El diputado nacional justicialista Jorge Remes Lenicov se mostró a favor de una "reformulación" de la ley de coparticipación, pero consideró que esa medida debe llevarse a cabo "junto a una reforma tributaria".
"Me parece bien que se reformule la ley de coparticipación federal, ya que es algo que se había incluido en la reforma constitucional de 1994 y todavía no se cumplió", indicó el legislador. No obstante, Remes Lenicov dijo que "está mal" que se intente modificar esa norma legal "para resolver una cuestión de corto plazo, como son los giros que envía la Nación a las provincias".
A su vez, el presidente del bloque de senadores justicialistas, José Luis Gioja, advirtió que la situación de las provincias es "terminal" y que está en juego la "gobernabilidad" en caso de que el Gobierno pretenda realizar un ajuste sobre los fondos coparticipables.
El titular de la bancada peronista puntualizó que "a provincias como San Juan, La Rioja, Formosa o Jujuy que ya han hecho ajustes no se les puede pedir más".
"La gobernabilidad de esas provincias se pone seriamente en peligro", enfatizó el senador sanjuanino, al ser consultado sobre una posible reforma en la Ley de Coparticipación que implique ajustes.
Ante la reunión que mantendrá en el Senado el jueves próximo con el jefe de Gabinete, Chrystian Colombo, Gioja insistió en que "es difícil que pueda pasar por el parlamento" una reforma a la Ley de Coparticipación que implique resignar fondos para las administraciones provinciales. Si bien aclaró que "oficialmente no hay nada" sobre una iniciativa del Gobierno para reformar la ley que determina la distribución de fondos a las provincias, volvió a pronunciarse en contra de nuevos recortes.
Algunos trascendidos indican que el ministro de Economía, Domingo Cavallo, trabaja sobre la base de una reducción de, al menos, un tercio de los 1.364 millones de pesos mensuales de fondos coparticipables, de acuerdo al nivel actual de recaudación de los impuestos nacionales, como IVA y Ganancias.
Volviendo a Remes, el diputado bonaerense enfatizó que las provincias "han dicho casi todas lo mismo: aceptarán una reforma de la coparticipación, pero sin que esto signifique un cercenamiento de los fondos".
"En las provincias está la mayoría del gasto social, y ninguna de ellas tienen disponibilidad de fondos para aceptar un duro recorte, porque algo así agudizaría los problemas fiscales que tenemos", puntualizó.