El diputado justicialista Humberto Roggero fue agredido por un grupo de manifestantes reunidos en la inmediaciones del Congreso Nacional, cuando participaba del acto convocado por la CGT "rebelde", en rechazo a la política económica del Gobierno.
Los incidentes comenzaron cuando el diputado fue descubierto por un grupo de integrantes de agrupaciones de derechos humanos que comenzaron insultarlo por la negativa del PJ a votar una ley que le permita a los presos por el copamiento de La Tablada acceder a una segunda instancia judicial.
En ese momento, se produjo un cruce de palabras al que se sumaron varios manifestantes del gremio de camioneros, que comenzaron a arrojarle lo que tenían más a mano al legislador cordobés.
En medio de una lluvia de restos de guiso y pan, que se repartió durante el acto de la CGT "disidente", Roggero y sus colaboradores debieron salir del lugar a paso ligero por la avenida Entre Ríos e ingresar al Palacio Legislativo por Hipólito Yrigoyen.
Roggero, acompañado por sus pares Saúl Ubaldini, Eduardo Di Cola y Graciela Camaño, había concurrido a la Plaza de los Dos Congresos para manifestar su adhesión a la huelga dispuesta por el sindicalismo.
En la ocasión, mantuvo un breve diálogo con los periodistas y reclamó al gobierno que "se abstenga declarar ilegal a la huelga", porque se "deben respetar los derechos de los trabajadores".
Como producto de los incidentes, el vocero de prensa de la bancada, Carlos Oviedo Montagna, terminó con su pómulo izquierdo golpeado y el saco del legislador manchado con la comida que llovió sobre su persona.
El presidente de la Cámara de Diputados, Rafael Pascual, repudió el incidente. Pascual dialogó telefónicamente con Roggero y le expresó su solidaridad.
"No es la violencia el camino correcto para buscar soluciones. Sí lo es el diálogo y el franco debate de ideas", le dijo Pascual a su colega justicialista.