El proyectado Impuesto de Emergencia Complementario del Impuesto a las Ganancias, al no haber sido tratado ayer por el Senado, aun con la media sanción en Diputados, quedó virtualmente sin perspectivas de aprobación, ya que debería ser incluido en las sesiones extraordinarias por el Ejecutivo, algo considerado inverosímil.
Algunos senadores de la oposición se mostraron contrarios a la posibilidad de darle tratamiento al proyecto impulsado por el frepasista Darío Alessandro y el radical Horacio Pernasetti, presidente y vicepresidente primero del bloque de diputados de la Alianza, respectivamente. Hasta los más flexibles, en todo caso, reclamaron cambios para aceptar la posibilidad de considerarlo, sobre todo que sea coparticipable, a lo que ya se había opuesto en Diputados el titular de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, el radical Raúl Baglini.
Este rechazo a considerar la iniciativa también se fundamenta en que, según afirmaron varios senadores, recibieron avisos del jefe del Gabinete, Chrystian Colombo, en el sentido de que si la iniciativa se convierte en ley será vetada por el Ejecutivo.
En efecto, el secretario general de la Presidencia, Nicolás Gallo, anticipó que el Gobierno vetará el aumento del impuesto a las Ganancias si el Senado lo convierte en ley, porque considera que esa iniciativa va contra el estímulo a los inversores. "El que gana dinero es porque montó una fábrica, generó trabajo, produjo bienes locales, aumentó el valor agregado, mejoró el producto bruto, y está claro que no podemos aumentarle el impuesto a las ganancias, es un contrasentido", consideró Gallo.
Desde su presentación, este impuesto de "emergencia" generó el rechazo del sector empresario y del mismo Gobierno, que habría intentado persuadir a los funcionarios de Economía para que retiraran la iniciativa.
Pese a las resistencias, el proyecto prosperó por voluntad de la Alianza y con el apoyo del justicialismo, el cavallismo, el ARI y el Frepaso, es decir, del total de las fuerzas políticas representadas en la Cámara de Diputados.
Por otra parte, Gallo también anunció que se vetará el "congelamiento de hipotecas" porque "va a contramano de las políticas activas del Gobierno".
El proyecto de Alessandro y Pernasetti establece una mayor alícuota de impuesto para las personas físicas y sucesiones indivisas con ganancias anuales mayores al millón de pesos y a las grandes empresas cuyas utilidades superen los cinco millones. Para esto bastará, según el proyecto con media sanción, que dichas cifras hayan sido alcanzadas en alguno de los tres últimos ejercicios.
En los 100 casos en que entre los primeros se haya registrado un beneficio de más de un millón entre 1999, 2000 y 2001, o de cinco millones entre las 260 segundas, se aplicará una alícuota adicional del 10 por ciento sobre el total para el 2002, aunque se faculta expresamente al Poder Ejecutivo a extenderlo al 2003.
El dictamen aprobado por los diputados respondió a la propuesta original de la Comisión de Presupuesto y Hacienda ya que no se tomaron en cuenta alternativas postuladas por los diputados Carlos Maestro (UCR-Chubut) y Beatriz Nofal (UCR-Capital Federal).