Con el respaldo de justicialistas y radicales, el Senado tiene previsto tratar hoy un proyecto de ley que dispone la coparticipación de los fondos recaudados por la Nación a través del denominado impuesto al cheque.
La propuesta, que va en la misma dirección de los reclamos de los gobernadores del peronismo y la Alianza, cuenta con dictamen de la Comisión de Presupuesto y Hacienda y está en condiciones de ser debatida en el recinto.
El proyecto es similar al que impulsan en la Cámara baja los diputados Eduardo Caamaño, Miguel Angel Pichetto, Oscar Lamberto y Marcelo López Arias. Ambas iniciativas se enmarcan en la disputa que las provincias mantienen con la Nación y que derivó en una presentación ante la Corte Suprema para evitar que la aplicación del déficit cero derive en un recorte en los fondos de la coparticipación.
El denominado impuesto al cheque produjo el mes pasado una recaudación cercana a los 430 millones de pesos, que los senadores justicialistas y radicales pretenden que se repartan en un 42,34 por ciento para la Nación y la Ciudad de Buenos Aires, y el 57,66 por ciento restante para las provincias.
En los fundamentos de la propuesta se destaca que "la crisis de las cuentas públicas no es exclusiva del Estado Nacional", porque las provincias "muestran también un deterioro en sus finanzas, motivado en gran medida por el contexto recesivo que menoscaba sus ingresos".
Los senadores del peronismo recibieron la semana pasada el visto bueno de la mayoría de los gobernadores, quienes impulsan la iniciativa sin distinciones partidarias.
En el texto, firmado por la mayoría de los senadores del peronismo, se determina que lo recaudado por el Impuesto al Cheque no será exclusivamente para la Nación, sino que se dividirá también entre las 23 provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En los fundamentos del proyecto, señalan que "la crisis de las cuentas públicas no es exclusiva del Estado nacional, porque las provincias muestran también un deterioro en sus finanzas en los últimos años motivado, en gran medida, por el contexto recesivo que menoscaba sus ingresos, es decir un verdadero estado de emergencia fiscal provincial".
"Las provincias y el Estado nacional están en el mismo barco. Las cargas, obligaciones y contribuciones imprescindibles para que llegue a buen puerto deben ser repartidas en forma proporcional. La proporción que se proyecta es la misma que rige hace años, en materia de impuestos coparticipables", agrega el texto.
Además del aval del peronismo, el dictamen de comisiones cuenta con las firmas Eduardo Angeloz (UCR-Córdoba), José Romero Feris (Autonomista-Corrientes) y Silvia Sapag (Movimiento Popular Neuquino).
La iniciativa del justicialismo prevé que la Nación y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires perciban el 42,34 por ciento del total del impuesto, mientras que para las provincias adjudica el 57,66 restante.
La distribución propuesta entre los 23 estados provinciales es la siguiente: Buenos Aires 21,72; Catamarca 2,72; Córdoba 8,78; Corrientes 3,67; Chaco 4,93; Chubut 1,56; Entre Ríos 4,83; Formosa 3,60; Jujuy 2,81; La Pampa 1,85; La Rioja 2,04 y Mendoza 4,12. Completan la nómina Misiones con 3,26; Neuquén 1,71; Río Negro 2,49; Salta 3,79; San Juan 3,34; San Luis 2,25; Santa Cruz 1,56; Santa Fe 8,84; Santiago del Estero 4,08; Tierra del Fuego 1,22 y Tucumán 4,70.
Además, la Cámara alta debe completar el debate que comenzó hace quince días para votar la refinanciación de créditos para los empleados públicos y jubilados que fueron afectados por la rebaja de haberes dispuesta en el marco de la Ley de Déficit Cero.