La radical disidente Elisa Carrió (ARI), titular de la Comisión Investigadora de Maniobras de Lavado de Dinero de la Cámara de Diputados, emitió un polémico dictamen en el que se revelan las presuntas conexiones de importantes nombres de la política y del mundo financiero de la Argentina.
Antes de que el contenido del dictamen preliminar fuera entregado en forma completa a la prensa, Carrió adelantó los puntos más salientes en una extensísima conferencia de prensa que duró más de dos horas y tiró algunas líneas para futuras investigaciones.
El primer preinforme no pudo reunir el voto mayoritario de los diputados de la comisión, cuyos miembros terminaron enfrentados luego de una tensa reunión que concluyó a los gritos y en forma abrupta con el retiro de los justicialistas, que acusaron a Carrió de querer transformar la investigación en su plataforma política.
Carrió reconoció que fue un día difícil, pero señaló que si el texto "no se difundía hoy, no podía hacerse más", lamentó que los diputados no lo hubiesen firmado y comprendió la actitud de Margarita Stolbizer, quien pidió unos días mas para suscribirlo.
La presentación se hizo en el Salón de Pasos Perdidos, donde se desarrolló el acto público, y allí escucharon a Carrió, entre otros, diputados del ARI y del Frepaso, militantes y representantes de organizaciones de derechos humanos y sindicatos de la CTA, que aplaudieron y vivaron a la diputada radical.
Carrió ingresó al Salón de Pasos Perdidos poco antes de las 18:20, es decir casi tres horas y media del momento pactado para la conferencia de prensa. Lo hizo acompañada de los diputados Graciela Ocaña (Frepaso-Buenos Aires), Gustavo Gutiérrez (Demócrata de Mendoza) y José Vitar (Frepaso-Tucumán), quienes también estuvieron con ella en la firma del informe. Cuando enfrentó a los militantes del ARI, representantes de organismos de derechos humanos y entidades sociales que la esperaban, la diputada mostró a los presentes claros gestos de cansancio.
Entre los puntos salientes, se aseguró que debería investigarse la conexión entre Emir Yoma y el jefe de Gabinete, Chrystian Colombo, al tiempo que acusó al ex secretario general de la presidencia del gobierno menemista, Alberto Kohan, de tener vinculaciones con la red de lavado de dinero proveniente de actos de corrupción que habría detectado a comisión en su trabajo.
Durante su larga y varias veces interrumpidas alocución, describió la ruta que se realizó para blanquear el dinero proveniente de ilícitos y mencionó en primer termino al sistema utilizado por Gaith Faraon en el lavado de dinero y sus relaciones. En esa línea, mencionó a Eduardo Menem y Omar Vaquir, quienes lo en 1981 como colaboradores del ex dictador Eduardo Viola, subrayó.
Como contracara, tuvo palabras de agradecimiento por el respaldo a la tarea investigativa para el presidente de la Cámara de Diputados, Rafael Pascual -"nunca nos negó nada"-; el titular del banco nación, Enrique Olivera, y la jueza federal María Servini de Cubría, entre otros.
La ofensiva también alcanzó al ministro de Economía, Domingo Cavallo, a quien el diputado peronista Mario Cafiero (Buenos Aires), responsabilizó por el incremento de la deuda pública argentina de los últimos 20 años. En su embestida, Cafiero también reveló que Cavallo está siendo investigado por la Justicia por su presunta participación como accionista en la empresa financiera CGN Capital Founds, radicada en las Islas Bahamas.
Además, dijo que el actual secretario de Finanzas del Ministerio de Economía, Daniel Marx, fue el encargado de "tapar una investigación" que en 1986 realizaba el Banco Central sobre la deuda externa.
Carrió también le pegó a Cavallo, al decir que "le dictaron la resolución" del Ministerio de Economía que permitieron llevar a cabo las maniobras de la denominada mafia del oro.
