El sector del justicialismo más cercano a Carlos Menem ajustó ayer los detalles de la manifestación en apoyo al ex presidente que se realizará hoy cuando el ex mandatario declare en la causa por la venta ilegal de armas.
La diputada cordobesa Leonor Alarcia manifestó que el ex presidente Menem, "si tiene que ir a la cárcel, va a ir a la cárcel" y aseguró que la marcha prevista en apoyo al ex mandatario "no es una forma de presionar a la justicia".
"Nadie está pidiendo impunidad. Menem no se va a escapar, va a afrontar esto, si tiene que ir a la cárcel va a ir a la cárcel y va a seguir peleando desde la parte legal", expresó la legisladora menemista, quien calificó como "una barbaridad jurídica" la acusación de conformar una asociación ilícita e insistió en que "las armas fueron vendidas legalmente".
"La triangulación es ilegal, si hubo coimas es ilegal y el que lo hizo debe estar preso, pero es una barbaridad jurídica considerar al ex presidente como jefe de una asociación ilícita", destacó la dirigente justicialista. "A la justicia la hemos dejado trabajar tranquilamente, acá no ha habido presiones y nadie nos va a impedir que si queremos acompañarlo moralmente al (ex) presidente Menem estemos el mismo día en que va a declarar", declaró la legisladora menemista.
Por su parte, el sobrino del ex mandatario, el diputado nacional Adrián Menem, aseguró que con el adelantamiento de la indagatoria del titular del PJ "se configura una persecución política que hemos denunciado y que desde el Gobierno nacional negaban".
"El secretario de Empleo, Horacio Viqueira, aún no explicó sus reuniones secretas con el fiscal (Carlos) Stornelli. La confabulación es un hecho", afirmó Adrián Menem, al tiempo que acusó a la ministra de Trabajo, Patricia Bullrich, de "estar más preocupada en la persecución contra el ex presidente que por bajar la desocupación".
Mientras tanto, el diputado nacional Daniel Scioli se mostró "muy preocupado" por las derivaciones que pueden tener mañana un probable choque entre simpatizantes menemistas y críticos a la gestión de gobierno del ex presidente, dejando traslucir que detrás de estas acciones puede haber "una operación política". Scioli recalcó que los incidentes producidos a la salida de Carlos Menem del hotel Presidente esta tarde no fueron "actos casuales".
"Nadie sale a caminar por el centro de Buenos Aires con huevos en los bolsillos, todo estuvo muy bien preparado", analizó el legislador nacional.
El ex deportista reconoció haber sido uno de los impulsores de la idea que Menem diera un mensaje al país, para desmentir la serie de rumores que surgieron durante la jornada sobre la suerte del titular de Partido Justicialista.
La crisis generada en el justicialismo por la inminente detención del ex presidente repercutió en el Parlamento. De hecho, el estado deliberativo en que se encuentra el justicialismo del Senado motivó que se suspendiera la sesión prevista para ayer, en la que estaba programado continuar con el análisis de la reforma política.
Desde la mañana, los senadores de la bancada justicialista siguieron las alternativas de la declaración del ex jefe del Ejercito Martín Balza y las versiones que hablaban de la posibilidad de que Menem quedara detenido ayer mismo. Al promediar la tarde, la versión de que el juez federal Jorge Urso iba a disponer para ayer la declaración de Menem provocó que la mayoría de los 33 senadores del bloque mayoritario del Senado se reunieran para seguir juntos las alternativas.
Durante la reunión de bloque se desvaneció la versión sobre el adelantamiento de la indagatoria y posteriormente los senadores escucharon la conferencia de prensa del ex presidente de la Nación.
Mientras tanto, continuaba sonando el timbre por el cual se convoca a los senadores para que asistan al recinto de sesiones. Tras comunicarle al presidente del Senado, Mario Losada, que no se presentarían a sesionar, más de doce senadores del PJ se dirigieron a la casa de Menem para manifestarle su solidaridad.
