El interventor del PAMI, Raúl Pistorio, admitió que habrá reducción de personal como consecuencia de la reconversión que se hará en la obra social, pero aclaró que "no habrá privatización ni desguace" en la institución pública.
Pistorio realizó un minuciosa explicación sobre su programa para reconvertir el PAMI en la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados que preside Cristina Guevara, en cuyo transcurso ratificó que se "hará una conversión, no habrá privatización y que la gestión normalizadora terminará en un plazo de 300 días". En otro orden, detalló que la deuda financiera del PAMI es de 493 millones de pesos, de la cual "una parte, 70 millones es un empréstito de un consorcio de bancos garantizada con la recaudación", a la cual se suma otra con los prestadores de 600 millones de pesos.
Dijo que para eficientizar la obra social se está proponiendo un nuevo mecanismo de contratación con los prestadores médicos con ls que "hasta ahora se consiguió un ahorro de 400 millones" y una reducción de personal que consiste en bajar en un 40 por ciento los funcionarios políticos, en alrededor de 30 por ciento PAMI 1 y 2 de Rosario, y una tercerización del servicio de emergencia del área metropolitano.
El interventor del PAMi indicó que desde que asumió la Alianza se redujo en 500 empleados la planta de personal que suma entre permanentes y contratados 11.500 agentes. En ese sentido, el interventor afirmó que "se reducirá en un 40 por ciento" la planta de funcionarios políticos, tanto de esta gestión como la del anterior gobierno, y se tratará de "terciarizar" el DAM (servicio de ambulación en el área metropolitana) para que "los empleados constituyan una cooperativa" donde se les garantizará la "exclusividad" de esta tarea.
"Tengo un mandato de 360 días de los que apenas llevo 60, así que todavía tenemos tiempo para estudiar todas las propuestas que existen sobre el PAMI", afirmó el funcionario.
En un cuadro de situación de la entidad, Pistorio también precisó que la deuda eventual por juicios -sumó los que tienen sentencia y los que no- es de unos 200 millones de pesos.
El funcionario debió responder a las preguntas de los legisladores y, primero, fue sobre el servicio de ambulancias de emergencia en la zona metropolitana (Capital Federal y Gran Buenos Aires), del que dijo que es pretensión de su gestión reducir el actual insumo de 51 millones por año. Así, citó como la oferta más importante la posibilidad de otorgarle a empleados del PAMI la posibilidad de gestionar esos servicios en forma independiente, en una suerte de prestación llave en mano para los 1.200.000 afiliados de la región.
"Sería una privatización donde la prioridad la tienen los agentes del PAMI, una suerte de reconversión productiva como la que se aplicó en varias obras sociales", dijo.
Por otra parte, aseguró que "no se va a privatizar, sino que se va a reestructurar" el PAMI I y II, de la ciudad de Rosario, aunque reconoció que en esa región habrá que buscar fórmulas para reducir la cantidad de personal.