La mayor parte de las dos horas que duró la conferencia de prensa las ocupó Carrió y el detalle de los capítulos y casos que abarca el informe, en el que se relaciona con el lavado dinero obtenido por actos de corrupción desde la causa de la venta ilegal de armas, por la que está detenido el ex presidente Carlos Menem, hasta la ya lejana investigación del affaire IBM-Banco Nación.
En ese trayecto, la legisladora radical también vinculó con movimientos de fondos sospechosos a los atentados a la embajada de Israel y a la sede de la AMIA, el establecimiento en la Argentina del banco BCCI, de Gaith Pharaon, vinculado en la década del 90 con el tráfico de armas y el narcotráfico.
En su larga lista de denuncias, de distinto tipo, la diputada incluyó también a empresas como el Exxel Group, el Banco Galicia de Eduardo Escassany, el Banco República de Raúl Moneta, el BCCI y el Banco General de Negocios.
Carrió insistió una y otra vez en su tradición radical e hizo una fuerte reivindicación de las "mujeres que dejaron sus campos para cantar el himno, las abuelas que buscan sus nietos y las mujeres de la Amia".
"Esa es la Argentina que resistió. Supe siempre que estas madres (de Plaza de Mayo) nos señalaron el camino de la justicia y la verdad de la paz. Sólo el camino de la no violencia, el camino de la resistencia nos va a conducir a otra república".
De todos modos gran parte de las denuncias está siendo investigada por distintos juzgados federales, por lo que se descuenta que tras conocerse el informe completo los magistrados que intervienen en esas causas solicitarán información a la comisión parlamentaria.
"El informe tiene 1.500 páginas y comprende todos aquellos hechos ilícitos vinculados al dinero oculto y al lavado de dinero en Argentina; en consecuencia la primera premisa fue la verdad", afirmó Carrió al introducir el informe.
La mayoría de los presuntos hechos de corrupción citados hoy por la diputada del ARI Elisa Carrió en el Congreso forman parte de diferentes causas judiciales, que en general llevan varios años de investigaciones, según consta de una recorrida por los despachos tribunalicios.
Se pusieron en duda, además, situaciones como sospechas sobre una presunta conexión el jefe de Gabinete, Chrystian Colombo, y el empresario menemista Emir Yoma, actualmente procesado y detenido en la causa por la venta ilegal de armas a Ecuador y Croacia. En este caso, es el juez Jorge Urso el que lleva la causa, por la que también está detenido el ex presidente Carlos Menem, pero durante la conferencia quedaron en el aire los motivos de la presunta vinculación que existiría entre Yoma y Colombo y si la misma tendría vinculación con ese expediente. El ex secretario general de la presidencia del gobierno menemista, Alberto Kohan, fue uno de los ex funcionarios más mencionados en la ronda de denuncias, en la que Carrió estuvo acompañada por varios legisladores. Así, fue señalado porque habría tenido vinculaciones con la red de lavado de dinero proveniente de actos de corrupción que habría detectado la comisión encabezada por Carrió, en causas llevadas por los magistrados Rodolfo Canicova Corral y Juan José Galeano.
Las denuncias se extendieron al ministro de Economía, Domingo Cavallo, a quien el diputado peronista Mario Cafiero (Buenos Aires), responsabilizó por el incremento de la deuda pública argentina de los últimos 20 años.
Cafiero también reveló que Cavallo está siendo investigado por la Justicia por su presunta participación como accionista en la empresa financiera CGN Capital Founds, radicada en las Islas Bahamas. Además, dijo que el actual secretario de Finanzas del Ministerio de Economía, Daniel Marx, fue el encargado de "tapar una investigación" que en 1986 realizaba el Banco Central sobre la deuda externa.
Carrió censuró a Cavallo, al decir que "le dictaron la resolución" del Ministerio de Economía que permitieron llevar a cabo las maniobras de la demoninada mafia del oro, en la causa que sigue el juez Jorge Luis Ballesteros.
La legisladora radical también vinculó con movimientos de fondos sospechosos a los atentados a la embajada de Israel y a la sede de la AMIA, el establecimiento en la Argentina del banco BCCI, de Gaith Pharaon, vinculado en la década del 90 con el tráfico de armas y el narcotráfico.