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Domingo 28 de mayo de 2017
LEGISLATURA PORTEÑA
Impulsan la trazabilidad de la industria textil para garantizar mayor seguridad
El diputado de Bien Común Gustavo Vera presentó en la Legislatura porteña un proyecto de ley mediante el cual busca “asegurar el control y seguimiento de las unidades textiles, desde la producción o importación de las mismas, hasta su adquisición por parte del consumidor final”.
13 de marzo de 2017
El legislador porteño de Bien Común Gustavo Vera presentó en el Palacio Legislativo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires un proyecto de ley mediante el cual busca establecer “un sistema de trazabilidad que permita asegurar el control y seguimiento de las unidades textiles, desde la producción o importación de las mismas, hasta su adquisición por parte del consumidor final”.

La normativa sostiene que toda “persona física o jurídica que intervenga en la cadena de producción, comercialización, distribución y dispendio, cuya actividad esté incluida en el ´registro nomenclador de actividades´ de la industria textil, deberá implementar el sistema de trazabilidad” y prevé que la autoridad de aplicación será la subsecretaria de Trabajo, Industria y Comercio.

De esta manera, la propuesta de Vera indica que “el sistema de trazabilidad consistirá en la identificación individual y unívoca de cada unidad textil a ser comercializada, así como de los lotes producidos” y añade que “dicha identificación tiene por objeto efectuar el seguimiento de cada unidad a través de toda la cadena de distribución (talleres textiles, distribuidoras, operadores logísticos, intermediarios, puntos de venta y consumidores)”.

“La identificación de las unidades textiles será mediante código bidimensional ó QR y de un número de serie unívoco provisto por la autoridad de aplicación y colocado por los talleres en cada Unidad Textil”, explica.

Por otra parte, la iniciativa contempla la creación de un “Registro de unidades textiles”, en el cual “todo agente interviniente en la cadena de producción, comercialización, distribución y dispendio, deberá brindar información acerca de: el Código Único de Identificación de Agentes Textiles y su rol dentro de la cadena de comercialización, distribución y dispendio de la unidad textil a registrar; la ubicación del establecimiento en el que se encuentre la unidad textil; código unívoco y número de lote de la unidad textil; corroborar la identidad de sus compradores y sus proveedores suministrando su Código Único de Identificación de Agentes Textiles, así como certificar la entrega o recepción de las unidades textiles a los mismos”, entre otros.

A su vez, la información suministrada por los diversos actores de la industria textil “será incorporada a una base de datos del sistema de trazabilidad que deberá estar disponible en todo momento y de manera online para la autoridad de aplicación”.

Entre los fundamentos del proyecto de ley, Vera indicó que “el sistema de talleres clandestinos se originó a fines de la década de los ochenta” y que “el mismo es una consecuencia del tipo de respuesta desarrollada por el empresariado local ante el contexto internacional de mayor competitividad, cuyos rasgos negativos fueron exacerbados en los noventa por las políticas macroeconómicas de apertura comercial y sobrevalorización de la moneda”.

Asimismo, sostuvo que “espíritu de la presente ley es extremar los esfuerzos tendientes a asegurar el control y seguimiento de las unidades textiles, desde la producción o importación de las mismas, hasta su adquisición por parte del consumidor final, por un lado y por el otro garantizará la protección integral de los trabajadores comprendidos en todas las etapas de elaboración de productos de la indumentaria, centralmente los alcanzados y amparados por la llamada ´Ley de Trabajo a Domicilio´, así como también combatir la competencia desleal basada en el dumping social en el mercado textil”.