Cantarero fue indagado por Liporaci

El senador justicialista Emilio Cantarero fue indagado por el juez Carlos Liporaci, pero no respondió ninguna de las preguntas se le formularon respecto a los supuestos sobornos pagados en la Cámara alta. Se trata del legislador más comprometido por el escándalo de las coimas, y respondió a las preguntas presentando un descargo de 13 páginas en el que proclamaba su inocencia.

En el mismo no respondió ninguna de las preguntas, destacando ante cada una la frase: “Me remito a mi escrito”. Según una fuente judicial consultada, “quedó toda la sensación de que le aconsejaron callarse, porque si lo dejaban hablar, confesaba”.

En cuanto al escrito, el mismo descalificaba a la periodista María Fernanda Villosio, ante la cual habría confesado las coimas semanas atrás. “Es todo una gran mentira”, dijo. Empero, Liporaci decidió insistir con su interrogatorio, preguntándole por qué votó la ley de reforma laboral y si recibió o escuchó algo acerca de los sobornos. Pero en lo que más se interesó fue en las características del despacho que ocupa en la Cámara alta y por sus empleados.

En ese sentido, el magistrado citó para el lunes a dos empleados de Cantarero que deberán declarar como testigos: su secretario, Pablo Silva, y una de sus asesoras, la abogada Liliana Cuesta.

El senador salteño permaneció en silencio ante el juez y también evitó las palabras ante los periodistas que lo aguardaban en la puerta de los tribunales de Retiro. El que sí habló fue su abogado, Andrés Marutian, quien brindó una particular visión de la declaración indagatoria de su defendido. “Cantarero respondió íntegramente el cuestionario que le formuló el tribunal”, aseguró.

En fuentes judiciales se descartaba que a Cantarero le hayan recomendado permanecer en silencio. Los problemas que enfrenta en estos momentos se deben, precisamente, a que no habría sabido controlar a tiempo su locuacidad.

Otra cuestión en la que se preocupó fue el patrimonio de Cantarero, quien, obviamente, volvió a remitirse a su escrito. Sucede que el año pasado, el salteño declaró en el Senado bienes por casi 3 millones de pesos. Si no encuentra pruebas para procesarlo por cohecho, el juez podría acusarlo por enriquecimiento ilícito para no quedarse con las manos vacías.

Cantarero fue el segundo senador en ser interrogado como sospechoso por el escándalo del Senado. El miércoles, Ramón “Palito” Ortega tampoco aportó datos relevantes a la causa. Le aseguró al juez que “jamás” recibió sobornos para votar a favor de la reforma.

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password