El justicialismo, el ARI y un sector del Frepaso fracasaron en su intento de derogar los poderes especiales delegados al Poder Ejecutivo, ya que la Cámara de Diputados no consiguió reunir el quórum necesario para sesionar.
La sesión quedó sin quórum luego de media hora de llamado al recinto, cuando el PJ, acompañado por algunos legisladores del ARI y el sector rebelde del Frepaso, habían reunido 101 legisladores y necesitaban un mínimo de 129 bancas ocupadas.
La pelea entre el oficialismo y la oposición por la eliminación de los poderes legislativos se convirtió en el principal escollo para avanzar en la sanción de otras iniciativas parlamentarias, que tienen el consenso parlamentario de todos los bloques políticos. Para destrabar esta situación se deberá requerir un acuerdo político entre el justicialismo y la Alianza, ya que en caso contrario se podría cerrar el período ordinario que finaliza el 30 de este mes sin sesiones, y quedaron sin aprobar decenas de dictámenes que caducan a fin de año con la renovación parlamentaria.
El diputado Manuel Baladrón (PJ-La Pampa) había pedido y conseguido que se incluyera la derogación de los superpoderes en el plan de labor parlamentaria, durante al reunión que se celebró poco después de las 14.:30 en la presidencia del cuerpo. Una vez que la iniciativa quedó contemplada entre los proyectos que podrían tratarse en la sesión, el bloque radical se encerró en una reunión de la que no salió hasta saber que la sesión había fracasado por falta de quórum.
El secretario del bloque radical, Mario Negri, aseguró que es fundamental "un acuerdo político" entre el oficialismo y la oposición para reordenar la tarea legislativa de la Cámara y así avanzar en la sanción de un conjunto de proyectos en los que no haya disidencias.
Desde las elecciones se hizo imposible este consenso, porque el justicialismo y el oficialismo quieren imponer su propia agenda parlamentaria y esto provoca conflictos que terminan dejando la sesión sin quórum, como sucedió esta tarde, en la que únicamente se sentaron en sus bancas 101 diputados.
En la reunión parlamentaria, los justicialistas volvieron a insistir en la ley de facultades, los radicales rechazaron el debate de esta iniciativa y se incorporó este tema sin acuerdo, lo que anticipaba la ausencia radical. A esta situación se suma que el justicialismo continúa con su ofensiva, pero no tuvo sentados a todos sus diputados en sus bancas como sucedió la semana pasada y esta situación es una derivación de los acuerdos que están firmando los gobernadores peronistas con los funcionarios nacionales, como sucedió con los diputados de Jujuy y Tucumán.