La Cámara de Diputados aprobó en general esta madrugada el proyecto que flexibiliza la ley de Convertibilidad, con el respaldo de la Alianza, los provinciales, Acción por la República y la mayoría del justicialismo, con excepción de los legisladores que responden al menemismo.
Los diputados abrieron a las 17.30 el debate del dictamen del proyecto que plantea una movilidad cambiaria para que en el futuro el peso sea convertible en base a un promedio del dólar estadounidense y un euro de la Unión Europea, y se estima que podría ser votado en general cerca de medianoche.
La sesión se desarrolló con un quórum ajustado que apenas sobrepasó los 140 legisladores presentes -son necesarios 129 presentes para habilitar la votación de una iniciatva-, lo que puso en riesgo la continuidad de la reunión.
Mucho más si se tiene en cuenta que se anotaron 40 oradores anotados para fundamentar su voto, en su mayoría miembros del bloque justicialista que bajó al recinto sin una posición unificada.
Los primeros discursos pronunciados por el radical Raúl Baglini, el frepasista Alejandro Peyrou, los justicialistas Jorge Remes Lenicov y Jorge Busti y el provincial Carlos Balter, mostraban el apoyo interpartidario que tenía el proyecto diseñado por Cavallo. La iniciativa cosechaba el voto negativo del demoprogresista Alberto Natale y de los menemistas, ya que otros acérrimos opositores de Cavallo como el ARI de Elisa Carrió o el Frente para el Cambio, que lidera Alicia Castro, se inclinaban a mantener una postura de abstensionista.
Pero así como recibía respaldo en general, también cosechaba muchas críticas sobre la oportunidad en que había decidido el oficialismo impulsar un debate para flexibilizar la Convertibilidad, que se había instalado hace una década como sistema rígido de paridad cambiaria entre el dólar y el peso.
El justicialismo no pudo superar sus diferencias internas y decidió dar libertad de conciencia. Incluso, el vicepresidente del cuerpo, Eduardo Camaño, planteó que "cada legislador hablaba en forma personal y no en nombre del bloque justicialista en su conjunto".
El proyecto que sería aprobado podría ser modificado en particular, para incluir una cláusula protectora de los créditos en dólares, que aún se estaba debatiendo anoche entre aliancistas y justicialistas. La economista Nofal propone instruir al Banco Central de la República Argentina para que tome medidas en caso de una devaluación para proteger a los deudores que tienen créditos en dólares, sin vulnerar esos contratos ni afectar la seguridad jurídica.
Sin embargo, esta modificación del oficialismo no alcanzaba a conformar al justicialismo, que quiere una cláusula que proteja a los sueldos y jubilaciones, para que los sueldos se abonen con pesos, con la mejor cotización frente al dólar o el euro en los últimos días de cada mes.
Además, se espera que en el tratamiento en particular se incluyan modificaciones al proyecto, tal como adelantó el miembro informante del oficialismo y titular de la comisión de Presupuesto y Hacienda, Raúl Baglini (UCR-Mendoza), que haría la conducción del bloque de la Alianza.
Según fuentes del oficialismo, esos cambios estarían relacionados con la inclusión de una cláusula que, de manera atenuada, garantice que la puesta en marcha del proyecto no afectará las deudas en dólares.
Con esta fórmula la Alianza intentará conformar a sectores de PJ vinculados con el sindicalismo que reclaman la inclusión de cláusulas protectivas a los salarios y jubilaciones y de estabilidad para quienes tengan deudas en la moneda norteamericana.
Fue precisamente Baglini quien tuvo a su cargo la defensa de la iniciativa y lo hizo utilizando los mismos argumentos con los que Cavallo justificó la incorporación del euro como moneda de referencia para la cotización del peso, quitándole así la exclusividad al dólar norteamericano.
Baglini insistió en la necesidad de "aventar fantasmas" en el hecho de que él mundo tiene tantos bonos argentinos como para que seamos la estrella en el firmamento de los países emergentes".
"La Argentina es la quinta parte de las carteras de inversión en los países emergentes ante quienes existe una desconfianza subyacente, lo que da una gran volatilidad e incertidumbre de las inversiones internacionales", agregó.
Por su parte, Remes Lenicov adelantó su voto positivo porque con la inclusión del euro "no salimos de la convertibilidad, porque la base de la convertibilidad es tener reservas fuertes y eso no se toca".
"Lo que si estamos parando son los intentos de dolarizar", agregó el ex ministro de Economía bonaerense de Eduardo Duhalde, con lo cual cuestionó implícitamente a Mosso, que la semana pasada apoyó un proyecto de ley del menemismo para declarar al dólar como moneda de curso legal.
Por su parte, el ex gobernador entrerriano Jorge Busti (PJ) planteó una postura intermedia, al cuestionar la oportunidad del proyecto pero, simultáneamente, considerar que se está "ante un paso positivo para salir de políticas rígidas y pasar a políticas más flexibles".