El gobernador de Buenos Aires, Carlos Ruckauf, vetó la ley que obligaba a las empresas privatizadas de servicios públicos a aceptar el pago total de las facturas de sus usuarios con patacones y la que establecía que los descuentos por créditos personales tomados por empleados públicos debían hacerse en bonos.
El gobernador envió a la Legislatura el veto parcial a la norma que obligaba a las empresas a recibir los patacones de cualquier tenedor y el veto total al descuento en bonos de los créditos personales que tengan empleados públicos con mutuales, bancos y cooperativas. En los fundamentos de la medida, el gobernador consideró que la vía coactiva para que las empresas acepten patacones "implica extender el régimen de emergencia administrativa, económica y financiera a las obligaciones de terceros".
El mismo argumento utilizó para los descuentos que retiene el Estado por los créditos que empleados estatales tiene con entidades financieras, mutuales y cooperativas, al que agregó "un expreso pedido de las autoridades del Banco central". En la norma que obligaba a las empresas de servicios públicos a aceptar patacones para el pago de las facturas, Ruckauf vetó el término "privados" con lo que sólo se podría pagar en bonos los servicios públicos prestados por el Estado, inexistentes en el ámbito de la provincia.
Ruckauf precisó además que los acuerdos logrados con las empresas de servicios para que acepten el total del pago de las facturas en bonos de los empleados y jubilados estatales "desaconsejan cualquier tipo de regulación normativa para el sector privado".