La Cámara de Diputados fue citada para hoy para debatir el paquete de proyectos de reforma política sancionado por el Senado, aunque aún no se pudo celebrar un acuerdo entre la Alianza y el justicialismo que mantienen diferencias sobre el financiamiento de los partidos políticos.
La diferencia radica en que la Alianza está en desacuerdo con el artículo del proyecto de Financiamiento votado por el Senado el martes pasado, donde se habilita a los partidos a poder contar con el aporte privado de empresas o sindicatos y quiere que esa contribución sea restringida a particulares. Si se impone el criterio del oficialismo, la iniciativa referida al sistema de solventar a los partidos políticos deberá retornar al Senado, la cual deberá decidir si insiste con su proyecto o acepta los cambios introducidos por Diputados.
Los bloques parlamentarios habían expresado su voluntad de acelerar la sanción del proyecto para contar con el aporte estatal que no fue incluido en el Presupuesto votado en diciembre último, por las diferencias sobre el monto que tuvieron la Alianza y el justicialismo.
Este escenario pone a la sesión en un marco de incertidumbre, ya que son varios los legisladores que pretenden modificar las iniciativas. En caso de ocurrir esto, el paquete de reforma política deberá volver a una segunda revisión a la Cámara alta, lo que demoraría la sanción definitiva de los proyectos por lo menos por una semana más.
Esto pondría en peligro una serie de cláusulas transitorias que contempla uno de los proyectos de ley -que establece límites a los gastos políticos-, destinadas a los próximos comicios legislativos del 14 de octubre. Por ejemplo, allí se establece que el límite de gastos en las campañas electorales no podrá superar los 50 centavos por elector en cada distrito, con un piso de 400 mil pesos para aquellas provincias que no alcancen esa cifra de votantes.
Además, se establece que los gastos de campaña deberán limitarse a un peso por elector, con un piso de 500 mil pesos para aquellos distritos que no superen esa cifra de inscriptos en los padrones electorales.
Desde algunos partidos se impulsa la eliminación total del aporte estatal a los partidos políticos, que el proyecto contempla mediante la creación de un fondo especial que administrará el Ministerio del Interior. Otros pretenden, por el contrario, prohibir todo tipo de aportes privados -el caso de la radical disidente Elisa Carrió-, porque consideran a esa fuente de recursos como la causa de muchos actos de corrupción en el Estado.
También existen problemas con otro de los proyectos, ya que en su paso por el Senado fracasó el intento de algunos sectores por incluir un sistema mixto de elección, entre la lista sábana y uno por circunscripción.
Al respecto, el Frepaso presentó la semana pasada un proyecto de reforma política propia, en el que se instituye ese sistema de elección sólo para los distritos grandes, es decir Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Mendoza y la Capital Federal.
El secretario general de la Alianza, Mario Negri, confirmó que la intención del oficialismo es mantener el espíritu sobre el financiamiento del proyecto que presentó en 1997 junto a Darío Alessandro, Carlos "Chacho" Alvarez, Elisa Carrió y Federico Storani. El diputado radical dijo que la propuesta que terminó de elaborar establece "prohibir el aporte de empresas" y sólo acotar esa contribución "sólo a particulares" y que el Fondo de los Partidos Políticos está administrado por una institución multisectorial.
Desde el justicialismo, Pichetto había expresado que su bloque tenía la voluntad de mantener el proyecto sancionado por el Senado para "asegurar el financiamiento de los partidos políticos, debido a la proximidad del proceso electoral", aunque expresó la voluntad del PJ de alcanzar un acuerdo político.