremos el camino si no comprendemos que el logro de una sociedad más equitativa, justa y democrática debe ser una construcción colectiva que nos una y comprenda a todos, sin distinción de géneros, sin exclusiones ni sectarismos.