La Comisión de Lavado rechazó la renuncia a la presidencia de la diputada Elisa Carrió, quien continuará al frente del cuerpo investigador del Congreso, pero con un nuevo esquema de trabajo para evitar la confrontación surgida en los últimos días, como consecuencia de la difusión anticipada de un preinforme.
De este modo, se superó la crisis que había estallado el viernes en la comisión cuando los diputados del justicialismo, del cavallismo y del radicalismo objetaron la presentación del preinforme en un acto caracterizado como político en el Salón de Pasos Perdidos. La decisión de la comisión quedó plasmada en un comunicado que señaló que "todos los integrantes de la Comisión Especial Investigadora sobre Hechos Ilícitos vinculados con el Lavado de Dinero ratificaron a la diputada Carrió como presidente de esa cuerpo"
También resolvió que "continuará con la lectura y el análisis del avance investigativo, cotejando la prueba acompañada y ampliando la investigación a partir de la recepción de la documentación recibida ayer y que fuera remitida por el gobierno de Estados Unidos".
El armisticio entre los diputados se logró en una reunión de comisión, en cuyo transcurso Carrió reconoció que había cometido errores en la primera etapa de la investigación, y se acordó un "pacto de no agresión" por medio de la prensa como sucedió en las últimas jornadas.
El clima de la reunión fue cordial y no faltaron las lágrimas de la diputada chaqueña, quien admitió ante sus pares algunas equivocaciones, pero también pidió un mayor esfuerzo de sus pares, y se comprometió a "no cortarse sola", sino a compartir las decisiones y dar a conocer la documentación con el resto de los legisladores.
Este trabajo comenzará a realizarse a partir del martes próximo, cuando se inicie la revisión de los capítulos 1 al 6 del documento, que sólo firmaron Carrió, Gustavo Gutiérrez (Demócrata-Mendoza) y los frepasistas Graciela Ocaña (Buenos Aires) y José Vitar (Tucumán).
El justicialista Carlos Soria (Buenos Aires) dijo que la metodología de trabajo que se aplicará a partir del "armisticio" firmado será "la revisión de todo lo actuado hasta el momento, a partir de cotejar el preinforme con las pruebas que consten en las cajas". Según Soria, aquella denuncia que no esté lo suficientemente respaldada por material probatorio "será eliminada" si es que la mayoría de la comisión considera que no existe el aval pertinente para sustentarla.
En base a esta relectura y confirmación del contenido del preinforme, los diputados comenzarán a delinear quiénes serán los primeros testigos que serán convocados a declarar ante la comisión.
Otras decisión adoptadas en la reunión, que se llevó a cabo en la Cámara de Diputados, fue la designación de tres coordinadores que deberán ayudar a Carrió en la organización de la investigación. Los nombres no fueron decididos aún, ya que el justicialismo no terminó de acordar cuál de los tres representantes que posee en la comisión -Soria, Cristina Kirchner (Santa Cruz) y Daniel Scioli (Capital Federal)-, será el que ocupe ese lugar junto a la presidente del cuerpo.
Ese sitial se definiría entre Soria y Kirchner, mientras que los restantes coordinadores estarían decididos: serían la frepasista Ocaña y la radical Margarita Stolbizer (Buenos Aires).
En cuanto a las tres cajas remitidas por el Senado de los Estados Unidos con material complementario a la investigación, los legisladores realizaron un primer acercamiento visual del contenido e inmediatamente las entregaron para que sean cargadas en el sistema informático durante el fin de semana.
La reunión comenzó con el tratamiento de la renuncia a la presidencia presentada por Carrió, como consecuencia de los cuestionamientos que recibió de varios miembros de la comisión tras la presentación del informe.
El que planteó la cuestión fue Soria, quien dijo que lo primero que había que hacer era rechazarle la renuncia la diputada chaqueña y pedirle que siguiera al frente de la comisión, una posición que fue acompañada por el resto de los legisladores. Sin embargo, fuentes de la comisión comentaron que Carrió pidió disculpas por su accionar del viernes pasado, casi en los mismos términos en los que se expresó públicamente.
"He actuado mal", dijo Carrió a los periodistas antes de ingresar a la reunión, cerca de las 11.
Paralelamente, los diputados radicales Margarita Stolbizer y Horacio Pernasetti presentaron sus observaciones al preinforme divulgado la semana pasada por la presidenta de la comisión especial investigadora de maniobras de lavado de dinero, Elisa Carrió, en el que cuestionan en varios aspectos de la labor desarrollada por la legisladora chaqueña.
En ese sentido, el escrito pone de manifiesto la preocupación de ambos diputados por el acto del viernes pasado que "ha desvirtuado la tarea de inevstigación, poniendo en juego la seriedad que todos estábamos comprometidos a brindarle", afirman. Además, coinciden en señalar que con la "pueril excusa" de proteger a los miembros de la comisión "se ha ocultado información que no había sido puesto en conocimiento del conjunto".
Stolbizer y Pernasetti objetan también que Carrió haya incorporado al grupo de trabajo al diputado Mario Cafiero, situación que viola "la prohibición expresa establecida en el artículo 4 del reglamento" de la comisión.
"La reiterada violación de los aspectos reglamentarios ha vulnerado el funcionamiento orgánico de la comisión", agrega el escrito presentado por los diputados radicales que, en otro apartado, denuncian que "se ha cambiado el texto de los informes parciales elaborados por asesores de los diputados".