El ministro Domingo Cavallo le propuso al Congreso que fije las prioridades para reducir en 1.100 millones de pesos los gastos previstos dentro del proyecto de Ley de Presupuesto, y cumplir con el déficit cero.
El escenario que prevé el Ministerio de Economía para el año próximo contempla también un incremento de 3.000 millones de pesos en la recaudación impositiva, que crecerá un 6,2 por ciento respecto del nivel previsto para este año. Esto se lograría, según el proyecto de ley, a pesar de la ex tensión de los planes de competitividad que se completarán en marzo de 2003, y que implican una rebaja de impuestos para las empresas.
"El Congreso va a tener que definir las prioridades y dónde se hacen los recortes" para reducir el gasto primario y alcanzar el déficit cero, dijo Cavallo ante la comisión de Presupuesto, al presentar el proyecto.
Cavallo presentó el proyecto en compañía del jefe de Gabinete, Chrystian Colombo, y el secretario de Hacienda, Jorge Baldrich, entre otros funcionarios. La bancada justicialista se negó a participar del acto y explicó su decisión a través de una nota en la que aseguró que "la presentación es un esbozo de proyecto de ley que no cumple con el principio constitucional que establece la entre al Parlamento de la iniciativa completa antes del 15 de septiembre".
Otro elemento clave para alcanzar el equilibrio entre los gastos y los ingresos es la reducción de 2.700 millones de dólares en el pago de los intereses de la deuda pública: de los 10.700 millones de este año, bajarían a 8.000 millones el año que viene. Esto se lograría mediante el canje de bonos que está impulsando el Gobierno con la ayuda del FMI y el gobierno de los Estados Unidos. Según Economía, consistiría en una recompra de bonos a tasas muy inferiores a las actuales. Y también influiría el "megacanje" instrumentado a mediados de este año, que aliviará los vencimientos de deuda de 2002.
Cavallo admitió que la iniciativa "se hizo con las cifras globales y sin especificar temas puntuales", pero "queremos que sea el Congreso el que defina" dónde se harán los recortes. Sin embargo adelantó que "nosotros presentaremos iniciativas para reducir estos 1.100 millones de gastos improductivos, superfluos".
El ministro aseguró que este año "cerrará con un déficit de 6.500 millones de pesos", a pesar que ya acumulan 6.600 millones.
La "ley de leyes" (como se llama al Presupuesto) fue presentada este viernes -el plazo legal vencía el 15 de setiembre- en la Cámara de Diputados por el ministro de Economía, Domingo Cavallo, y el jefe de Gabinete, Chrystian Colombo. Recibieron el proyecto el presidente de la Cámara, Rafael Pascual, y el titular de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, Raúl Baglini.
El proyecto de presupuesto aspira a un crecimiento de la economía del 6 por ciento, al tiempo que mantiene a rajatabla el "déficit cero", con gastos por 45.423,1 millones de pesos, un 7,7 por ciento menos que este año, avalados por igual cantidad de recursos.
Cavallo aseguró que a partir de este crecimiento "y una lucha frontal contra la evasión, el aumento de la recaudación impositiva será de 3.000 millones de pesos". A esto se le sumará "una reducción de 2.700 millones de pesos en concepto de pago de intereses de la deuda externa. Para eso realizaremos operaciones de recompra y de canje de títulos con mejores garantías, y a menores tasas de interés", aseguró.
El proyecto no prevé mantener las rebajas salariales y de jubilaciones del 13% que se vienen ejecutando desde agosto. Pero eso no significa que se hayan descartado. Todo depende, explicó Colombo, que se alcance la meta de crecimiento y de incrementos de recaudación. En cambio, estaría decidido mantener la rebaja del 35% en el salario de los funcionarios políticos y del 30% en la masa salarial de los contratados.
El ministro aseguró que si se recortan los 1.100 millones de pesos en gasto primario "no será necesario" continuar con los recortes a las jubilaciones y pensiones.
El proyecto propone que la nueva ley de Coparticipación, a ser debatida antes de fin de año, debe "establecer una mayor correspondencia entre los ingresos coparticipados que reciba cada provincia y los esfuerzos de recaudación que realice cada una". También promueve un mayor control fiscal no solo a las provincias sino también para los municipios.