Un fuerte contrapunto se desató en la Alianza gobernante por el proyecto para aumentar por un año en 10 puntos el impuesto a las Ganancias para empresas con utilidades superiores a 5 millones de pesos y personas con ingresos por encima del millón.
La iniciativa es impulsada por los diputados del Frepaso y la UCR, y tendría el apoyo del Ministerio de Economía, pero no contaría con el aval del resto del Poder Ejecutivo y es rechazada por el justicialismo.
El subsecretario de Comunicación, Juan Pablo Baylac, aseguró que el Gobierno rechaza la iniciativa, mientras que el jefe del bloque de diputados de la Alianza, Darío Alessandro, la defendió.
En ese marco, la oposición se mantiene contraria a crear nuevos impuestos. El diputado y senador electo justicialista, Oscar Lamberto, advirtió que es "peligroso" crear nuevos gravámenes cuando "falta de dónde sacar el dinero".
"Desde mi punto de vista es un tema bastante peligroso, porque miramos la caja, nos falta de dónde sacar e inventamos un impuesto", afirmó Lamberto, al advertir que el justicialismo no resolvió si acompañará al proyecto, presentado por los titulares del bloque de la Alianza, Dario Alessandro, y del radicalismo, Horacio Pernasetti, porque "tiene una muchísima connotación política más allá de lo técnico".
"De ninguna manera es voluntad del Gobierno apoyar una situación de esta naturaleza en estas circunstancias. Además se ha dicho: nuevos impuestos no", aseguró Baylac. Pero lo cierto es que cuando se le comentó a Lamberto que el Poder Ejecutivo no está de acuerdo con la creación de nuevos impuestos, Lamberto ironizó: "Lo disimulan bastante bien" porque el proyecto "fue defendido por el secretario de Ingresos Públicos", José María Farré en la reunión de ayer de la Comisión de Presupuesto de la Cámara baja.
El bloque de diputados de la Alianza intentó ayer sin éxito impulsar el tratamiento sobre tablas del proyecto, que quedó preso de la disputa en la que participan el "ala política" del Poder Ejecutivo, que se opone a la iniciativa, y los diputados de la Alianza encabezados por el frepasista Darío Alessandro y el Ministerio de Economía, que motorizan el proyecto.
Lo cierto es que tantas discrepancias sumergieron al proyecto en una gran incertidumbre, que se tradujo en la postergación para la semana próxima del tratamiento.
Por lo pronto, el titular de la comisión de Presupuesto y Hacienda, Raúl Baglini (UCR-Mendoza), dejó abierto el dictamen en la búsqueda de las firmas necesarias para lograr su aprobación.
Sin embargo, el futuro del proyecto quedó oscurecido ya que la pretensión de Economía comenzó a recibir fuertes negativas del Poder Ejecutivo, lo que sumió al bloque radical en la confusión ante la dualidad de directivas.
Darío Alessandro defendió la iniciativa, al sostener que afectará a un "universo muy focalizado" y consideró que "mucho más antipático sería poner un impuesto que afecte a la gran mayoría de la gente".
El legislador defendió la iniciativa y aseguró que se trata de un impuesto que "no tiene que preocupar a la gran mayoría de los argentinos, porque sólo se afecta a las empresas que hayan tenido una ganancia neta de más de cinco millones de pesos en un ejercicio".
De acuerdo con las bases de la AFIP, sobre un total de 700 mil empresas inscriptas, unas 250 empresas quedarían incluidas en el incremento de Ganancias. De esta manera, en caso de aprobarse la iniciativa en el Congreso, las empresas pasarían a tributar 10 por ciento por un año, con la posibilidad de que el Poder Ejecutivo extienda su aplicación por otro período.
El proyecto alcanzará también a las personas físicas que hayan tenido una ganancia en el año superior al millón de pesos. Este ítem alcanzaría "nada más que a 250 personas en toda la Argentina", según Alessandro.
El conjunto de estos contribuyentes aportaría al fisco un ingreso de 600 millones de pesos por las Ganancias de 2001. En ese sentido, en declaraciones efectuadas a radio Continental, Alessandro consideró que se trata de un universo "muy focalizado, que tiene una capacidad contributiva indudablemente muy importante".
La alícuota adicional de diez puntos porcentuales sobre el Impuesto a las Ganancias para los aportistas individuales que perciben más de un millón de pesos anuales y las empresas de más de cinco millones, fue defendida en la Comisión de Presupuesto y Hacienda por los radicales y el conjunto de los frepasistas, tanto oficialistas como disidentes. En tal sentido el diputado Ricardo Vago (Frepaso disidente-Buenos Aires), disparó dardos contra "los lobbistas" que se oponen a la aplicación de esta alícuota, "como el embajador de España que en lugar de ocuparse por los descendientes de españoles que hoy pasan penurias en Argentina, salió a defender a grandes empresas que ganan fortunas acá como la petrolera Repsol".
La postura en pro del proyecto también fue sostenida durante el encuentro de la Comisión que presidió ayer Raúl Baglini (UCR-Mendoza) por los diputados Eduardo Santín (UCR-Buenos Aires), Juan Carlos Passo (UCR-La Pampa), Pernasetti, Alessandro, Rodolfo Rodil (Frepaso oficialista-Buenos Aires) y Vago, entre otros.
De todas maneras se había acordado dejar para esta noche a las 20 el cierre de las firmas del dictamen, para permitir a la bancada del justicialismo fijar una postura definitiva, más allá de que durante la reunión de la Comisión todos los expositores de la misma marcaron su rechazo, haciéndolo algunos en forma parcial y otros total.
El rechazo total había sido propiciado por Eduardo Di Cola (PJ-Córdoba), Oscar Lamberto (PJ-Santa Fe) y Jorge Remes Lenicov (PJ-Buenos Aires), fundamentalmente, mientras que en forma parcial se habían pronunciado, en principio, Marcelo López Arias (PJ-Salta) y Cristina Fernández (PJ-Santa Cruz), los que luego se sumaron al criterio general del bloque. También marcó su disidencia total Carlos Balter (PD-Mendoza), vocero de los legisladores de los partidos provinciales en dicha Comisión, a quiénes, sin ser miembros de la misma, respaldaron otros como Alberto Natale (PDP-Santa Fe), quién calificó a la iniciativa como "un disparate" y Gustavo Gutiérrez (PD-Mendoza), el que recordó que por su carta orgánica no votan impuestos.
Es que anoche el jefe de Gabinete, Chrystian Colombo, concurrió al principal bloque opositor y les recriminó la presentación del proyecto y les pidió que los dejaran en el olvido, confiaron fuentes parlamentarias.