Nuevamente la comisión bicameral que analiza la gestión de Pedro Pou postergó hasta el martes próximo la emisión del dictamen que deberá elevarle al presidente Fernando de la Rúa aconsejándole remover o mantener al funcionario en su cargo del Banco Central.
La razón que se dio oficialmente para la demora fue que necesitaban compatibilizar las cuatro opiniones escritas que se mostraron en la reunión de ayer, con el fin de llegar a un dictamen unánime.
A la vez, los legisladores lograron otro objetivo: se pusieron en sintonía con la situación económica, en momentos en que se discute la flexibilización de la convertibilidad para incluir al euro.
El presidente del grupo parlamentario, el titular provisional del Senado, Mario Losada, adjudicó la demora a la necesidad de "sintetizar en uno o dos dictámenes las opiniones de todos los legisladores".
Se refirió así al único representante peronista de la comisión, el senador Carlos Verna (PJ), que no conocía el predictamen elaborado por la mayoría radical que componen los diputados radicales Raúl Baglini y Víctor Peláez y el senador también radical Alcides López. Sin embargo, fuentes de la comisión dieron otras razones, más relacionadas con el trasfondo político de la cuestión. Así, se dijo que existió una llamada del Poder Ejecutivo reclamando que el dictamen se postergue hasta el regreso del presidente De la Rúa de su gira por Estados Unidos y Canadá y del viaje por Europa que iniciará el ministro de Economía, Domingo Cavallo.
Otro miembro del grupo aseguró que fue determinante para la dilación por una semana del dictamen el aporte de último momento realizado por dos legisladores radicales, que obligaba a reformular el predictamen.
Se trata de los senadores Losada y López, que sumaron así sus aportes a los que ya habían realizado Baglini y Peláez y constituían la base del informe previo que habían redactado asesores y el jurista alfonsinista Raúl Alconada Sempé. Igual conducta tuvo Verna, que llegó a la comisión con una carpeta con un escrito en el que planteaba algunas objeciones a la gestión de Pou, pero sin arriesgar una posición definitiva. Sin embargo, el senador peronista no entregó el material a la espera de recibir primero el predictamen radical.