El gobierno porteño retiraría el proyecto de Presupuesto 2002, enviado a la Legislatura en octubre pasado, debido al mal desempeño de la recaudación dentro del ámbito capitalino y ante la perspectiva de que la Nación reformule su proyección de crecimiento para el próximo año, reconoció el titular de la secretaría de Hacienda, Miguel Angel Pesce.
Las luces de alarma comenzaron a encenderse en el gobierno de la ciudad de Buenos Aires al advertir los datos de la recaudación, que viene en baja desde hace ocho meses. Además, cada vez es mayor.
Pesce detalló que la recaudación de octubre fue de 180 millones de pesos, un 18,45 por ciento menos que los 222 millones de igual mes del año pasado. "La baja en la recaudación es muy fuerte. La recesión no está encontrando piso, continúa la caída y nos complica el cumplimiento de nuestro programa fiscal", reconoció.
Pesce señaló que, en base a las "actuales circunstancias", se imponen "algunos ajustes" en el presupuesto 2002 y que estos podrían estar centrados en los "grandes contratos y suministros -rubro que comprende fundamentalmente a los proveedores porteños- que suman en total 900 millones de pesos".
"Cuando la Nación termine de aclarar qué es lo que va a hacer con su deuda, vamos a evaluar la situación y ahí vamos a ver si retiramos el proyecto", aseguró el funcionario, para agregar luego que la recaudación impositiva de la ciudad para el 2002 fue hecho en base a una proyección de crecimiento "conservadora" del 2,5 por ciento, al tiempo que advirtió que, "así como están las cosas", esta hipótesis no tiene asidero y por lo tanto debe ser revisada y corregida.
"El ajuste va a pasar por varios lugares", señaló el secretario de Hacienda porteño.