La nueva composición del Senado, con una relación de fuerzas en lo esencial similar a la actual entre la mayoría peronista y la Alianza, genera más expectativa por la renovación de más de un 80 por ciento de los nombres y por saber cómo se conformará el bloque oficialista, donde varios ingresantes son críticos de la gestión del gobierno.
El peronismo, mayoría en la Cámara desde 1983, logró mantuvo (supera) el quorum de 37 senadores (la mitad más uno de los 72 miembros), que le permite iniciar una sesión sin la presencia de las restantes fuerzas y también aprobar las leyes que requieren mayoría simple.
Mientras restaba esta noche definir si el PJ mantendrá las 39 bancas o superará esa cifra (puede llegar a 40 o 41), otro dato positivo para el principal partido de oposición es que a partir del 10 de diciembre la mayoría de los integrantes de su bloque estarán agrupados tras una misma conducción.
La votación de leyes polémicas apoyadas por el PJ, como el otorgamiento de facultades especiales al Ejecutivo, la Ley de Déficit Cero y la sospecha de sobornos en la Cámara a cambio de la reforma laboral provocaron una serie de rupturas en el bloque, dispersando a 9 de sus 30 miembros en el último año.
En la Alianza, a su vez, la votación de la Ley de Déficit Cero detonó hace tres meses un duro debate dentro del bloque y lo puso cerca de la fractura, pero el Ejecutivo logró encolumnar a la mayoría de los 21 miembros -sin contar a Pedro del Piero, frepasista- para que votara a favor del ajuste propuesto por el ministro de Economía, Domingo Cavallo. Más allá de mantener y tal vez incrementar el número de senadores (podría llegar a 24), el cambio de nombres, con el ingreso de críticos a la gestión de Cavallo -como Raúl Alfonsín, Rodolfo Terragno, Gerardo Morales, José Luis Zavalía y Vilma Ibarra, entre otros- hace suponer que el Ejecutivo puede tener en el futuro más dificultades, por ejemplo, para lograr la adhesión a proyectos y medidas de ajuste.
Si hasta hoy el Poder Ejecutivo logró aprobar sus iniciativas en el Senado merced a la "gobernabilidad" acordada con el PJ, a partir del 10 de diciembre, esa posibilidad quedará al parecer mucho más condicionada a la negociación previa de proyectos consensuados y acuerdos relativos a la relación Nación-provincias.
Además del modo en que actúen desde el 10 de didiembre los bloques de senadores del PJ y de la Alianza, habrá unos ocho representantes de partidos provinciales o minoritarios, que no alcanzarían en conjunto para forzar una votación contraria a la voluntad del PJ.
El Partido Renovador de Salta, el Movimiento Popular Neuqino, el Movimiento Popular Fueguino y Fuerza Republicana de Tucumán, son algunos de los partidos que completarán la composición de la Cámara alta.
En la Capital Federal disputan la banca minoritaria Alfredo Bravo, del ARI, y Gustavo Beliz, del Frente Nuevo País, mientras que en Mendoza debía dirimirse entre el Partido Demócrata y la Alianza.
Entre los senadores provinciales o minoritarios, que en principios tenían alianzas con el PJ o la Alianza, en los últimos meses endurecieron su posición hacia el gobierno y podrían persistir en esa dirección, según se desprende de una primera lectura de la elección de hoy.
Más allá de la actuación por bloques, los nuevos senadores deberán afrontar la mala herencia en cuanto a imagen pública del "viejo Senado", un cuerpo que en los últimos años sumó un gran desprestigio que tuvo su pico hace un año con la denuncia por presunto cobro de sobornos para la aprobación de la reforma laboral.
La renovación total y por voto directo de los 72 nuevos ocupantes de las bancas, cuyas designaciones estaban hasta ahora en manos de las legislaturas provinciales, es el primer síntoma de oxigenación para el cuestionado Senado.
Otra novedad para destacar es la presencia de un tercio de mujeres, algo que hasta hoy también fue manejado discrecionalmente por las legislaturas provinciales, y que permitió que el cupo máximo haya llegado a sólo cuatro mujeres.
Cuando restan precisiones sobre el escrutinio en algunas provincias con elecciones muy reñidas, la relación de fuerzas quedaría aproximadamente de la siguiente manera:
Partido Justicialista: 41 senadores.
Alianza: 23 o 24 (incluye al Frente Cívico y Social de Catamarca y a la Alianza por San Juan).
Movimiento Popular Neuquino: 2.
Fuerza Republicana: 2.
Renovador de Salta: 1.
Movimiento Popular Fueguino: 1.