Aunque no realizaron ninguna manifestación formal, varios senadores expresaron en el bloque el malestar por la "politización de la justicia" e insistieron en que "existe una persecución al peronismo".
En principio resolvieron no bajar al recinto para sesionar y en segundo término decidieron trasladarse en delegación al domicilio de Menem, en la localidad de Martínez, para expresarle su solidaridad como presidente del Consejo Nacional Justicialista. La comitiva estuvo encabezada por el titular de la bancada José Luis Gioja e integrada por los santiagueños Omar Vaquir y Jorge Mikkelsen Loth, el correntino Ruben Pruyas, el formoseño Ricardo Branda, el salteño Emilio Cantarero y el fueguino Gerardo Palacios.
Otros legisladores, como el riojano Jorge Yoma y el entrerriano Augusto Alasino, prefirieron no involucrarse abiertamente en el gesto hacia Menem, aunque aceptaron la decisión de la mayoria de no bajar al recinto y de visitar al ex mandatario. Los legisladores que viajaron hasta Martínez, solamente estuvieron cinco minutos en el octavo piso del departamento ubicado en la Avenida Libertador al 3.800, Ya que Menem estaba reunido con sus abogados preparando su defensa y no tenía mucho tiempo.
"Nosotros somos del criterio de no hacer leña del árbol caído y pensamos que en los momentos difíciles es cuando se demuestra el sentido de lealtad que caracteriza al peronismo", dijo Gioja luego del encuentro con Menem.
Aseguró que el peronismo "cree en la justicia" pero pide que "los procedimientos sean justos y transparentes".
Gioja lamentó la detención del ex general Martín Balza, a quien caracterizó como "un patriota y un hombre que peleó en Malvinas y fue capaz de reconocer los errores de la guerra sucia". El titular del bloque aseguró que el peronismo "seguirá trabajando en el Senado" y en tal sentido adelantó para el próximo martes la presencia del ministro Domingo Cavallo, para que explique el proyecto de modificación a la convertibilidad.
Los radicales, por su parte, prefirieron explicar el fracaso de la sesión señalando que no se había llegado a un consenso sobre algunos temas que integran la "Reforma Política". Además de la reforma, la cámara alta tenía previsto el tratamiento del proyecto que otorga mayores facultades a la Policía Federal y que viene siendo reclamado con insistencia por las autoridades del Gobierno Nacional y de la Provincia de Buenos Aires.
Por el lado de la Cámara baja, los diputados menemistas vieron frustrada su aspiración de que el bloque del justicialismo emitiese una declaración en favor del ex presidente Carlos Menem, por la oposición de los legisladores que responden al subbloque Federal.
La posibilidad de hacer un comunicado quedó descartada tras una tensa reunión realizada en el despacho del presidente del bloque del PJ, Humberto Roggero, donde intercambiaron acusaciones menemistas y duhaldistas, informaron fuentes parlamentarias. Si bien existía el criterio de mantener la postura de solidaridad expresada en la reunión celebrada en el Parlamento el 26 de abril pasado, cuando el conjunto del PJ hizo una demostración de fuerza, esta se vio frustada.
Los menemistas plantearon el boicot a la actividad legislativa y actos relámpagos, lo que no fue aceptado por el subbloque Federal ni por los independientes, quienes están de acuerdo en plantear una solidaridad pero "sin entorpecer" la actividad institucional.
La mayoría de los diputados justicialistas sostiene que no es correcto plantear la figura de asociación ilícita contra Menem, pero afirma que tampoco está dispuesta a un boicot de la actividad ni a trabar el accionar de una causa que está en manos de la justicia. En un momento de la reunión, la menemista Ana Mosso planteó que el bloque de diputados fuera al Hotel Presidente a expresar su solidaridad con el ex mandatario, un día antes de su declaración indagatoria ante el juez Jorge Urso, lo que fue rechazado de plano por el resto de los legisladores.
La discusión suscitada en el bloque hizo revivir viejas facturas entre duhaldistas y menemistas de sucesos ocurridos en el pasado, especialmente durante la campaña electoral para las elecciones presidenciales.