Los senadores justicialistas podrían llevar la semana próxima al recinto un proyecto de ley que dispone la coparticipación de los fondos recaudados por la Nación en concepto del impuesto al cheque.
La propuesta cuenta con dictamen de la Comisión de Presupuesto y Hacienda y el miércoles próximo estaría en condiciones de ser debatida en el recinto.
Se trata de un proyecto similar al que impulsan en la Cámara baja los diputados Eduardo Caamaño, Miguel Angel Pichetto, Oscar Lamberto y Marcelo López Arias. Ambas iniciativas se enmarcan en la disputa que las provincias del PJ mantienen con la Nación y que podría derivar en una presentación ante la Corte Suprema para evitar que la aplicación del déficit cero implique un recorte en los fondos de la coparticipación federal de impuestos.
En el texto, firmado por la mayoría de los senadores del peronismo, determina que lo recaudado por el Impuesto al Cheque no será exclusivamente para la Nación, sino que se dividirá también entre las 23 provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Esta iniciativa de los senadores surge como consecuencia de un pedido de los gobernadores de signo peronista y ante las dificultades que tienen las provincias para percibir los actuales fondos de la coparticipación.
En los fundamentos del proyecto, los senadores peronistas señalan que "la crisis de las cuentas públicas no es exclusiva del Estado nacional, porque las provincias muestran también un deterioro en sus finanzas en los últimos años motivado, en gran medida, por el contexto recesivo que menoscaba sus ingresos, es decir un verdadero estado de emergencia fiscal provincial".
"Las provincias y el Estado nacional están en el mismo barco. Las cargas obligaciones y contribuciones imprescindibles para que llegue a buen puerto deben ser repartidas en forma proporcional. La proporción que se proyecta es la misma que rige hace años, en materia de impuestos coparticipables", agrega el texto.
Además del aval del peronismo, el dictamen cuenta con las firmas Eduardo Angeloz (UCR-Córdoba), José Romero Feris (Autonomista de Corrientes) y Silvia Sapag (Movimiento Popular Neuquino).
Por su parte, el presidente del bloque de senadores justicialistas, José Luis Gioja, advirtió que las provincias "están todas al límite de sus recursos", y dijo que un nuevo ajuste pone "en riesgo la gobernabilidad".
El senador sanjuanino advirtió que "lo que tiene que hacer el Ejecutivo es cumplir con los acuerdos y decir la verdad de la recaudación". De todos modos, Gioja recordó que el jefe de Gabinete, Chrystian Colombo, le dijo a los senadores que "no sería necesario producir ningún recorte en los fondos comprometidos" debido a que "la recaudación viene mejorando".
La iniciativa del justicialismo prevé que la Nación y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires percibirán el 42,34 por ciento del total del impuesto, mientras que para las provincias adjudica el 57,66 restante.
La distribución propuesta entre los 23 estados provinciales es la siguiente: Buenos Aires 21,72; Catamarca 2,72; Córdoba 8,78; Corrientes 3,67; Chaco 4,93; Chubut 1,56; Entre Ríos 4,83; Formosa 3,60; Jujuy 2,81; La Pampa 1,85; La Rioja 2,04; Mendoza 4,12; Misiones 3,26; Neuquén 1,71; Río Negro 2,49; Salta 3,79; San Juan 3,34; San Luis 2,25; Santa Cruz 1,56; Santa Fe 8,84; Santiago del Estero 4,08; Tierra del Fuego 1,22 y Tucumán 4,70.