La sesión semanal de la Cámara de Diputados podría fracasar por segunda semana consecutiva como consecuencia de la campaña electoral, que encuentra a muchos legisladores en sus distritos. A eso habrá que sumar la falta de acuerdo en algunos temas conflictivos.
Esto provocó la reacción del PJ que, a través del vicepresidente primero del cuerpo, Eduardo Camaño (Buenos Aires), salió a responsabilizar ayer a la Alianza por la falta de número para reunir al cuerpo. "Nosotros pensábamos tratar la coparticipación del impuesto al cheque, pero está visto que la Alianza no quiere sesionar", se quejó Camaño.
El legislador del PJ aseguró estar "realmente molesto y sorprendido" por la intención que atribuyó a la Alianza de rehuir el debate de este proyecto en el recinto y agregó que si fracasara la sesión de hoy "esto dejaría sin funcionar al Congreso".
"Estamos convocando a nuestros diputados y a los del resto de los bloques para que el Parlamento mañana (por hoy) pueda sesionar como corresponde porque hay proyectos de mucho interés para el país, para los gobernadores y para las provincias, que están necesitando garantizar sus fondos coparticipables", sostuvo.
"La Alianza, a través del presidente del bloque de la UCR, Horacio Pernasetti, había asumido formalmente el compromiso la semana pasada de sesionar" para tratar la ley votada por el Senado, agregó.
Camaño dijo que el justicialismo pretende que el debate en el recinto hoy también se extienda a un proyecto de resolución que insta al Ejecutivo a "garantizar el piso de la coparticipación" y a otra iniciativa que "devuelve el proyecto del Presupuesto Nacional 2002 al Ejecutivo".
Sin embargo, las culpas se reparten por igual entre todas las fuerzas políticas, ya que apenas 91 diputados se encontraban ayer en sus despachos, sobre un total de 257 miembros. Es más, también se suspendió la reunión que habitualmente viene llevando a cabo todos los martes la comisión especial investigadora de maniobras de lavado de dinero, que preside la radical disidente Elisa Carrió.
En la carpeta de temas pendientes en Diputados que podrían quedar postergados hasta después de las elecciones de octubre próximo figuran temas importantes. Uno de ellos es la reforma política, con media sanción del Senado, que perdió atractivo para los diputados luego que el Poder Ejecutivo emitiera la semana pasada un decreto reconociendo el pago de un peso por voto obtenido en los comicios presidenciales de 1999 a los partidos políticos.
Con esa medida, el proyecto de ley que regula el financiamiento de los partidos perdió su principal atractivo que era, precisamente, la cláusula transitoria que reconocía el pago por voto para las fuerzas políticas. A esto hay que sumarle que el proyecto despierta controversias entre quienes quieren eliminar por completo los aportes privados a la política y quienes sostienen que deben mantenerse.
El otro proyecto importante es la coparticipación del impuesto al cheque, aprobado una semana atrás por la Cámara alta en respuesta a un pedido de los gobernadores de todas las provincias, con excepción de la intervención federal de Corrientes.
El proyecto es polémico ya que le resta una importante cantidad de fondos a la Nación de uno de los impuestos más productivos y más fáciles de recaudar, que en agosto arrojó una suma superior a los 400 millones de pesos.