Los bloques del Senado intentan tejer un consenso en torno a un proyecto de ley de Inteligencia Nacional remitido por el Poder Ejecutivo, que busca adecuar la normativa actual a los nuevos desafíos que impone el escenario mundial en materia de seguridad.
En este sentido, fuentes parlamentarias consignaron que la iniciativa sería tratada en el recinto luego de las elecciones del 14 de octubre y estimaron que, para ese entonces, ya estarán definidos los acuerdos necesarios entre las bancadas para poder dar un debate fluido y aprobar rápidamente el proyecto.
En líneas generales, la iniciativa detalla "las bases jurídicas, orgánicas y funcionales del Sistema de Inteligencia Nacional", entre las que figuran las tareas de inteligencia nacional, contrainteligencia, inteligencia criminal e inteligencia estratégica militar".
Según lo detallado en el texto remitido por el Poder Ejecutivo al Congreso, el artículo 10 del proyecto "consagra una serie de prohibiciones para los órganos y organismos de inteligencia", y, también, prohíbe cumplir "funciones policiales o represivas", e "influir en el proceso político interno".
Entre las prohibiciones precisadas en el proyecto, figura "la imposibilidad de reunir información o realizar inteligencia sobre los habitantes por el solo hecho de su raza, religión u opinión, o por su adhesión o pertenencia a entidades y organizaciones partidarias, sociales, sindicales, comunitarias".