Dirigentes políticos se están pronunciando sobre la eventual participación argentina en el conflicto desatado tras los atentados del martes pasado en los Estados Unidos. El tema tiene especial importancia en el Parlamento, por cuanto allí se debería decidir sobre la posibilidad de enviar tropas locales.
De todos modos, el presidente Fernando de la Rúa descartó la posibilidad de que la Argentina intervenga en un conflicto bélico para combatir al terrorismo a nivel internacional. "No está planteado el tema en esos términos. Sí la solidaridad con los Estados Unidos y con todos los países que defienden la democracia y la libertad", expresó.
El diputado nacional Carlos Balter, miembro de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara baja, afirmó que la Argentina "no puede ser neutral ni prescindente en estas circunstancias", y aseguró que "hay que alinearse con la sensatez, con la racionalidad, en la defensa de la libertad y la democracia".
"El camino que debe seguir Argentina es el de cumplir con sus compromisos internacionales, con las obligaciones que tiene por ser miembro de las Naciones Unidas", aseveró el demócrata mendocino Balter, quien agregó que "acá se ha seguido todo el procedimiento lógico en una situación de esta naturaleza", y enfatizó que "no se puede ser neutral ni prescindente en estas circunstancias, más allá del hecho de que sea Estados Unidos al que le ha pasado esto".
Por su parte, el diputado y candidato a senador por Alternativa para una República de Iguales (ARI), Alfredo Bravo, pidió "parar la pelota, averiguar bien qué es lo que pasó y quiénes son ciertamente todos los culpables de este repudiable atentado y tener la cabeza fría, porque no se comprende cómo se puede decir de antemano que la guerra sería muy larga y cruenta".
"Me parece que ir por ese camino no es el mejor que se aconseja, frente a una locura poner otra locura, hay que preservar para la Argentina -derecho (que le asiste) que como Nación integrante de las normas internacionales- la posición que más le convenga al país para sufrir lo menos posible", dijo Bravo a radio a la misma emisora radial.
Su compañero de partido Héctor Polino reclamó en tanto una política exterior "basada en la paz", al evaluar que el terrorismo internacional tiene "causas tan complejas" que no se resuelve con "la simplificada idea de la represión".
"Las causas del terrorismo son tan complejas que no se resuelven con la simplificada idea de la represión", afirmó el diputado socialista, para reclamar luego al Gobierno "atender prioritariamente al interés nacional y al desarrollo de una política exterior independiente, basada en la paz".
El candidato a senador Eduardo Duhalde aseguró que apoyará la posibilidad de que tropas argentinas se sumen a la intervención militar en contra de los responsables de los atentados terroristas "si la mayoría del pueblo está de acuerdo con esa determinación".
"Si bien no se ha hablado de alineamiento, sino de participar como aliado extra-OTAN, Argentina debe hacer lo mismo que otros países. Es decir, escuchar a la gente y luego decidir qué hacer", señaló el candidato a senador en declaraciones formuladas a Radio Nacional. En esa misma línea, el ex vicepresidente sostuvo que "Argentina no es un país acostumbrado a participar en conflictos bélicos" y opinó que "la gente repudia los atentados pero no está de acuerdo en participar de una posible intervención militar" contra los responsables de los atentados.
En este marco, el ministro de Defensa, Horacio Jaunarena, agregó su aporte a la polémica al expresar la necesidad de "perfeccionar el rol" de las Fuerzas Armadas Argentinas para hacer frente a las nuevas amenazas del terrorismo a nivel internacional, y aseveró que el desafío requiere un replanteo legislativo. "Cada vez es más claro que la respuesta al terrorismo a nivel estrictamente local, de los Estados, es insuficiente, habrá que coordinar las políticas en materia de relaciones internacionales, con inteligencia preventiva, y con respecto a las Fuerzas Armadas habrá que estudiar si se puede perfeccionar su rol", expresó.
En esa misma línea de razonamiento, el funcionario destacó que el nuevo rol de las fuerzas a su cargo "no significa de ninguna manera involucrarlas en seguridad interior. En las fronteras desérticas de nuestro territorio podría haber una aplicación diferente de la fuerza, que permita un redespliegue de la Gendarmería para evitar que las fronteras sean un lugar inseguro".
Otro giro en el mismo sentido lo dio la titular de la Comisión Bicameral de Seguimiento de los Organismos de Seguridad e Inteligencia, la senadora justicialista Beatríz Raijer, al afirmar que "algunos integrantes" de la Comisión de Defensa de la Cámara alta "están frenando" la nueva lLey de Inteligencia que ella impulsa. La legisladora cordobesa no identificó a los opositores al proyecto, pero dijo que se trata de representantes del radicalismo y de su propio partido, que mantienen estancada la iniciativa desde julio pasado.
Raijer destacó la necesidad de que en este momento el país cuente con una ley que haga más eficaz las tareas de inteligencia y aseguró que la iniciativa cuenta con el consenso de todos los actores comprometidos, incluida la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE).
La iniciativa especifica los diferentes tipos de inteligencia que podrán llevar a cabo los organismos del área (nacional, contrainteligencia, criminal, estratégica militar), al tiempo que especifica cuáles son los organismos y órganos de inteligencia.
Por su parte, la titular del movimiento Alternativa por una República de Iguales, Elisa Carrió, advirtió que "sería una actitud irresponsable" enviar una ayuda militar para sumarse a la coalición que prepara Estados Unidos, que la semana pasada sufrió el peor atentado de la historia, y rechazó que la Argentina integre una fuerza antiterrorista internacional.
"Sería una actitud irresponsable mandar ayuda militar a un país que, además, no la necesita", afirmó Carrió, mientras que el senador nacional Eduardo Menem afirmó que Argentina "tiene que aliarse (con Estados Unidos) para ayudar a combatir el terrorismo" pero añadió que "la responsabilidad por los atentados debe caer con todo el peso sobre los mentores y no sobre la población civil" de los países sobre los que recaiga la represalia norteamericana.
Menem estimó que los ataques del martes a Estados Unidos marcan "un antes y un después" porque "cambian las concepciones de seguridad en el mundo", ya que en la preparación de esos actos terroristas "no se usaron elementos de guerra". Argentina, opinó, "tiene que aliarse (con Estados Unidos) para ayudar a combatir el terrorismo", aunque sostuvo que ello "no significa alinearse detrás de otras naciones sino terminar con el terrorismo y avanzar hacia una nueva cultura de paz".