La expresión del presidente George W. Bush de que "se está con los Estados Unidos o con el terrorismo" dividió aguas entre legisladores del justicialismo, alguno de los cuales reclamaron "alineamiento automático", y representantes de otras fuerzas políticas.
El legislador menemista Adrián Menem se ubicó entre los que reclaman un "alineamiento automático" con Estados Unidos, en tanto que el vicepresidente segundo de la Cámara baja, el justicialista Eduardo Camaño, aseguró que "los extremos no sirven para nada".
El diputado radical Marcelo Stubrin, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara baja, consideró "una frase poco feliz" la disyuntiva proclamada por el presidente estadounidense. El legislador radical dijo además que la respuesta argentina en el nuevo escenario mundial derivado de los atentados del 11 de setiembre en Estados Unidos "es seria y madura", y destacó la necesidad de afrontar "una agenda nacional y una regional".
Por su parte, el diputado riojano Adrián Menem, integrante de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara, opinó que, "desde el punto de vista político, la frase (de Bush) es determinante, ya que lo que fija es que no se puede andar con términos medios".
"Políticamente, hay dos formas de andar con Estados Unidos, en forma tibia como adoptó este Gobierno, o en una posición firme de alineación inmediata, como es la que reclamamos algunos dirigentes del justicialismo", añadió. El diputado Menem justificó su postura en favor del alineamiento automático con la Casa Blanca al señalar que "una futura ayuda económica de Estados Unidos va a depender de la ayuda que reciba del resto de los países en esta lucha contra el terrorismo".
El diputado frepasista Carlos Raimundi, vicepresidente segundo de Relaciones Exteriores de la Cámara baja, juzgó por su parte que es "un profundo error dividir al mundo en amigos y enemigos en una guerra santa" y sostuvo que "acá el único enemigo es el fanatismo del terrorismo internacional".
El diputado Ramón Torres Molina, presidente del bloque del Frente para el Cambio, a su turno, dijo que la frase pronunciada por Bush "expresa lo que desde hace una década se ha llamado nuevo orden internacional, con la directa hegemonía de Estados Unidos y la presencia de sus fuerzas armadas en todo el mundo".
"Ante esa realidad, los países de lo que se llamó el Tercer Mundo tienen que tener una política independiente que defienda su propia soberanía", opinó Torres Molina, y sostuvo que esa postura "puede implicar consecuencias favorables para el país y no puede tener consecuencias negativas".
A su vez, el candidato a diputado nacional por el ARI Héctor Polino sostuvo que la Argentina debería ubicarse en una posición de "perseguir justicia y no venganza" frente a los ataques terroristas en los Estados Unidos. "La Argentina debe estar en contra del terrorismo, pero también en contra de la guerra, abogando por la paz", subrayó el legislador socialista.
Polino agregó que el Gobierno argentino debería abocar sus esfuerzos "a descubrir la pista local de los atentados ocurridos en Buenos Aires, en lugar de involucrarse en otros escenarios que le son ajenos".
Mientras el legislador de Izquierda Unida, Patricio Echegaray, afirmó que "Estados Unidos lanza una escalada militar contra pueblos pobres", el diputado ucedeísta, Carlos Castellani, respaldó la postura del gobierno argentino y afirmó que Argentina "debería enviar tropas" en caso de un hipotético conflicto bélico.
"Nosotros, junto al rechazo de los hechos del 11 de septiembre, y las condolencias al pueblo norteamericano, advertimos que los Estados Unidos con esto de la guerra contra el terrorismo, está lanzando además una escalada militar, que es una especie de Tercera Guerra Mundial contra los pueblos pobres del tercer mundo", dijo Echegaray. Por su parte, Castellani contestó: "Estoy totalmente en contra del diputado de Izquierda Unida. La lucha contra el terrorismo es una lucha que debemos darla todos, sin medias tintas y acá no estamos hablando de estar a favor o no de Estados Unidos".